El motor con código DNUA representa la cima de la gama en la versión renovada (facelift) del Volkswagen Passat B8 (desde 2019). Se trata de una evolución de la conocida plataforma EA888 Gen 3. Este propulsor sustituyó a la versión anterior de 280 CV, reduciendo la potencia a 272 CV principalmente por la introducción de normativas medioambientales más estrictas (Euro 6d-TEMP) y la incorporación del filtro de partículas para gasolina (OPF). Aunque sobre el papel parezca menos potente, en la práctica ofrece una elasticidad excelente y representa un equilibrio perfecto entre un cómodo coche rutero y un deportivo. Se monta exclusivamente en versiones con tracción a las cuatro ruedas (4MOTION).
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 200 kW (272 CV) |
| Par máximo | 350 Nm |
| Código de motor | DNUA |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI) |
| Sobrealimentación | Turbo + intercooler |
| Número de cilindros | 4 (en línea) |
El motor DNUA utiliza cadena de distribución. Es la tercera generación (Gen 3b) de los motores EA888, donde los problemas de estiramiento y rotura de cadena, que fueron una pesadilla en los antiguos TSI (antes de 2012), están en gran medida solucionados. La cadena es robusta y está diseñada para durar toda la vida útil del vehículo, pero en la práctica conviene revisarla a fondo (comprobar el ángulo de fase por diagnosis o inspeccionar físicamente el tensor) a partir de los 150.000 a 200.000 km. Si se escucha un traqueteo en el arranque en frío que dura más de unos segundos, es señal de que hay que ir al taller de inmediato.
Aunque mecánicamente es muy resistente, los elementos periféricos pueden dar guerra:
Como el motor lleva cadena, no existe un “cambio de distribución” clásico como en los motores con correa (cada 5–6 años). Aun así, se recomienda sustituir el correa de accesorios (multicorrea), tensor y rodillos cada 80.000 a 100.000 km. El estado de la cadena simplemente se va controlando.
En el cárter caben aproximadamente 5,7 litros de aceite de motor. Para el motor DNUA, VW suele recomendar el grado más moderno 0W-20 (especificación VW 508 00) para reducir el consumo de combustible y proteger el filtro OPF. Sin embargo, muchos talleres y propietarios, especialmente en climas más cálidos o con conducción más agresiva, prefieren 5W-30 (VW 504 00). Nota: Revise siempre lo que pone en la pegatina bajo el capó o en el manual, porque usar un aceite incorrecto puede dañar el filtro OPF.
Sí, es posible que consuma algo de aceite, pero ni de lejos es tan grave como en los motores EA888 Gen 2. Se considera “normal” que el motor consuma 0,5 a 1 litro de aceite cada 10.000 km, sobre todo con conducción agresiva en autopista. Si consume más que eso (por ejemplo, 1 litro cada 2.000 km), puede indicar un problema con el separador de vapores de aceite (válvula PCV) o, en el peor de los casos, con los segmentos de pistón, aunque esto es raro en este modelo.
Las bujías deben cambiarse cada 60.000 km. Si el coche está reprogramado (“Stage 1”), el intervalo debería reducirse a 30.000 - 40.000 km, ya que las mayores presiones en los cilindros desgastan antes los electrodos. Use exclusivamente bujías NGK o Bosch recomendadas para este tipo de motor.
Sí. Aunque se trata de un gasolina con cambio automático, el 2.0 TSI DNUA utiliza volante bimasa para amortiguar las vibraciones del motor antes de transmitirlas al cambio DSG. Su vida útil suele ser larga (más de 200.000 km), pero cuando falla se oye un golpeteo metálico al ralentí que desaparece al acelerar. La sustitución es cara (depende del mercado).
Este motor utiliza un sistema de inyección directa de alta presión. A diferencia de algunas versiones anteriores que montaban inyección combinada (directa + indirecta) para limpiar las válvulas de admisión, el DNUA se apoya casi exclusivamente en la inyección directa por la precisión necesaria para la normativa Euro 6d. Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la baja calidad del combustible. Puede producirse acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión a partir de los 100.000 km, lo que se soluciona con un “chorreado” con cáscara de nuez (Walnut blasting).
Lleva un solo turbocompresor (normalmente IHI IS20 o una variante similar al IS38 según la especificación exacta del DNUA). El turbo está refrigerado por agua y es muy resistente. Con cambios de aceite regulares y un enfriamiento adecuado tras conducir rápido, el turbo puede durar tanto como el motor. Las averías suelen estar relacionadas con el actuador electrónico (wastegate), y no con el propio mecanismo de la turbina.
Es un motor de gasolina, así que no lleva DPF en el sentido diésel, pero sí incorpora OPF (Otto Particulate Filter), que es el equivalente al DPF para gasolina. Su función es retener las partículas finas de hollín generadas por la inyección directa. Los filtros OPF suelen ser menos problemáticos que los DPF, ya que los gases de escape de los motores de gasolina son más calientes y la regeneración pasiva se produce con mayor facilidad. Lleva también válvula EGR para recircular gases, pero se obstruye con menos frecuencia que en los diésel.
No. El AdBlue se utiliza exclusivamente en motores diésel (TDI) para reducir los gases NOx. El DNUA es gasolina y no utiliza AdBlue.
Hay que ser realista: 272 caballos, tracción a las 4 ruedas y un Passat pesado necesitan combustible. En ciudad pura (atascos, semáforos), el consumo real se sitúa entre 11 y 14 litros a los 100 km. Si se conduce con mucho cuidado, se puede bajar a 10 l/100 km, pero exige bastante autocontrol.
En absoluto. Con 350 Nm de par disponibles ya desde bajas revoluciones (alrededor de 1700-2000 rpm), el Passat “vuela”. La aceleración de 0 a 100 km/h está por debajo de los 6 segundos (unos 5,6 - 5,8 s), lo que entra en territorio de deportivos serios. La tracción 4MOTION garantiza que no haya pérdidas de tracción al arrancar, de modo que el coche “tira” con fuerza desde parado.
Esta es su hábitat natural. A 130 km/h el motor gira relajado, normalmente por debajo de las 2.500 rpm (gracias a la 7ª marcha del DSG). En esas condiciones es silencioso y el consumo baja a unos 7,5 a 8,5 litros. Los adelantamientos son rapidísimos y seguros, incluso a velocidades altas.
No es recomendable. Debido a la inyección directa, se necesitan sistemas caros y sofisticados (Direct Liquid Injection) que utilizan gasolina junto con el gas o inyectan el gas a través de los inyectores de gasolina. El coste de la instalación es muy alto (muy caro) y, dada la complejidad del motor, el riesgo de problemas con inyectores y electrónica a menudo no compensa el ahorro, salvo que se recorran kilometrajes enormes (más de 50.000 km al año).
El motor DNUA tiene un enorme potencial. Solo con una reprogramación de la centralita (Stage 1), la potencia sube fácilmente a 310 a 320 CV, y el par supera los 420 Nm. El motor y el cambio lo soportan sin problemas, siempre que se mantengan correctamente. No obstante, hay que tener en cuenta que el filtro OPF puede ser un factor limitante para el sonido y para preparaciones más extremas (Stage 2 y superiores).
Con el 2.0 TSI DNUA (272 CV) viene exclusivamente cambio automático DSG. Se trata del modelo DQ381, una caja de siete velocidades con doble embrague en baño de aceite (wet clutch). El cambio manual no es una opción para esta potencia y configuración en el Passat B8 facelift.
El DQ381 es una evolución del legendario DQ250 y es muy fiable. Las averías son raras y normalmente consecuencia de la falta de mantenimiento. Los posibles síntomas de problemas son tirones al arrancar, retrasos al cambiar de marcha o ruidos de “molienda”. La mecatrónica (la “centralita” del cambio) es la pieza más cara que puede fallar, pero ocurre con menos frecuencia que en modelos más antiguos.
Como ya se ha mencionado, sí lleva volante bimasa. En cuanto al embrague, se trata de un paquete de discos que se encuentra dentro de la caja (bañado en aceite). Suelen durar mucho tiempo (a menudo más de 250.000 km). Cambiar el kit de embrague en un DSG es una operación compleja y entra en la categoría de “caro” (depende del mercado), ya que requiere desmontar la caja y herramientas especiales.
El fabricante a veces indica intervalos más largos, pero cualquier mecánico con experiencia le dirá: cambie el aceite del DSG (y el filtro) cada 60.000 km. Tampoco hay que olvidar el mantenimiento del acoplamiento Haldex (tracción 4x4): el aceite debe cambiarse cada 45.000 a 60.000 km, y es recomendable limpiar también el tamiz de la bomba, aunque VW no lo especifique oficialmente.
Al comprar un Passat con motor DNUA, es imprescindible comprobar:
Conclusión: El VW 2.0 TSI DNUA es un motor fantástico. Ofrece prestaciones que pueden dejar en ridículo a muchos deportivos, y va montado en un coche discreto y práctico. Aunque su mantenimiento no es barato (consumo de combustible, neumáticos, servicio del DSG, posible bomba de agua), la fiabilidad es muy alta. Está pensado para conductores que quieren una máquina potente para autopista, no recorren kilometrajes enormes al año (por el consumo) y están dispuestos a pagar por una experiencia de conducción de primer nivel.
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