El motor con denominación interna EA111 en la variante de 1.2 litros es un tricilíndrico que marcó la oferta de entrada del Grupo Volkswagen. Aquí hablamos concretamente de la versión CGPB de 60 CV, que representa la evolución Euro 5 de los antiguos motores “HTP”. Se montó en el restyling del Škoda Fabia II y en el VW Polo V. Su función principal era ofrecer una entrada barata al mundo de los coches alemanes, con foco en un bajo coste de matriculación y mantenimiento, sacrificando prestaciones y refinamiento de funcionamiento.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1198 ccm |
| Configuración | R3 (3 cilindros en línea), 12 válvulas |
| Potencia | 44 kW / 60 CV a 5200 rpm |
| Par motor | 108 Nm a 3000 rpm |
| Código de motor | CGPB (familia EA111) |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection) - Indirecta |
| Alimentación | Atmosférico (sin turbo) |
El motor 1.2 CGPB utiliza cadena de distribución. Aunque la idea de los ingenieros era que la cadena durara toda la vida del motor, en la práctica esto no se cumple en la serie EA111. La cadena tiende a estirarse y el tensor hidráulico puede fallar. El síntoma es un traqueteo metálico al arrancar en frío que dura unos segundos. Si se ignora, la cadena puede saltar, lo que provoca el choque de pistones y válvulas (avería grave del motor). El kit de cadena suele cambiarse de forma preventiva cuando se oye el ruido, a menudo entre 100.000 y 150.000 km.
Además de la cadena, el problema más habitual son las bobinas de encendido. Dado que el motor tiene tres cilindros, el fallo de una bobina provoca una caída drástica de potencia, fuertes vibraciones y encendido del testigo “Check Engine”. Asimismo, la suciedad en la mariposa de gases puede causar oscilaciones de las rpm al ralentí. En las versiones más antiguas hubo problemas de sobrecalentamiento del catalizador, que devolvía partículas al motor y dañaba los cilindros, pero en la versión CGPB esto es menos frecuente, aunque sigue siendo recomendable comprobar la compresión antes de comprar.
Como el motor lleva cadena, no existe un “kit de distribución” clásico (correa) con intervalo fijo. Sin embargo, los mecánicos con experiencia recomiendan cambiar el kit de cadena (cadena, patines, tensor) alrededor de los 120.000 km a 150.000 km, o antes si se oye traqueteo. La correa auxiliar (estriada) y sus tensores deben revisarse y cambiarse aproximadamente cada 80.000 - 100.000 km.
En el cárter entra una pequeña cantidad de aceite, aproximadamente 2,8 a 3,0 litros (con filtro). Debido al bajo volumen de aceite, este se degrada más rápido, por lo que los cambios regulares son clave. Se recomienda aceite sintético 5W-30 o 5W-40 que cumpla las normas VW (VW 502.00 o VW 504.00). El cambio de aceite y filtro debe hacerse estrictamente cada 10.000 km o una vez al año.
Un motor CGPB en buen estado no debería consumir cantidades significativas de aceite. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera aceptable. Si el motor consume más (por ejemplo, 1 litro cada 2.000–3.000 km), normalmente indica segmentos de pistón (aros) o retenes de válvula desgastados, lo que suele ser consecuencia de circular mucho tiempo a altas rpm en autopista, donde este pequeño motor sufre bastante.
Las bujías se cambian cada 30.000 a 40.000 km si usas bujías estándar de níquel, o hasta 60.000 km para las de iridio (que es la recomendación de fábrica para servicios LongLife, pero no se aconseja en la práctica). El cambio regular de bujías protege a las bobinas del sobrecalentamiento y del fallo prematuro.
No, este motor lleva volante rígido. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que el kit de embrague cuesta mucho menos y se evitan las reparaciones caras típicas de los diésel. El precio de la sustitución del embrague es asequible (depende del mercado, pero entra en la categoría de los económicos).
El motor utiliza inyección clásica MPI (Multi-Point Injection) en el colector de admisión. Los inyectores de gasolina son muy fiables y rara vez dan problemas. No son tan sensibles a la calidad del combustible como en los motores de inyección directa (FSI/TSI).
No, es un motor atmosférico. No tiene turbo, ni intercooler, ni una instalación de vacío compleja para el turbo. Menos piezas, menos quebraderos de cabeza.
El motor no lleva filtro DPF/FAP ni utiliza AdBlue, ya que es de gasolina. Dispone de válvula EGR (recirculación de gases de escape), que en ocasiones puede obstruirse por el uso urbano, pero a menudo puede limpiarse sin necesidad de sustituirla. Los problemas con la EGR son menos frecuentes que en los diésel.
Aunque el motor es pequeño, hay que “pisarlo” para mover una carrocería relativamente pesada (especialmente en la Fabia Combi). El consumo real en ciudad se sitúa entre 7 y 8,5 litros a los 100 km, dependiendo del tráfico y de lo pesado que seas con el acelerador. En invierno puede llegar hasta los 9 litros.
Sí, siendo sinceros: el motor es bastante perezoso. Con un par de 108 Nm disponible recién a 3000 rpm, la conducción exige trabajar mucho con la caja de cambios. La aceleración hasta 100 km/h tarda una “eternidad” (unos 16 segundos). Si el coche va cargado con pasajeros y equipaje, cualquier subida se vuelve un reto, y el uso del aire acondicionado se nota claramente en la pérdida de fuerza.
La autopista no es el hábitat natural de este motor. Debido a los desarrollos cortos de la caja de cambios (para compensar la falta de potencia), a 130 km/h el motor gira sobre las 3800–4000 rpm. Eso se traduce en mucho ruido en el habitáculo y un aumento del consumo, que puede superar los 7,5 - 8 litros. La velocidad de crucero óptima para este motor es alrededor de 110 km/h.
Sí, es muy adecuado. Gracias al sistema de inyección MPI y a los taqués hidráulicos, este motor admite muy bien el GLP. La instalación es sencilla y barata (sistema secuencial estándar) y, dado el consumo, la inversión se amortiza rápidamente.
Reprogramar un motor atmosférico de esta cilindrada es económicamente poco rentable y casi inútil. La ganancia estaría en el rango de 3 a 5 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor invertir ese dinero en un buen mantenimiento o en neumáticos de calidad.
Con la variante de 60 CV casi siempre viene una caja de cambios manual de 5 velocidades (código MQ200). Las cajas automáticas (DSG) solían reservarse para los motores TSI más potentes o para los atmosféricos 1.4/1.6 de esta generación.
La caja es en general muy precisa y fiable. No obstante, en modelos con muchos kilómetros puede aparecer holgura en el selector de marchas o desgaste de los sincronizadores (normalmente de segunda), lo que se manifiesta con rascados al cambiar rápido. Los rodamientos de la caja a veces han dado problemas (zumbido en marcha), pero es menos frecuente en este motor de menor potencia, ya que no hay un par motor elevado que los castigue.
La marca suele indicar que el aceite de la caja es “de por vida”. Sin embargo, se recomienda cambiar el aceite de la caja manual cada 100.000 a 120.000 km. Esto preservará los rodamientos y asegurará que el cambio siga siendo suave, especialmente en invierno.
El motor 1.2 60 CV (CGPB) es una elección racional para conductores novatos, estudiantes o como segundo coche familiar que se utilizará un 90% del tiempo en ciudad. Su mayor ventaja son los bajos costes de mantenimiento (sin turbo, sin volante bimasa) y su idoneidad para la instalación de GLP.
Sin embargo, si planeas viajar a menudo por carretera, circular con el coche cargado o simplemente te gusta una conducción más dinámica, evita este motor. En ese caso, el 1.4 atmosférico (86 CV) o incluso el 1.2 TSI son opciones mucho mejores, a pesar de un mantenimiento algo más caro.
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