El motor con códigos CXBA y CXBB representa el intento de Volkswagen de ofrecer el punto medio ideal entre los económicos 1.4 TSI y las variantes deportivas GTI (2.0 TSI). Se trata de la tercera generación (Gen 3) de la famosa, pero también controvertida, familia de motores EA888.
Se montó principalmente en el Volkswagen Golf VII Variant (familiar) Facelift (a partir de 2017), concretamente en modelos destinados a mercados que prefieren gasolina con tracción a las cuatro ruedas (por ejemplo versiones Alltrack o ciertos acabados Highline específicos). Estos motores son especialmente habituales en modelos para el mercado norteamericano que han sido importados a Europa, aunque también existen en especificaciones europeas. Es importante destacar que esta versión de 168 CV (a menudo declarada como 170 HP) está concebida para ser elástica y duradera, no una máquina de circuito, aunque comparte ADN con bloques bastante más potentes.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1803 cc (1.8 L) |
| Potencia | 125 kW (168-170 CV) |
| Par máximo | 270 Nm entre 1600–4200 rpm |
| Códigos de motor | CXBA, CXBB (EA888 Gen 3) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI/FSI) |
| Sobrealimentación | Turbo (IHI IS12), intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Cadena de distribución (Timing Chain) |
Este motor utiliza cadena de distribución. A diferencia de las generaciones anteriores (Golf 5/6), donde la cadena era “de cristal”, aquí el sistema está muy mejorado. Aun así, la cadena no es eterna. Se recomienda revisar el estado de la cadena y del tensor mediante diagnóstico o inspección visual a partir de los 150.000 km. El alargamiento de la cadena puede manifestarse con un traqueteo metálico en el arranque en frío que dura unos segundos.
El mayor “talón de Aquiles” de los motores EA888 Gen 3 es el módulo del termostato y la bomba de agua. Está fabricado en plástico que con el tiempo se deforma debido a los ciclos de calentamiento y enfriamiento, lo que provoca fugas de refrigerante. El síntoma es la pérdida de anticongelante sin charcos visibles bajo el coche (hasta que la fuga es grave) o el olor a anticongelante evaporado bajo el capó.
Otro problema habitual es la válvula PCV (separador de vapores de aceite). Cuando falla, el motor puede empezar a consumir aceite, silbar en funcionamiento o reventar el retén del cigüeñal debido al exceso de presión en el cárter.
Como el motor lleva cadena, el típico “gran mantenimiento” (cambio de correa) no existe con un intervalo fijo. Sin embargo, la correa de accesorios (correa PK) y sus rodillos deben cambiarse aproximadamente cada 100.000 - 120.000 km. La cadena solo se cambia si hace ruido o si el diagnóstico muestra un desfase excesivo de la distribución (normalmente por encima de 200.000 km con buen mantenimiento).
En el cárter caben aproximadamente 5,7 litros de aceite de motor (compre siempre 6 litros). El grado recomendado suele ser 5W-30 o 0W-20 (según año y mercado; comprobar la pegatina, norma VW 504.00/507.00 o la más reciente 508.00).
Consumo de aceite: Los motores Gen 3 solucionaron el problema del consumo catastrófico de aceite que sufría la Gen 2 (por segmentos defectuosos). Aun así, un consumo de 0,3 a 0,5 litros cada 10.000 km es totalmente normal y aceptable. Si consume un litro cada 1.000 km, el motor tiene un problema serio.
En los gasolina turbo, las bujías trabajan bajo mucha carga. El intervalo de fábrica suele ser más largo, pero la experiencia dice: cambie las bujías cada 60.000 km (o 4 años). Use exclusivamente bujías de iridio previstas para este motor (NGK o Bosch). Las bobinas pueden fallar; el síntoma es un funcionamiento irregular del motor y tirones al acelerar.
Sí, lleva. Tanto las versiones con cambio manual como las versiones con cambio DSG (asociado al 4MOTION) montan volante bimasa. Su vida útil suele rondar los 150.000 - 200.000 km, según el estilo de conducción. El cambio es caro (depende del mercado), pero necesario para mantener el confort de marcha.
El motor utiliza inyección directa de combustible a alta presión. Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. Un problema típico de los motores de inyección directa es la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión (carbon buildup), ya que el combustible no las limpia. Esto puede manifestarse como un ralentí más tosco a partir de los 100.000 km. Una limpieza (chorreado con cáscara de nuez) soluciona el problema.
Nota: Algunas versiones del 1.8 TSI disponen de “dual injection” (inyección directa y en el colector de admisión), con lo que este problema se reduce, pero los CXBA/CXBB suelen ser motores “especificación USA” que pueden tener solo inyección directa.
Utiliza un solo turbo (normalmente IHI IS12). Es un turbo pequeño que responde rápido (sin apenas “lag”). Es muy fiable siempre que se cambie el aceite a tiempo (máximo cada 15.000 km) y no se apague el motor inmediatamente después de una conducción exigente por autopista.
Este motor no lleva DPF (eso es para los diésel) ni AdBlue. Sin embargo, al tratarse de un modelo a partir de 2017 (restyling), las versiones europeas probablemente incorporan GPF (OPF), es decir, filtro de partículas para gasolina. Suele obstruirse muy raramente, ya que las temperaturas de los gases de escape en los gasolina son más altas y la regeneración se realiza de forma pasiva. Lleva válvula EGR, pero no es tan problemática como en los diésel.
No espere milagros. Es un 1.8 turbo gasolina en una carrocería pesada (Variant) con tracción a las cuatro ruedas (4MOTION).
Conducción urbana: De forma realista, espere entre 9 y 11 l/100 km. En atascos y en invierno puede subir fácilmente hasta los 12 litros.
En absoluto. Con 270 Nm de par disponibles desde solo 1.600 rpm, el coche empuja con decisión. No es tan brutal como un Golf R, pero es más que suficiente para adelantamientos y conducción rápida. La tracción 4MOTION le da ventaja en las salidas, ya que no hay pérdidas de tracción.
Este es el hábitat natural de este modelo. A 130 km/h el motor es muy silencioso y va desahogado. Si va asociado a un cambio DSG de 6 o 7 marchas, gira sobre las 2.200 a 2.400 rpm. El consumo en carretera baja a unos razonables 6,5 - 7,5 l/100 km.
No es recomendable / Solo rentable para grandes kilometrajes. Debido a la inyección directa, se necesita un sistema específico (y caro) que utilice fase líquida de gas o que inyecte también un pequeño porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores. La instalación es muy costosa (depende del mercado), por lo que rara vez compensa salvo que haga más de 30.000 km al año.
Este motor es una “joya oculta” para los preparadores. Los 168 CV de serie están limitados por software. Con un simple Stage 1 (reprogramación), se pueden obtener con seguridad 210 a 220 CV y más de 320 Nm de par. El motor lo soporta sin problema, ya que a nivel hardware es muy robusto.
Con el 1.8 TSI 4MOTION en el Golf 7.5 (facelift) lo más habitual es encontrar caja de cambios automática DSG.
En concreto, debido al par y a la tracción 4x4, aquí NO se monta el problemático DSG “seco” (DQ200). En su lugar se utiliza el robusto DQ250 (6 marchas) o el más moderno DQ381 (7 marchas) con embrague “húmedo”.
DSG (embrague húmedo): Lo más importante es cambiar el aceite y el filtro de la caja cada 60.000 km. Si se respeta este intervalo, estas cajas aguantan muchos kilómetros. Las averías suelen estar relacionadas con la mecatrónica (la “centralita” de la caja) cuando no se ha cambiado el aceite.
Manual: Si encuentra una versión manual (más rara con 4Motion), será la MQ350 (6 marchas). Muy fiable, las averías son poco frecuentes, normalmente limitadas al cambio del kit de embrague a kilometrajes altos.
¡No olvide la tracción! El sistema 4MOTION utiliza un embrague Haldex (probablemente de 5ª generación). También lleva aceite que hay que cambiar (recomendable cada 40.000 - 50.000 km, o cada 3 años). Una bomba Haldex obstruida es una causa frecuente de pérdida de tracción en el eje trasero.
Qué revisar antes de comprar:
Conclusión:
El VW Golf VII Variant con motor 1.8 TSI (CXBA/CXBB) y tracción 4MOTION es un “todoterreno” excelente en el sentido amplio. Ofrece prestaciones cercanas a las de un GTI (con una ligera preparación), seguridad en nieve y lluvia, y la practicidad de un familiar. La fiabilidad es muy buena, muy superior a la de las generaciones anteriores.
¿Para quién está pensado? Ideal para familias que viven en zonas montañosas o con mucha nieve, que quieren la finura de un gasolina y no superan los 20.000 km al año (por el consumo). Si acepta un consumo algo mayor en ciudad como precio a pagar por la potencia y la tracción 4x4, este es uno de los mejores conjuntos de su segmento.
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