Los motores con códigos CFHF y CLCA pertenecen a la conocida familia EA189 de motores 2.0 TDI con inyección Common Rail. Se montaron principalmente en el VW Caddy III (restyling) desde 2010 hasta 2015. Con una potencia de 110 CV (81 kW), estos motores representan el “sweet spot” o punto medio ideal.
¿Por qué son importantes? Porque en esencia son idénticos a las versiones más potentes de 140 CV, pero están limitados a 110 CV por software (y a veces también por hardware, por ejemplo, turbo más pequeño). En la práctica esto significa que los componentes del motor están sobredimensionados para la potencia que entregan, lo que se traduce en una gran durabilidad. La versión CFHF suele ir asociada a la tracción 4MOTION, mientras que el CLCA se encuentra a menudo en variantes específicas (a veces incluso sin ejes de equilibrado, lo cual es un plus de fiabilidad).
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 ccm |
| Potencia | 81 kW / 110 CV |
| Par motor | 280 Nm a 1750–2750 rpm |
| Códigos de motor | CFHF, CLCA |
| Tipo de inyección | Common Rail (Bosch) |
| Sobrealimentación | Turbo (VGT) con intercooler |
| Norma de emisiones | Euro 5 |
Los motores CFHF y CLCA utilizan correa de distribución. Esto es el estándar en los diésel de Volkswagen de esta generación. La bomba de aceite se acciona mediante una correa independiente o un eje hexagonal (según la subversión exacta del cárter y de la bomba de aceite), pero en general estos motores ya tienen resueltos los problemas de la bomba de aceite que sufrían los antiguos 2.0 TDI PD.
El intervalo oficial para el kit de distribución (correa, tensores y bomba de agua) suele indicarse en 210.000 km. Sin embargo, la experiencia de los talleres y la práctica recomiendan acortarlo.
Estos motores son conocidos por poder consumir algo de aceite, pero esto no debería ser alarmante. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es totalmente aceptable, especialmente si el vehículo se usa cargado o en autopista. Si el consumo supera 1 litro cada 2-3 mil kilómetros, indica un problema con los segmentos o el turbo.
A diferencia de los antiguos inyectores piezoeléctricos Siemens, que daban muchos problemas, estos motores utilizan inyectores Bosch electromagnéticos (solenoide). Son extremadamente duraderos. Su vida útil suele superar los 250.000 - 300.000 km. Los síntomas de inyectores en mal estado son humo en frío, ralentí inestable y aumento del consumo. La ventaja es que estos inyectores se pueden reparar, lo cual es más barato que comprar nuevos.
Válvula EGR y enfriador de EGR: Esta es, con diferencia, la avería más habitual. Se acumula carbonilla en la válvula o el enfriador de EGR pierde (baja el nivel de refrigerante). El síntoma es el encendido del testigo “Check Engine” o del testigo de los calentadores (espiral), además de pérdida de potencia. El recambio no es barato, pero una solución definitiva, donde la ley lo permita, suele ser la anulación (software y físicamente).
Bomba de alta presión CP4: Aunque menos frecuente, las bombas Bosch CP4 son sensibles al gasóleo de mala calidad. Si la bomba gripase, envía limaduras metálicas a todo el sistema, destruyendo los inyectores. No es tan masivo como en otras marcas, pero ocurre.
Sí, lleva. Dado que es un 2.0 con 280 Nm de par, y a menudo combinado con tracción 4MOTION, el volante bimasa es de serie. Suele durar entre 150.000 y 200.000 km, según el estilo de conducción. Los síntomas son traqueteos al apagar el motor, vibraciones en el pedal de embrague o golpeteos al ralentí. El coste del cambio (kit de embrague + bimasa) entra en la categoría: caro (depende del mercado).
El motor utiliza un solo turbo VGT. No trabaja al límite, ya que el motor solo entrega 110 CV de 2.0 litros de cilindrada. Con cambios de aceite regulares y dejándolo enfriar tras una conducción rápida, el turbo puede durar tanto como el propio motor. Las averías suelen estar relacionadas con el actuador (parte neumática) o con la geometría variable sucia, lo que se soluciona con una limpieza.
Este modelo (Caddy III restyling) lleva filtro DPF. Los problemas aparecen si se usa únicamente en ciudad (reparto, conducción “para-arranca”). El síntoma es regeneración frecuente (ralentí elevado, ventilador funcionando tras apagar el motor). Si se obstruye, es necesario limpiarlo profesionalmente o sustituirlo.
AdBlue: Los motores CFHF y CLCA son de generación Euro 5. En el 99% de los casos, en el Caddy de estos años NO LLEVAN sistema AdBlue. Esto es una enorme ventaja, ya que se evitan los problemas con los calentadores del depósito de AdBlue, las bombas y los inyectores de urea que afectan a los modelos más nuevos (Caddy 4 / Euro 6).
El Caddy es un vehículo alto (tipo “caja”), y la tracción 4MOTION añade peso y rozamiento.
Para un Caddy vacío, 110 CV y 280 Nm son más que suficientes para una conducción fluida. Sin embargo, un Caddy Maxi con tracción 4MOTION y cargado puede parecer algo perezoso al adelantar o en subidas largas. No es peligrosamente lento, pero requiere usar bien la caja de cambios. No es tan explosivo como la versión de 140 CV.
Con la caja manual de 6 velocidades, a 130 km/h el motor gira a unas 2.300 - 2.500 rpm (según el desarrollo del diferencial en la versión 4MOTION). Es una zona de funcionamiento confortable, el motor no es ruidoso, pero se percibe el ruido del viento debido a la forma de la carrocería.
Es un motor que agradece muchísimo una reprogramación. Como el CFHF/CLCA es prácticamente un 2.0 TDI de 140 CV “capado” por software, con un simple remap Stage 1 se puede aumentar la potencia de forma segura hasta 140-150 CV y el par hasta 320-340 Nm.
Esto cambia drásticamente el carácter del vehículo, especialmente en los Caddy Maxi más pesados. Si el motor, el turbo y el embrague están en buen estado, es una modificación muy recomendable que incluso puede reducir el consumo en conducción normal.
Manual: Muy fiable. Las averías son raras, salvo rodamientos a kilometrajes muy altos. Se recomienda cambiar el aceite de la caja cada 100.000 km aunque VW diga que es “de por vida”.
DSG: Requiere cambio de aceite y filtro estrictamente cada 60.000 km. Si se respeta, dura mucho. Si no, puede fallar la mecatrónica (caro) o los embragues.
4MOTION (embrague Haldex): Esto es crítico para los propietarios de modelos 4x4. El Caddy III (restyling) usa Haldex de 4.ª generación. El aceite del embrague Haldex debe cambiarse cada 3 años o 60.000 km. Si se descuida, la bomba Haldex falla y se pierde la tracción trasera (el coche pasa a ser solo tracción delantera). La reparación de la bomba es costosa.
Al comprar un Caddy con motor CFHF o CLCA, presta atención a:
El motor 2.0 TDI de 110 CV en el Caddy es un auténtico caballo de batalla sin demasiadas complicaciones. Es una opción mucho mejor que el 1.6 TDI para esta carrocería, ya que ofrece mayor fiabilidad y mueve mejor el peso, con un consumo solo ligeramente superior. Si encuentras una unidad con historial de mantenimiento claro, especialmente una sin sistema AdBlue, tendrás un vehículo capaz de superar los 500.000 km con un mantenimiento regular.
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