El motor con código CPBA pertenece a la generación de motores VW diseñados para ser “caballos de batalla” en países en desarrollo y en mercados donde se valora la sencillez por encima de las prestaciones. Se montaba principalmente en el Volkswagen Gol (G5), y este propulsor de 1,0 litros representa la esencia del transporte básico. No se trata de un sofisticado motor TSI como los que se ven en los Golf modernos, sino de la vieja escuela probada de motores atmosféricos de gasolina, que toleran mejor el combustible de peor calidad y el mantenimiento irregular que sus parientes modernos.
La denominación “Total Flex” sugiere su origen (a menudo el mercado brasileño), donde se utiliza una mezcla de etanol y gasolina, lo que para nosotros en Europa significa algo importante: el motor es de fábrica más “robusto” en la zona de la culata y las válvulas.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 999 cc (1,0 L) |
| Potencia | 53 kW / 72 CV (con gasolina) |
| Par motor | 95 Nm |
| Código del motor | CPBA |
| Tipo de inyección | MPI (inyección indirecta multipunto) |
| Alimentación | Atmosférico (sin turbo) |
| Número de cilindros / válvulas | 4 cilindros / 8 válvulas (SOHC) |
Cuando hablamos del motor CPBA, hablamos de sencillez. La principal duda de la mayoría de los compradores es la distribución. Este motor utiliza correa dentada para mover el árbol de levas. Aunque algunos conductores prefieren la cadena, en este motor la correa es una buena solución porque su sustitución es relativamente barata y sencilla. El mantenimiento mayor (sustitución del kit de distribución y de la bomba de agua) se recomienda cada 60.000 a 90.000 km, o cada 5 años, lo que ocurra antes. No conviene esperar a los 120.000 km que indica la fábrica, ya que la rotura de la correa provoca una avería grave del motor (choque de pistones con válvulas).
Aunque es robusto, el CPBA no es inmune a los problemas. El fallo más habitual son las bobinas de encendido y los cables de las bujías. Los síntomas son funcionamiento irregular del motor, tirones al acelerar y encendido del testigo “Check Engine”. También son frecuentes los problemas con la caja del termostato, que es de plástico y con el tiempo se agrieta, provocando fugas de refrigerante. Preste atención también a la válvula PCV (separador de vapores de aceite); si se obstruye, el motor empezará a “soplar” por la varilla o el tapón y a forzar el aceite a través de los retenes.
En el cárter caben unos 3,3 a 3,5 litros de aceite. La graduación recomendada es 5W-40 (norma VW 502.00). En cuanto al consumo de aceite, estos motores son conocidos por poder llegar a consumir hasta 0,5 litros cada 1.000 km si se conducen de forma agresiva por autopista, pero en una conducción urbana normal el consumo no debería ser apreciable entre revisiones. Si consume más que eso, normalmente se trata de los retenes de válvula.
Al ser un motor de gasolina, las bujías se cambian cada 30.000 a 40.000 km. Es imprescindible usar bujías de calidad, ya que un encendido deficiente daña directamente las bobinas y el catalizador.
Aquí es donde el motor CPBA brilla. No lleva volante bimasa; utiliza un volante motor fijo clásico que es prácticamente eterno. El embrague es estándar y su sustitución no es cara (depende del mercado).
El sistema de inyección es el clásico MPI (inyección en el colector de admisión). Los inyectores son muy resistentes al combustible de peor calidad, son baratos de limpiar y rara vez fallan antes de los 200.000 km. A diferencia de la inyección directa (FSI/TSI), aquí no hay problemas de acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión.
El motor no tiene turbocompresor, lo que significa una preocupación (cara) menos. Además, como gasolina de diseño más antiguo, no tiene filtro de partículas (DPF) ni sistema AdBlue. Solo lleva catalizador y sondas lambda. La válvula EGR puede existir según el mercado, pero en este tipo de motores de gasolina rara vez se obstruye hasta el punto de causar problemas serios como en los diésel.
No se deje engañar por la pequeña cilindrada: los motores 1.0 tienen que girar alto para mover la carrocería, lo que influye en el consumo.
¿Es adecuado para gas (GLP)? Absolutamente SÍ. De hecho, es uno de los mejores motores para la conversión a gas. Debido a su naturaleza “Total Flex” (pensado para etanol), los asientos de válvula y las propias válvulas están fabricados con materiales más duros, por lo que soportan muy bien las mayores temperaturas de combustión del gas. Un sistema secuencial normal funciona perfectamente.
En cuanto al repro (Stage 1): No tire el dinero. En un motor atmosférico de esta cilindrada, con una reprogramación obtendrá quizá 2–3 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor invertir ese dinero en buenos neumáticos o en un mantenimiento regular.
Con este motor suele ir asociada una caja de cambios manual de 5 velocidades (a menudo de la serie MQ200). Es una de las mejores partes del coche: precisa, suave y muy fiable. Las averías son raras y el kit de embrague es barato. Se recomienda cambiar el aceite de la caja sobre los 100.000 km, aunque la marca a menudo afirma que es “llenado de por vida”.
Caja automática: Aquí hay que tener cuidado. Con estos motores se ofrecía a menudo la caja manual robotizada (ASG / I-Motion). No es un automático real, sino una caja manual gestionada por un robot. La conducción es “a tirones” (hay corte de potencia al cambiar), y los actuadores (robots) son propensos a averías que son caras de reparar (depende del mercado). Si puede, elija la caja manual.
Antes de comprar un coche con motor CPBA, preste atención a lo siguiente:
Conclusión: El VW 1.0 CPBA es un motor para el comprador racional. No es rápido, no es silencioso en autopista, pero es barato de mantener, soporta bien distintos tipos de uso y acepta muy bien el gas. Es ideal para conducción urbana, vehículos de reparto o como primer coche para principiantes. Si necesita un coche para viajes frecuentes por carretera abierta, es mejor buscar algo más potente (al menos un 1.4 o 1.6).
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