El BMW S68B44A es un motor que marca el final de una era y el comienzo de otra nueva. Presentado en 2022, este propulsor es el sucesor del tan polémico como querido motor N63. La diferencia clave está en la filosofía: mientras que el N63 era un V8 estándar de BMW, el S68 procede técnicamente de la división M (de ahí la “S”), aunque se monte en modelos M-Performance como el BMW X7 M60i (restyling).
Se trata de un V8 de 4,4 litros con dos turbos situados entre las culatas ("Hot-V"), equipado con tecnología Mild Hybrid de 48 voltios. Su misión es complicada: debe ofrecer prestaciones de superdeportivo en la carrocería de un SUV masivo, y al mismo tiempo cumplir con las estrictas normas de emisiones Euro 6d (y futuras Euro 7).
| Característica | Valor |
|---|---|
| Denominación del motor | S68B44A |
| Cilindrada | 4395 cc (4,4 L) |
| Configuración | V8, Twin-Power Turbo (Hot-V) |
| Potencia | 390 kW (530 CV) @ 5500-6000 rpm |
| Par motor | 750 Nm @ 1800-4600 rpm |
| Sistema de inyección | Inyección directa (High Precision Injection, 350 bar) |
| Sistema híbrido | 48V Mild Hybrid (integrado en la caja de cambios) |
| Distribución | DOHC, Double-VANOS, Valvetronic |
El motor S68B44A utiliza cadena de distribución. Dado que se trata de un diseño completamente nuevo basado en la experiencia con el motor S63, BMW ha reforzado el sistema de cadena. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, como en los V8 modernos de BMW, la cadena se encuentra en la parte trasera del motor (hacia el habitáculo/caja de cambios), lo que hace que cualquier intervención sea extremadamente cara (requiere sacar el motor). Con cambios de aceite regulares, la cadena debería aguantar más de 200.000 km, pero un ruido metálico al arrancar en frío es una señal clara de que hay que ir al taller cuanto antes.
El S68 sigue siendo un motor relativamente nuevo (en el mercado desde 2022), por lo que los datos a largo plazo sobre averías aún están llegando. No obstante, basándonos en la arquitectura y sus predecesores, los posibles puntos débiles son:
En los motores con cadena no existe un “gran servicio” clásico como con la correa (a un kilometraje fijo). Aun así, se recomienda una revisión preventiva de la cadena y los tensores alrededor de los 150.000 km. Asimismo, a ese kilometraje suele ser necesario cambiar la bomba de agua, el termostato y la correa auxiliar (poly-V) con sus tensores. Las bujías y bobinas son material de desgaste que se cambia antes.
Este V8 es “tragón” también en cuanto al cárter. En el motor entran aproximadamente 10,5 litros de aceite (la cantidad puede variar ligeramente; conviene comprobar siempre el dato exacto según el número de bastidor). Se recomienda exclusivamente aceite sintético de grado 0W-30 o 5W-30 que cumpla la especificación BMW Longlife-12 FE o Longlife-17 FE+. No ahorres en aceite: es la sangre de este motor.
Sí, es de esperar cierto consumo de aceite. Para los V8 de BMW, la marca suele tolerar hasta 0,7 litros cada 1.000 km, pero en la práctica, un motor sano no debería consumir más de 1 litro cada 3.000 - 5.000 km, especialmente si se conduce de forma agresiva. Si haces sobre todo ciudad (atascos, “para y arranca”), el consumo puede ser más acusado. Lleva siempre un litro de aceite en el maletero.
Debido a la inyección directa y a los dos turbos, las bujías trabajan bajo un gran esfuerzo térmico y eléctrico. El intervalo recomendado de sustitución es cada 30.000 a 50.000 km (cada dos servicios pequeños). Ignorar esto puede provocar “misfires” (fallos de encendido), que pueden dañar las bobinas e incluso los catalizadores.
Sí, dispone de volante bimasa, aunque la situación es particular. En el S68 del X7, el motor eléctrico del sistema mild-hybrid está integrado en la carcasa de la caja de cambios, delante del convertidor de par. El volante sirve para amortiguar las vibraciones del V8 antes de que la fuerza se transmita a la caja. Es raro que falle antes de los 200.000 km, pero su sustitución es muy cara (depende del mercado) debido a la complejidad del sistema.
Utiliza la última generación del sistema High Precision Injection con una presión de 350 bar. Los inyectores piezoeléctricos son extremadamente precisos. En general son más fiables que en los antiguos N63, pero son sensibles a la mala calidad del combustible. Los síntomas de un inyector defectuoso incluyen ralentí inestable, olor a gasolina en el escape y “lavado” de los cilindros con combustible (lo que destruye la película de aceite). El precio de cada inyector es muy elevado.
El motor tiene dos turbos “twin-scroll” situados en la V del motor. Esto permite una respuesta inmediata al acelerador, pero los expone a temperaturas extremas. La vida útil depende del estilo de conducción y del enfriamiento tras la marcha. Aunque el motor dispone de bombas de agua eléctricas que refrigeran los turbos incluso después de apagar el coche, se recomienda no apagar el motor inmediatamente tras una conducción exigente. Con un mantenimiento correcto, los turbos superan los 150.000 km. Es posible su reconstrucción, pero la sustitución por piezas nuevas (a menudo la única opción en servicio oficial) es muy cara.
Al ser de gasolina, no lleva DPF, pero sí GPF (Gasoline Particulate Filter) u OPF, obligatorio en Europa. Puede llegar a obstruirse si el coche se usa exclusivamente en ciudad a bajas revoluciones. La función EGR en estos motores suele lograrse mediante la variación del tiempo de apertura de válvulas (VANOS), por lo que una válvula EGR clásica que se llene de hollín no es el problema principal, pero las válvulas de admisión pueden acumular depósitos de carbonilla (carbon buildup) debido a la inyección directa.
No. El S68B44A es un motor de gasolina y no utiliza AdBlue. Ese sistema se reserva exclusivamente para los diésel.
Seamos sinceros: esto es un tanque de 2,6 toneladas con 530 caballos. Los datos oficiales son optimistas. En conducción urbana real, con tráfico denso, hay que esperar un consumo de entre 16 y 22 litros a los 100 km. El sistema mild-hybrid ayuda apagando el motor en los semáforos y al “planear”, pero la física no se puede engañar.
En absoluto. Con 750 Nm disponibles ya desde 1.800 rpm, este motor catapulta al X7. La sensación es de desafiar las leyes de la física. La aceleración hasta 100 km/h ronda los 4,7 segundos, territorio de coches deportivos. No hay rastro de pereza: los adelantamientos dependen de tu decisión, no de la planificación.
La autopista es el hábitat natural del X7 M60i. Gracias a la caja de cambios de 8 marchas y al enorme par, a 130 km/h el motor “se aburre” a unas ~1800-2000 rpm en octava. En el habitáculo reina el silencio y el consumo en carretera baja a unos más razonables 10 a 12 litros, siempre que mantengas una velocidad constante.
Corto y claro: No. Aunque en teoría existen sistemas de inyección líquida de gas (LPI) para motores de inyección directa, instalar uno en el S68 (Mild Hybrid, bi-turbo, electrónica compleja) es arriesgado, extremadamente caro (más de 2.000 €) y casi con total seguridad causará problemas con la electrónica del motor y con la garantía. Comprar un V8 implica asumir el coste de la gasolina; si eso es un problema, la variante diésel (40d) es una opción mejor.
El S68 tiene un potencial enorme. Una reprogramación Stage 1 (optimización de software) puede aumentar la potencia hasta unos seguros 600-620 CV y el par por encima de 850 Nm sin cambios mecánicos. Sin embargo, atención: Los BMW nuevos (fabricados después de junio de 2020) tienen las unidades ECU bloqueadas (Bosch MG1), lo que obliga a enviar la centralita al extranjero (por ejemplo, FEMto en Finlandia) para desbloquearla antes de la preparación. Esto complica el proceso e incrementa el coste.
Con el motor S68 en el X7 M60i se monta exclusivamente una caja de cambios automática ZF de 8 velocidades (Steptronic Sport). No existe opción manual. Es una versión específica de la ZF 8HP que integra en su carcasa el motor eléctrico (ISG) para el sistema mild-hybrid de 48V.
La ZF 8HP está considerada como la mejor caja automática del mercado. Las averías mecánicas son raras. Los problemas más habituales están relacionados con la electrónica (mecatrónica) o con fugas de aceite en el cárter de la caja (que es de plástico). En esta versión híbrida, un posible fallo del motor eléctrico interno exige una reparación muy costosa porque todo está integrado.
Como ya se ha mencionado, tiene un sistema de amortiguación de vibraciones similar a un volante bimasa. No hay un embrague clásico (porque es automático), sino un convertidor de par (wandler). Si el convertidor falla (síntomas: variaciones de rpm a velocidad constante, vibraciones), su reparación o sustitución es cara (depende del mercado, pero hay que pensar en una cifra de cuatro dígitos en euros).
BMW afirma que el aceite de la caja es “Lifetime” (de por vida). No te lo creas. El fabricante de la caja (ZF) recomienda cambiar el aceite y el filtro (integrado en el cárter) cada 80.000 a 100.000 km o cada 8 años. Los cambios regulares son clave para la longevidad de la transmisión, especialmente en un vehículo pesado como el X7.
Al comprar un X7 de segunda mano con este motor, presta atención a:
Conclusión: El BMW S68B44A es una obra maestra de la ingeniería que ofrece una combinación increíble de confort y potencia bruta. Es un motor para entusiastas que quieren lo mejor y están dispuestos a pagar por el mantenimiento de semejante máquina. No es para quienes planean ajustar el presupuesto de combustible o de servicio. Si lo mantienes con regularidad y no lo “exprimes” en frío, te brindará un disfrute de conducción de primer nivel.
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