El motor con denominación EA888 evo4 (código DSFB en esta iteración) representa la culminación del desarrollo de los motores de gasolina turbo de dos litros de Volkswagen. No es un motor cualquiera de un “coche del pueblo”; es una unidad de potencia que se monta en modelos de altas prestaciones como el Arteon (restyling 2020) con 300 caballos. Cubre el hueco entre los 2.0 TSI estándar de 190 CV y los brutales modelos “R” de 320 CV. Es importante señalar que se trata de un motor de alta tecnología, con presión de inyección de hasta 350 bares, diseñado para ofrecer una potencia explosiva cumpliendo a la vez con las estrictas normas Euro 6d.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 221 kW (300 CV) |
| Par máximo | 400 Nm |
| Código de motor | EA888 evo4 / DSFB |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI) - hasta 350 bares |
| Sobrealimentación | Turbocompresor single-scroll, intercooler |
Este motor utiliza cadena de distribución. A diferencia de las temidas generaciones anteriores (EA888 Gen 2), el Evo4 cuenta con un sistema de cadena y tensores muy mejorado. Aun así, la cadena no es eterna. Puede estirarse a kilometrajes elevados (más de 150.000 - 200.000 km) o si el aceite se cambia con demasiada poca frecuencia. El síntoma típico es un ruido metálico de traqueteo en el arranque en frío que dura más de unos segundos.
Aunque es robusto, un motor de esta potencia trabaja bajo grandes esfuerzos. Los problemas más habituales incluyen:
Como el motor lleva cadena, no se hace un “servicio mayor” clásico (como con la correa) de forma preventiva a un kilometraje fijo, sino que se revisa el estado de la cadena. Sin embargo, la correa de accesorios y sus tensores deben cambiarse aproximadamente cada 100.000 - 120.000 km. El servicio menor (aceite y filtros) se recomienda de fábrica cada 30.000 km (Long Life), pero para un motor de 300 CV eso es letal. La recomendación es cambiar el aceite cada 10.000 y como máximo cada 15.000 km.
En el motor caben aproximadamente 5,7 litros de aceite. Para la generación Evo4, VW suele recomendar un aceite muy fluido de grado 0W-20 (norma VW 508.00) por motivos de eficiencia. Sin embargo, muchos especialistas y entusiastas pasan a 5W-30 (VW 504.00) para una mejor protección a altas temperaturas, especialmente si el coche se conduce de manera deportiva. El consumo de aceite en esta generación se ha reducido, pero hasta 0,5 litros cada 5.000 km se considera aceptable, sobre todo si se circula a menudo a altas revoluciones.
En un turbo de gasolina tan potente, las bujías se desgastan más rápido. Se recomienda cambiarlas cada 40.000 a 60.000 km. Si el coche está reprogramado, el intervalo se reduce a la mitad. Utilice exclusivamente bujías de iridio de alta calidad (NGK o Bosch).
Sí, este modelo (acoplado al cambio DSG) lleva volante bimasa. Es imprescindible para amortiguar los 400 Nm de par. Su vida útil depende del estilo de conducción (las aceleraciones bruscas lo castigan mucho), pero normalmente dura entre 150.000 y 200.000 km. La sustitución es cara (depende del mercado).
El Evo4 utiliza inyección directa de alta presión (hasta 350 bares). Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. La avería de un inyector se manifiesta como tirones, funcionamiento irregular o error de “misfire” en un cilindro. Sustituir un solo inyector es bastante caro (depende del mercado).
El motor utiliza un único pero gran turbocompresor (normalmente Continental o Garrett). Su vida útil es larga si se respeta el calentamiento y enfriamiento del motor. No hay dos turbos, pero este único es muy eficiente.
Este gasolina no lleva AdBlue (eso es para los diésel). Sin embargo, dispone de GPF (Gasoline Particulate Filter), el equivalente en gasolina al DPF. Si solo se conduce por ciudad, puede llegar a obstruirse, aunque el GPF se regenera más rápido y fácilmente que el DPF de un diésel gracias a la mayor temperatura de los gases de escape en un motor de gasolina. Existe válvula EGR y puede ensuciarse, pero es un problema menor que en los diésel.
Seamos sinceros: 300 caballos tienen que beber. En la pesada carrocería del Arteon, con tracción 4MOTION, el consumo real en ciudad se mueve entre 11 y 14 litros/100 km, según el tráfico y lo “pesado” que se tenga el pie derecho.
En absoluto. Con una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 5,5 segundos (en los modelos 4MOTION), este motor ofrece prestaciones deportivas. La respuesta al acelerador es inmediata y el lag del turbo es mínimo gracias al moderno diseño de la turbina y al cambio DSG, que selecciona muy rápido la marcha adecuada.
Este es su hábitat natural. En autopista va sobrado. A 130 km/h en 7ª, el motor gira a un régimen relativamente bajo (unos 2.200 - 2.400 rpm), lo que permite una conducción confortable. El consumo en carretera se sitúa alrededor de 7,5 a 9 litros/100 km.
Técnicamente es posible instalar GLP, pero se trata de sistemas de “inyección directa” de gas licuado que son muy caros (depende del mercado) y complejos de ajustar. Dado que el motor debe seguir consumiendo cierto porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores, el ahorro no es tan grande como en los motores antiguos. Para este tipo de coche, en general no se recomienda el GLP.
Los motores EA888 son legendarios por su potencial de preparación. Una repro Stage 1, sin ninguna modificación mecánica, eleva de forma segura la potencia hasta unos 340-350 CV y el par hasta 450-470 Nm. El motor y el cambio lo soportan bien, siempre que se mantengan correctamente y se utilice gasolina de 98 o 100 octanos.
Con este motor en el Arteon (restyling 2020) se ofrece exclusivamente el cambio automático DSG de doble embrague (normalmente código DQ381, 7 marchas, embragues en baño de aceite). No se ofrece cambio manual con esta versión de 300 CV.
El DQ381 es más fiable que las versiones antiguas, pero requiere cambio de aceite y filtro cada 60.000 km (algunos hablan de hasta 120.000 km, pero para una larga vida útil es mejor ceñirse a 60.000). La avería más común es la mecatrónica (la unidad electrohidráulica del cambio), que puede fallar y provocar tirones o pérdida de marchas. La reparación de la mecatrónica es cara.
El conjunto de embragues (discos) va dentro de la caja y trabaja en baño de aceite. Suelen durar mucho (a menudo más de 200.000 km), pero cuando llega el momento de sustituirlos, se trata de una intervención compleja y muy cara (depende del mercado).
Al comprar un Arteon con este motor, es imprescindible comprobar lo siguiente:
El VW 2.0 TSI (300 CV) EA888 evo4 es un extraordinario logro de ingeniería. Ofrece prestaciones de coche deportivo con la practicidad de una berlina familiar. Sin embargo, no es un motor para quien quiera simplemente “sentarse y conducir” sin invertir. Exige combustible de calidad, mantenimiento regular y de calidad, y un propietario cuidadoso. Si está dispuesto a pagar por ese placer, obtendrá uno de los mejores motores polivalentes del mercado actual.
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