El motor con código CBFA pertenece a la famosa familia EA888 (Gen 1/Gen 2) del grupo Volkswagen. Es el motor que definió la clase "Hot Hatch" en la época en la que se montaba en el Golf VI GTI. Aunque es muy similar al más popular motor CCTA, el CBFA es específico porque fue diseñado para cumplir normas medioambientales más estrictas (principalmente para el mercado estadounidense, aunque se ve a menudo en coches de importación en Europa). La diferencia es que el CBFA tiene tres sondas lambda (en lugar de dos) y un sistema de aire secundario. Es un propulsor que ofrece un equilibrio fantástico entre usabilidad diaria y agresividad deportiva, pero viene con "bagaje" de desafíos mecánicos que todo propietario debe conocer.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada del motor | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 147 kW (200 CV) |
| Par motor | 280 Nm a 1700–5000 rpm |
| Código de motor | CBFA (familia EA888) |
| Sistema de inyección | TSI (Turbo Stratified Injection) - Inyección directa |
| Inducción | Turbocompresor (BorgWarner K03) + Intercooler |
| Bloque motor | Hierro fundido gris (Cast Iron) |
El motor CBFA utiliza cadena de distribución. Esta es probablemente la parte más crítica de este motor. Los tensores de cadena instalados de fábrica en los modelos más antiguos (hasta 2012/2013) son propensos a fallar. Los síntomas son un traqueteo al arrancar en frío ("death rattle"). Si el tensor cede, la cadena salta, los pistones golpean las válvulas y el motor sufre una avería catastrófica. Se recomienda la sustitución preventiva del tensor por una versión revisada más nueva, incluso si no hay síntomas, normalmente alrededor de los 100.000 km.
En este motor caben aproximadamente 4,6 a 4,7 litros de aceite de motor. Se recomienda exclusivamente aceite sintético de grado 5W-30 o 5W-40 que cumpla la norma VW 502 00. El consumo de aceite es algo frecuente. La válvula PCV (separador de vapores de aceite) suele fallar, lo que aumenta la presión en el cárter y empuja el aceite hacia fuera o hacia la admisión. Asimismo, unos aros de pistón en mal estado pueden hacer que el motor consuma hasta 1 litro cada 2.000 km. Un consumo de 0,5 litros cada 5.000 km se considera aceptable para este tipo de motor, pero todo lo que supere esa cifra requiere revisión.
Además de la cadena y la válvula PCV, un problema habitual es el colector de admisión. El sistema de mariposas internas (runner flaps) del colector se atasca o el sensor de posición de las mariposas falla, lo que enciende la luz de "Check Engine" (código de error P2015). A menudo es necesario sustituir todo el colector de admisión. Asimismo, las bobinas de encendido pueden fallar de repente, haciendo que el motor funcione en 3 cilindros.
Dado que se trata de un gasolina turbo con inyección directa, las bujías están sometidas a una gran carga térmica. Se recomienda cambiarlas cada 60.000 km (o antes, a los 30.000 km, si el motor está “reprogramado”). Utilice únicamente bujías de iridio o platino recomendadas por el fabricante (NGK/Bosch).
Sí, este motor viene con volante bimasa, tanto si va asociado a una caja manual como a una DSG. Su vida útil suele estar entre 150.000 y 200.000 km, dependiendo del estilo de conducción. El reemplazo es caro (depende del mercado), pero necesario, ya que un volante bimasa en mal estado puede dañar la caja de cambios.
El motor utiliza un solo turbocompresor BorgWarner K03. Es muy reactivo (carga rápido) y, en general, es fiable si se cambia el aceite con regularidad y si no se apaga el motor inmediatamente después de una conducción exigente. La vida útil del turbo suele superar los 200.000 km. El sistema de inyección es directo (alta presión). Los inyectores son en general fiables, pero la inyección directa tiene un inconveniente: la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión (Carbon Buildup). Como el combustible no limpia las válvulas, la carbonilla se acumula, lo que provoca pérdida de potencia y ralentí inestable. La limpieza de válvulas (arenado con cáscara de nuez) es recomendable cada 80.000 - 100.000 km.
Al ser un motor de gasolina, este motor no tiene filtro DPF ni utiliza AdBlue. Sin embargo, la versión CBFA tiene un sistema de aire secundario (una bomba que introduce aire en el escape en el arranque en frío para calentar más rápido el catalizador) y un sensor en el radiador que detecta ozono. Estas piezas son caras si se averían y son específicas del código de motor CBFA (el CCTA no las tiene).
Este no es un motor para quien busca el máximo ahorro.
El motor no es nada “perezoso”. Al contrario, con 280 Nm de par disponibles ya desde 1700 rpm, el Golf VI con este motor “tira” con fuerza desde bajas revoluciones. Las recuperaciones son fantásticas, los adelantamientos son seguros y rápidos. En autopista, a 130 km/h, el motor gira relajado, normalmente por debajo de las 3.000 rpm (según la caja de cambios), lo que permite viajes largos cómodos.
Dado que se trata de un motor TSI con inyección directa, la instalación de GLP es complicada y cara (depende del mercado). Se necesitan equipos especiales que o bien usan fase líquida de gas a través de los inyectores de gasolina o bien inyectan un pequeño porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores. La rentabilidad es cuestionable salvo que se recorran kilometrajes muy elevados. La mayoría de los entusiastas evita el GLP en este motor.
El CBFA es extremadamente apto para la preparación. Solo con una reprogramación de la centralita (Stage 1), la potencia sube de 200 CV a 240-250 CV de forma segura, y el par supera los 350 Nm. El motor soporta muy bien este aumento, siempre que esté mecánicamente en buen estado (especialmente la cadena y el turbo).
Con el CBFA se montan con mayor frecuencia:
En la caja DSG es OBLIGATORIO cambiar el aceite y el filtro cada 60.000 km. Si se descuida este mantenimiento, el mecatrónico se avería y la reparación es muy costosa. En la caja manual, el aceite se cambia con menos frecuencia, pero es recomendable sustituirlo alrededor de los 100.000 - 120.000 km para facilitar el cambio de marchas.
Al comprar un Golf con motor CBFA, preste atención a lo siguiente:
Conclusión: El 2.0 TSI (CBFA) es un motor que se compra con el corazón, no con la cartera. Está destinado a conductores que disfrutan al volante, quieren un coche potente y están dispuestos a pagar un mantenimiento algo más caro a cambio de una sonrisa en la cara. Si busca un vehículo fiable solo para ir del punto A al punto B con costes mínimos, este no es su motor. Pero si busca la auténtica sensación GTI, con un mantenimiento preventivo de la cadena, este motor le encantará.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.