El motor con código CTHD es uno de los propulsores técnicamente más interesantes, pero también más controvertidos del grupo Volkswagen en la era del "downsizing". Se trata de una unidad 1.4 TSI que extrae de una pequeña cilindrada unos respetables 160 caballos de potencia. El secreto está en la doble sobrealimentación: un compresor mecánico (supercharger) trabaja a bajas revoluciones para eliminar el "lag" del turbo, mientras que el turbocompresor clásico toma el relevo a regímenes más altos.
Este motor es específico del Volkswagen CC (restyling a partir de 2012). Es muy importante señalar que el CTHD es el sucesor del problemático motor CAVD. VW incorporó en la versión CTHD pistones reforzados, segmentos modificados y un sistema de distribución mejorado, lo que elevó drásticamente la fiabilidad, aunque el estigma de su predecesor todavía lo acompaña.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1390 cc (1,4 litros) |
| Potencia | 118 kW (160 CV) |
| Par motor | 240 Nm a 1500–4500 rpm |
| Código de motor | CTHD (familia EA111) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI) |
| Tipo de sobrealimentación | Twincharger (Compresor mecánico + turbocompresor) |
| Accionamiento de los árboles de levas | Cadena |
Cuando se habla de los motores 1.4 TSI Twincharger, la fiabilidad es siempre el primer tema. El CTHD es una versión "madura", pero sigue teniendo sus manías.
Este motor utiliza cadena de distribución. Aunque en teoría la cadena debería durar lo mismo que el motor, en la práctica en la generación EA111 no es así. El CTHD tiene un tensor revisado y una cadena de mejor calidad que las versiones anteriores, pero aun así se produce estiramiento de la cadena. El síntoma es un traqueteo metálico (como si agitaras una caja con clavos) en el arranque en frío que dura unos segundos. Si escuchas esto, el cambio es urgente para evitar que la cadena salte y provoque una avería catastrófica (choque de pistones y válvulas).
Además de la cadena, los motores CTHD son sensibles al estado del sistema de encendido. Las detonaciones (knocking) son el mayor enemigo de este motor. Si una bujía no funciona perfectamente o el combustible es de mala calidad, pueden producirse explosiones incontroladas en el cilindro que pueden dañar los pistones (aunque en el CTHD los pistones están reforzados, no son indestructibles). Asimismo, es un problema frecuente la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión debido a la inyección directa, lo que puede provocar un funcionamiento irregular y pérdida de potencia.
El servicio grande (cambio de cadena) no está fijado a un kilometraje concreto, sino que se hace "según necesidad" o de forma preventiva. Los mecánicos experimentados recomiendan revisar el estado de la cadena ya a los 100.000 km, y sustituirla como muy tarde entre 120.000 y 150.000 km, o en cuanto se escuche el primer ruido. El servicio pequeño (aceite y filtros) debe hacerse cada 10.000 a 15.000 km (o una vez al año).
En los motores CTHD, las bujías son un componente crítico. Se cambian con más frecuencia que en los atmosféricos normales: la recomendación es cada 30.000 a 40.000 km. Es imprescindible usar solo bujías NGK de alta gama u originales (OEM) previstas exactamente para este motor.
En el cárter caben unos 3,6 litros de aceite. La graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40 (norma VW 504.00 o 502.00). En cuanto al consumo de aceite, a estos motores les gusta "beber". Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km se considera aceptable según las (a menudo exageradas) normas de fábrica, pero en la práctica, un motor sano no debería consumir más de 1–1,5 litros entre dos servicios pequeños. Un aumento del consumo puede indicar un problema con los segmentos de aceite o con el turbo.
Sí, este motor lleva volante bimasa, tanto si va asociado a una caja manual como a una DSG. Teniendo en cuenta el par de 240 Nm disponible a bajas vueltas, el volante sufre bastante esfuerzo. Los síntomas de avería son golpes al apagar el motor, vibraciones al ralentí y traqueteos en la zona de la caja de cambios.
El motor utiliza inyección directa de combustible a alta presión. Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la calidad del combustible. La avería de un inyector se manifiesta como fuga (lo que puede lavar el aceite de las paredes del cilindro) o mala pulverización, lo que puede llevar a la fusión del pistón. El precio de un inyector es bastante alto (depende del mercado, pero se considera una pieza cara).
Este es el corazón del sistema. Hay un turbocompresor y un compresor mecánico tipo Roots. El compresor funciona desde el ralentí hasta unas 2.400–3.500 rpm, y el turbo toma el relevo a regímenes superiores. La vida útil del turbo es estándar (unos 150.000–200.000 km con buen mantenimiento). Sin embargo, el problema específico es la bomba de agua. ¿Por qué? Porque en la polea de la bomba de agua va integrado un embrague magnético que conecta y desconecta el compresor. Cuando ese embrague falla (y sucede), hay que cambiar toda la bomba de agua, que es considerablemente más cara que una normal (pieza muy cara para esta categoría).
Al ser gasolina, este motor no lleva filtro DPF ni utiliza AdBlue, lo que es una gran ventaja frente a los diésel en conducción urbana. Existe válvula EGR (o sistema de recirculación), pero rara vez se obstruye al nivel de lo que ocurre en los diésel. El principal problema de la "respiración" del motor es la ya mencionada carbonilla en las válvulas, y no el EGR.
El Volkswagen CC es una berlina/cupé pesada, pero los 160 CV se defienden sorprendentemente bien.
¿Se puede poner GLP? Se puede, pero no es recomendable para el conductor medio. Debido a la inyección directa, se necesita un equipo caro (sistema de fase líquida o sistema que use mezcla de gasolina y gas para refrigerar los inyectores). La instalación es costosa (a menudo más de 1.000 EUR), y la rentabilidad es dudosa salvo que recorras muchísimos kilómetros.
Este motor tiene potencial, pero hay que ser prudente. Una repro Stage 1 puede subir la potencia hasta unos 190–200 CV y 300 Nm. Sin embargo, el riesgo es alto. El aumento de presión y temperatura en los cilindros somete a un esfuerzo adicional a los pistones (históricamente el punto más débil) y a la caja DSG (el DQ200 soporta hasta 250 Nm, y tú lo estarías llevando por encima de ese límite). Consejo: Déjalo con la configuración de fábrica si quieres que dure.
Con el VW CC 1.4 TSI CTHD hay dos opciones de cambio:
El coste de sustituir el kit de embrague con volante bimasa en el cambio manual es elevado (varios cientos de euros más mano de obra), mientras que la reparación de la DSG o el cambio de la mecatrónica es aún más caro (muy caro). En la DSG, el aceite de la mecatrónica y de la parte de engranajes debe cambiarse cada 60.000 km, aunque el fabricante a veces afirme lo contrario.
Antes de comprar un VW CC con motor CTHD, es obligatoria una revisión detallada:
Conclusión: El motor 1.4 TSI (CTHD) es una gran obra de ingeniería que aporta agilidad al VW CC con unos costes de matriculación razonables. Está pensado para conductores que buscan estilo y prestaciones y que están dispuestos a pagar por un mantenimiento de calidad y preventivo. Si buscas un coche de "echar gasolina y conducir" con inversiones mínimas, mejor mira un sencillo 2.0 TDI. Si quieres gasolina, el CTHD es una buena opción, pero solo con historial de mantenimiento comprobado.
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