El motor con código DJM pertenece a la generación más reciente de unidades de potencia de Volkswagen (familia EA211), pero con un gran “pero”: fue diseñado principalmente para mercados específicos como el chino, donde se montaba en modelos como el VW Bora IV. A diferencia de los motores TSI europeos, que dominan el mercado, el DJM es un gasolina atmosférico de 1,5 litros de cilindrada.
Su objetivo no son las prestaciones, sino la sencillez, el bajo coste de producción y la durabilidad. Es un motor que recupera el “espíritu antiguo” de la mecánica: no hay turbocompresor complicado, y ofrece unos respetables 116 CV, que sobre el papel suenan muy correctos, pero en la práctica exigen adaptar un poco el estilo de conducción.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1498 cc (1,5 L) |
| Potencia | 85 kW (116 CV) a 6000 rpm |
| Par máximo | 150 Nm a 4000 rpm |
| Código de motor | DJM (serie EA211) |
| Tipo de combustible | Gasolina (Petrol) |
| Sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Inyección | MPI (Inyección multipunto) – Lo más habitual |
El motor DJM, como parte de la familia EA211, utiliza correa de distribución. Es un gran avance respecto a los antiguos motores EA111 que tenían cadenas problemáticas. La correa está reforzada y diseñada para durar mucho tiempo.
La recomendación de fábrica suele ser optimista (revisión a los 240.000 km), pero la práctica y el sentido común dicen otra cosa. La distribución completa (cambio de correa, tensor y bomba de agua) debería hacerse entre 150.000 km y 180.000 km o cada 8 a 10 años, lo que ocurra antes. Si el coche se usa casi exclusivamente en atascos urbanos (modo taxi), conviene acortar el intervalo a 120.000 km.
Es un motor muy robusto, pero no está libre de pequeños fallos:
En el cárter entran aproximadamente 4,0 litros de aceite (siempre comprobar la varilla al cambiarlo). La graduación recomendada es 5W-30 o 0W-20 (para los años más recientes), que cumpla las normas VW (VW 502 00 / 504 00).
Un consumo normal es de hasta 0,3 litros cada 10.000 km. Si el motor consume más de 0,5 litros cada 1.000 km, indica un problema mecánico (segmentos o retenes de válvula). Cambiar el aceite regularmente cada 10.000 – 15.000 km (y no cada 30.000 km) reduce drásticamente la probabilidad de este problema.
Las bujías se cambian cada 60.000 km. Utiliza exclusivamente bujías de iridio o platino recomendadas por el fabricante (NGK o Bosch), ya que unas bujías de mala calidad pueden dañar las bobinas.
Aquí llegamos a la mayor ventaja de este motor: no tiene piezas caras que normalmente dan dolores de cabeza a los propietarios de diésel o de modernos gasolina turbo.
Sinceramente, sí lo es, especialmente para los estándares actuales. Con 150 Nm de par disponibles solo a 4000 rpm, este motor exige que lo “estires” si quieres una aceleración contundente. En la carrocería pesada del Bora (similar al Jetta), notarás la falta de potencia en subidas o con el coche cargado de pasajeros. Para ciudad es más que suficiente, pero los adelantamientos en carretera requieren planificación y reducir una marcha.
Si tu versión del motor lleva sistema MPI (lo que en el DJM es casi siempre así), es un motor perfecto para GLP. La instalación es sencilla, barata (equipo secuencial estándar) y el motor soporta muy bien el gas. Es una combinación ganadora para taxistas. Comprueba el colector de admisión: si los inyectores van en el colector y no directamente en la culata, “adelante sin miedo”.
Olvídalo. Reprogramar un gasolina atmosférico es tirar el dinero. La ganancia es insignificante (3 a 5 CV), algo que no notarás en la conducción. Lo único que puedes conseguir es una mejor respuesta al acelerador, pero la potencia seguirá siendo la misma.
Con el motor DJM en el VW Bora IV (China) suelen venir dos opciones:
Manual: Muy fiable. Las averías son raras; como mucho, pequeñas fugas de aceite en los retenes de los palieres con muchos kilómetros. El kit de embrague suele durar, según el conductor, más de 150.000 km.
Automático (Aisin): Es una excelente noticia. Esta caja es más fiable que las DSG (DQ200) que se montan en modelos europeos de potencia similar. No tiene las problemáticas mecatrónicas ni los dobles embragues que se desgastan rápido. El principal “fallo” es, en realidad, la falta de mantenimiento.
En la caja automática, el cambio de aceite debe hacerse cada 60.000 km. Aunque los fabricantes digan a menudo que es “fill for life”, eso no es cierto. El aceite nuevo protege el bloque hidráulico y los discos internos de la caja. El coste del cambio es moderado (depende del mercado, pero no es excesivo).
Al comprar un coche de segunda mano con motor DJM, presta atención a lo siguiente:
Conclusión:
El VW 1.5 DJM (116 CV) es un motor para el comprador racional. Si buscas un coche que te lleve barato del punto A al punto B, que no se averíe y que puedas mantener fácilmente (o usar con GLP), es una apuesta segura. Sin embargo, si disfrutas conduciendo, te gustan los adelantamientos rápidos y sueles ir por autopista, este motor te decepcionará por su falta de brío. Es un “caballo de trabajo”, no un pura sangre de carreras.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.