El motor con código CBZC pertenece a la familia EA111. Es muy importante subrayarlo porque existe también una generación más nueva (EA211) que utiliza correa dentada. El CBZC es la variante de 90 CV que se encuentra con más frecuencia en el Volkswagen Polo (modelo 6R) y CrossPolo. Fue la respuesta de Volkswagen a la necesidad de “downsizing”: motor pequeño, cilindrada reducida, pero con turbocompresor que le da la potencia de un motor atmosférico mucho más grande.
Aunque ofrece muy buenas prestaciones para su tamaño, este motor arrastra la mala fama creada por las primeras series de motores TSI debido a los problemas con la cadena. Sin embargo, el CBZC es una de las revisiones posteriores de este motor, donde muchos de los “problemas infantiles” se han mitigado, aunque no eliminado por completo. Los conductores lo aprecian por su elasticidad en ciudad, pero requiere un mantenimiento disciplinado.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1197 cc (1.2 L) |
| Potencia | 66 kW (90 CV) @ 4500 rpm |
| Par máximo | 160 Nm @ 1500–3500 rpm |
| Código de motor | CBZC (familia EA111) |
| Sistema de inyección | Inyección directa (TSI/FSI) |
| Inducción | Turbocompresor + intercooler |
| Número de cilindros / Válvulas | 4 cilindros / 8 válvulas (SOHC) |
Este motor (CBZC, EA111) utiliza cadena de distribución. Es el punto más crítico del motor. El problema no es solo la cadena que se estira con el tiempo, sino también el tensor hidráulico y el propio diseño de la carcasa. Si se deja el coche en una pendiente engranado y sin freno de mano, puede producirse un salto de cadena en el siguiente arranque. Además, la cadena suele oírse (traqueteo) en el arranque en frío durante unos segundos hasta que el aceite genera presión en el tensor. Si el traqueteo dura más, el cambio es urgente.
Además de la cadena, los propietarios se encuentran a menudo con los siguientes problemas:
Como el motor lleva cadena, el “gran servicio” en el sentido clásico (cambio de correa a un intervalo fijo) no existe. No obstante, la experiencia demuestra que la cadena en estos motores rara vez aguanta más de 100.000 - 120.000 km sin estirarse. Se recomienda cambiar el kit de cadena (cadena, tensor, patines, piñones) de forma preventiva en cuanto se oiga el primer ruido metálico al arrancar, o de forma preventiva alrededor de los 100.000 km. El precio del cambio del kit de cadena es moderado (depende del mercado).
En el cárter caben aproximadamente 3,6 a 3,9 litros de aceite (compre siempre una garrafa de 4 L o 5 L). La viscosidad recomendada es 5W-30 o 5W-40 que cumpla las estrictas normas VW VW 504.00 / 507.00 (para LongLife) o VW 502.00 (para intervalos fijos). Haga el cambio de aceite como máximo cada 10.000 - 15.000 km o una vez al año. Evite los intervalos LongLife de 30.000 km en este motor.
Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km se considera “normal” según el fabricante, pero en la práctica, un motor sano no debería consumir más de 0,5 a 1 litro de aceite entre dos servicios (en 10.000 km). Si tiene que añadir un litro cada 1.000 o 2.000 km, el motor necesita ser abierto (segmentos o retenes de válvulas).
Aunque el fabricante a veces indica 60.000 km, en los motores TSI se recomienda cambiar las bujías cada 30.000 a 40.000 km. Las bujías desgastadas cargan aún más la bobina (que ya es un punto débil) y pueden provocar su sobrecalentamiento y avería.
Aquí la situación depende de la caja de cambios. Las versiones con cambio manual (5 velocidades) en el Polo de 90 CV suelen montar volante rígido (monomasa), lo cual es una gran noticia para el bolsillo. Sin embargo, las versiones con cambio automático DSG llevan obligatoriamente volante bimasa. Es imprescindible comprobarlo por número de bastidor antes de comprar la pieza.
Utiliza inyección directa de combustible a alta presión. Los inyectores son en general fiables, pero sensibles al mal combustible. Los síntomas de problemas en los inyectores son fugas (lo que puede diluir el aceite del motor con gasolina) o funcionamiento irregular. El precio de cada inyector no es bajo (depende del mercado) y lleva cuatro.
Tiene un turbocompresor pequeño. El mayor problema no suele ser el turbo en sí, sino el actuador electrónico (válvula wastegate). Es frecuente que se atasque la palanca del actuador o que falle la parte eléctrica. Síntoma: el coche pierde potencia de repente, se enciende el testigo de “Check Engine” y el testigo EPC. Existe un kit de reparación (arandela) que soluciona la holgura, pero a veces es necesario sustituir todo el actuador.
Al ser de gasolina, no lleva filtro DPF (los TSI más nuevos sí llevan GPF, pero este no). Lleva válvula EGR que recircula los gases de escape para volver a quemarlos. La EGR puede ensuciarse por la conducción urbana y el hollín, lo que provoca ahogos del motor y encendido del testigo. La limpieza suele ayudar, pero a veces es necesaria la sustitución.
No, este motor no utiliza AdBlue.
No se fíe de los datos oficiales de 5 litros. La realidad en ciudad (atascos, arranca-para) está entre 7,0 y 8,5 litros a los 100 km. En invierno y en trayectos muy cortos puede subir a 9-10 litros hasta que el motor coja temperatura. Aun así, con una conducción cuidadosa puede ser muy económico.
Al contrario. Con 160 Nm de par disponibles desde 1500 rpm, el Polo con este motor se siente muy ágil, especialmente en ciudad (de 0 a 60 km/h). No es un deportivo, pero para el peso del Polo (unos 1100 kg), 90 CV son más que suficientes para una conducción dinámica.
En autopista se comporta de forma correcta. Con el cambio manual de 5 velocidades, a 130 km/h el motor gira a unas 3.000 rpm. Eso significa que no es excesivamente ruidoso, pero se oye. El consumo a esa velocidad es de unos 6,5 a 7,0 litros. El DSG de 7 marchas reduce las rpm y hace la conducción más silenciosa y económica en carretera.
En principio sí, pero es caro. Debido a la inyección directa, no se puede montar un sistema secuencial convencional. Se necesita un equipo que inyecte gas líquido directamente a través de los inyectores de gasolina, o un sistema que funcione con mezcla de gas y gasolina (por ejemplo, 80% gas, 20% gasolina) para refrigerar los inyectores de gasolina. La instalación de estos sistemas cuesta entre 800 y 1.200 EUR (depende del mercado), así que hay que calcular bien la rentabilidad.
Este motor está “capado” por software. La versión de 105 CV es casi idéntica mecánicamente. Por eso, con una repro Stage 1 la potencia puede subir a 110 - 115 CV y el par a unos 200 Nm. La diferencia en la conducción es muy notable. Sin embargo, tenga en cuenta que el mayor par somete a más esfuerzo a la cadena y al embrague.
Con este motor se montan una caja manual de 5 velocidades o un DSG de 7 velocidades (DQ200) de doble embrague.
Para la caja manual, el kit de embrague es relativamente económico (como en otros gasolina estándar). Para el DSG, el kit de embrague es mucho más caro y la sustitución requiere herramientas especiales y recalibración del software, lo que incrementa aún más el coste de mano de obra.
Antes de comprar un coche de segunda mano con el motor 1.2 TSI, es imprescindible hacer lo siguiente:
Conclusión: El VW 1.2 TSI (90 CV) en el Polo es un motor divertido, ágil y moderno que ofrece una sensación de conducción mucho mejor que los antiguos atmosféricos 1.4. Sin embargo, requiere un propietario que entienda de mecánica. Si compra una unidad con historial comprobado de cambio de cadena y mantenimientos regulares, le dará muy buen resultado. Si compra una unidad mal mantenida, prepárese para gastar dinero en cadena, turbo y posiblemente inyectores. Para uso urbano, la caja manual es una opción más segura (y barata) que el DSG.
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