El motor 1.9 TDI con código BXE marca el ocaso de una era. Es uno de los últimos motores "bomba-inyector" (PD) antes de que el grupo Volkswagen pasara por completo al sistema Common Rail. Aunque comparte la legendaria reputación del 1.9 TDI en cuanto a bajo consumo y buenas prestaciones, el BXE trae consigo un “equipaje” específico de problemas que lo diferencia de las versiones más antiguas e indestructibles. Se montó en una amplia gama de vehículos entre 2006 y 2010, incluidos Golf V, Touran, Škoda Superb y Seat León.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1896 cc (1.9 L) |
| Potencia | 77 kW (105 CV) a 4000 rpm |
| Par motor | 250 Nm a 1900 rpm |
| Código de motor | BXE (Relacionados: BKC, BLS) |
| Sistema de inyección | Bomba-inyector (Pumpe-Düse / PD) |
| Tipo de sobrealimentación | Turbocompresor de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Configuración | 4 cilindros en línea, 8 válvulas (SOHC) |
El motor 1.9 TDI BXE utiliza correa de distribución. Es una solución tradicional y fiable, siempre que se cambie a tiempo. Los intervalos de fábrica han variado (a menudo indicados como 120.000 km o 150.000 km), pero los mecánicos con experiencia y la práctica recomiendan hacer la distribución cada máximo 90.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. La rotura de la correa provoca el choque entre pistones y válvulas, lo que supone siniestro total del motor.
El motor BXE es en general robusto, pero tiene un defecto fatal que lo persigue, especialmente en las series fabricadas en 2007 y 2008:
En el motor entran aproximadamente de 3,8 a 4,3 litros de aceite (según el tamaño del filtro y del cárter en determinados modelos). El punto más crítico en este motor es la especificación del aceite.
Obligatorio: El aceite debe cumplir la norma VW 505.01. Es un aceite específico para motores bomba-inyector que soporta presiones extremas en el árbol de levas. La graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40. Usar un aceite sin esta especificación acorta drásticamente la vida útil del árbol de levas.
Como la mayoría de los motores TDI, el BXE puede consumir algo de aceite. Un consumo de hasta 0,5 a 0,8 litros cada 10.000 km se considera aceptable y normal, especialmente si se conduce de forma más agresiva o por autopista. Si consume más de 1 L en el intervalo entre cambios, conviene revisar el turbo (si deja pasar aceite al intercooler) o las juntas de los inyectores.
Los elementos PD Bosch son extremadamente robustos y a menudo superan los 300.000 km. Sin embargo, el problema no suelen ser los inyectores en sí, sino las juntas de los inyectores. Con el tiempo se endurecen, de modo que el combustible se filtra al aceite (sube el nivel de aceite) o el aire vuelve al sistema de combustible (arranques difíciles en frío, el motor necesita dar muchas vueltas de arranque). El cambio de juntas y el reglaje de los inyectores es una intervención habitual a kilometrajes elevados.
Sí, este motor lleva volante bimasa. Su función es absorber las fuertes vibraciones generadas por un diésel con alto par motor. Su vida útil suele estar entre 150.000 y 200.000 km, según el estilo de conducción. Los síntomas de fallo son un traqueteo al ralentí que desaparece al pisar el embrague, y un fuerte golpe al apagar el motor. La sustitución es cara (depende del mercado), pero necesaria para una conducción cómoda y para proteger la caja de cambios.
El BXE utiliza un solo turbo de geometría variable (VGT). Su vida útil es larga si el motor se mantiene correctamente y se deja enfriar tras una conducción rápida. Un problema habitual es el "atasco de la geometría" por hollín, que se produce si el coche se conduce exclusivamente “a ritmo de jubilado” por ciudad. El síntoma es la entrada en "modo seguro" (pérdida de potencia) al acelerar con fuerza alrededor de las 3000 rpm. La limpieza del turbo es posible y mucho más barata que la reconstrucción.
Una gran ventaja del motor BXE (en la mayoría de los casos) es que no lleva filtro DPF. Esto lo hace ideal para mercados donde las normas medioambientales no son muy estrictas y para conductores que recorren muchos kilómetros en ciudad, ya que no existe el riesgo de obstrucción del filtro de partículas. (Nota: Comprobar siempre por número de bastidor, ya que hay raras excepciones según el mercado de destino).
La válvula EGR está presente y es propensa a atascarse con hollín, lo que provoca humo negro y una peor respuesta al acelerador. A menudo se limpia o se anula de forma software y física (donde la ley lo permite).
Este motor no utiliza AdBlue. Es una tecnología que llegó mucho más tarde con las normas Euro 6. Un quebradero de cabeza menos en el mantenimiento.
Con 105 CV y 250 Nm, no es un motor deportivo, pero tampoco es perezoso. Gracias al turbo y al par disponible ya desde las 1900 rpm, se siente más enérgico de lo que indican los números. En un Golf V o un León es más que suficiente para cualquier adelantamiento. Sin embargo, en carrocerías más pesadas como Passat Variant, Škoda Superb o VW Touran, cuando van cargadas con pasajeros y equipaje, se nota la falta de potencia en las subidas y es necesario cambiar de marcha con más frecuencia.
Depende de la caja de cambios. Las versiones con 5 velocidades giran algo más alto a 130 km/h (alrededor de 2800-3000 rpm), lo que aumenta el ruido en el habitáculo. Las versiones con 6 velocidades (o DSG) van más desahogadas, son más silenciosas y más económicas en autopista, donde circulan a unas 2400-2500 rpm.
Los motores 1.9 TDI son los favoritos de los preparadores. El BXE se puede reprogramar, pero con mucha precaución. Un Stage 1 seguro eleva la potencia a unos 130-140 CV y el par a 300-320 Nm.
ADVERTENCIA: Teniendo en cuenta la conocida debilidad de las bielas en el código BXE, un aumento agresivo de potencia y par a bajas rpm incrementa drásticamente el riesgo de una avería grave del motor. Si se plantea hacer una repro, primero resuelva el tema de los casquillos de biela y hágala con un especialista que sepa preservar la parte baja del motor (entrega de potencia lineal).
Lo más habitual es que vaya asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades (código 0A4), que es muy fiable y barata de mantener. También existen variantes de 6 marchas (sobre todo en vehículos más pesados o versiones 4Motion). Las averías son poco frecuentes y suelen reducirse al desgaste del mecanismo de selección (la palanca se vuelve “floja”). Volkswagen declara el aceite de la caja como “de por vida”, pero se recomienda cambiarlo cada 100.000 - 150.000 km para facilitar el cambio de marchas en invierno.
Con este motor se montaba el DSG de 6 velocidades (DQ250) con embrague húmedo. Es una caja excelente que ofrece cambios muy rápidos.
El motor 1.9 TDI BXE es una espada de doble filo. Por un lado, ofrece una economía de combustible fantástica, recambios de suspensión y periféricos baratos y la ausencia de un complicado filtro DPF. Por otro lado, el riesgo de rotura de biela ensombrece un conjunto por lo demás muy bueno.
¿Para quién es este motor? Es ideal para conductores que recorren muchos kilómetros, buscan bajos costes de combustible y están dispuestos a invertir en un mantenimiento preventivo (casquillos de biela) para obtener un fiel “caballo de batalla” que pueda recorrer cientos de miles de kilómetros más.
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