El motor con código CDLK representa el punto culminante de la evolución de la veterana, pero muy apreciada, serie de motores EA113 del Grupo Volkswagen. Mientras que el Golf 7 R pasó a la generación más moderna (EA888 Gen 3), Volkswagen decidió mantener esta mecánica probada en el Scirocco R restyling (2014-2017), aumentando su potencia hasta unos impresionantes 280 CV.
Es un motor para conductores que valoran la fuerza bruta. A diferencia de los propulsores más modernos, que son más lineales, el CDLK tiene ese característico “golpe de turbo” gracias al K04. Aunque tecnológicamente pertenece a la generación anterior al Golf 7, muchos preparadores lo siguen prefiriendo por la robustez del bloque y una construcción algo más sencilla en comparación con las primeras series de los EA888.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 206 kW (280 CV) a 6000 rpm |
| Par motor | 350 Nm entre 2500–5000 rpm |
| Código de motor | CDLK (familia EA113) |
| Tipo de inyección | FSI / TSI (inyección directa) |
| Inducción | Turbocompresor K04 + intercooler |
| Accionamiento de árboles de levas | Correa dentada (principal) + cadena (árboles de levas) |
Esta es una duda muy común. El motor CDLK (EA113) lleva una correa dentada que mueve el árbol de levas de escape desde el cigüeñal. Sin embargo, también tiene una cadena pequeña en la parte trasera del motor que conecta el árbol de levas de escape con el de admisión.
Es decir, lleva ambos. La correa es fiable y se cambia en los mantenimientos programados, mientras que la cadena y su tensor pueden volverse ruidosos con los kilómetros y conviene revisarlos si se escucha un traqueteo en el lado derecho del motor (visto desde delante).
El punto más crítico de este motor es el “cam follower” (taqué de la bomba de alta presión). Es una pequeña pieza metálica situada entre el árbol de levas y la bomba de combustible. Con el tiempo, la capa protectora del taqué se desgasta y el metal empieza a rozar contra metal.
Síntomas: Pérdida de potencia, errores en el diagnóstico relacionados con la presión de combustible y, en el peor de los casos, árbol de levas y bomba de combustible destruidos. Se recomienda cambiar esta pieza de forma preventiva cada 30.000 a 50.000 km (la pieza no es cara, pero los daños que puede causar sí lo son).
Otro problema típico es la avería de la válvula PCV (separador de vapores de aceite). Cuando falla, el motor funciona inestable al ralentí, consume más aceite y puede escucharse un silbido. Además, la válvula de descarga (DV) del turbo puede romperse (si es la versión antigua de goma), lo que provoca pérdida de presión de soplado y de potencia. Se recomienda montar la versión más moderna de émbolo.
Distribución completa: Aunque el fabricante a veces indica intervalos más largos, teniendo en cuenta la potencia y la carga térmica del CDLK, se recomienda cambiar el kit de correa de distribución y la bomba de agua cada 5 años o 100.000 km (lo que ocurra antes).
Aceite: En el motor entran aproximadamente 4,6 litros de aceite. La graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40 (norma VW 504.00/507.00 o 502.00). Para una conducción más deportiva y climas cálidos, el 5W-40 es mejor opción por su estabilidad a altas temperaturas.
Consumo de aceite: Sí, este motor consume aceite, aunque normalmente menos que los EA888 de primera y segunda generación. Un consumo de 0,3 a 0,5 litros cada 1.000 km se considera “normal” a nivel de fábrica, pero en la práctica, un motor sano no debería gastar más de 1 litro cada 5.000 - 7.000 km.
Bujías: En el motor de serie se cambian cada 60.000 km. Si el motor está reprogramado (Stage 1 o superior), el intervalo debe reducirse a 20.000 - 30.000 km, y se recomiendan bujías más frías (por ejemplo, NGK BKR7EIX).
Inyectores: El sistema de inyección directa es en general fiable, pero los inyectores pueden gotear o taponarse. El problema mayor que los propios inyectores es la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión, ya que el combustible no las limpia. Se soluciona con limpieza mecánica (el llamado “walnut blasting”) cada 100.000 km aproximadamente.
Tanto las versiones con cambio manual como las equipadas con DSG llevan volante bimasa. Dado el par de 350 Nm (disponible a bajas revoluciones), el volante sufre grandes esfuerzos.
Precio: Alto. La sustitución del bimasa es uno de los gastos más importantes en este coche. Los síntomas son un traqueteo metálico al apagar el motor o vibraciones al ralentí.
El CDLK utiliza el conocido turbocompresor BorgWarner K04. Es un turbo más grande que el del GTI estándar (que monta K03). El K04 es un turbocompresor muy robusto y duradero. Con cambios de aceite regulares y dejando enfriar el motor tras una conducción exigente, el turbo suele durar tanto como el propio motor. No hay dos turbos, solo uno, grande.
Al ser un motor de gasolina, no lleva filtro de partículas (DPF) ni sistema AdBlue. Lleva un catalizador que puede dañarse si el motor consume demasiado aceite o tiene problemas de combustión, pero no es una avería habitual. No existe una válvula EGR al estilo de los diésel que se obstruye constantemente; el sistema de recirculación se resuelve de otra forma (mediante distribución variable de válvulas).
No hay que fiarse de los datos oficiales. Es un motor de 280 CV en una carrocería relativamente pesada.
Ciudad: Espera entre 11 y 14 l/100 km. En atascos severos y en invierno, es fácil superar los 15 l/100 km.
Carretera secundaria: Conduciendo de forma tranquila por carretera es posible bajar a 7-8 litros.
Autopista: A 130 km/h el consumo se sitúa en torno a 8,5 a 9,5 l/100 km.
¿Es un motor perezoso? En absoluto. El Scirocco R con este motor es un auténtico “cohete”. Las recuperaciones son fantásticas. El único problema puede ser transmitir toda esa potencia al suelo, ya que el Scirocco R es exclusivamente de tracción delantera (FWD), a diferencia del Golf R que es 4x4. Por eso, al acelerar a fondo en primera y segunda, la electrónica (diferencial XDS) tiene mucho trabajo.
En autopista, a 130 km/h en sexta (DSG), el motor gira alrededor de 3.000 rpm, lo que garantiza una respuesta inmediata al acelerador sin necesidad de reducir de marcha.
Es posible, pero no es recomendable ni rentable para la mayoría de propietarios. Como se trata de un motor de inyección directa (FSI), se necesita un sistema de GLP específico que use “fase líquida” (utiliza los inyectores de gasolina para el gas) o que inyecte también algo de gasolina junto con el gas para refrigerar los inyectores. Estos sistemas son muy caros (a menudo más de 1000 €) y complicados de ajustar en un motor tan potente.
El CDLK es el sueño de cualquier preparador. El bloque viene reforzado de fábrica.
Stage 1: Solo con una modificación de software (repro), este motor alcanza de forma segura 310 - 320 CV y más de 400 Nm de par.
Stage 2+: Con admisión y escape modificados (“downpipe”), este motor supera fácilmente los 350 CV. No obstante, hay que tener en cuenta que el aumento de potencia reduce drásticamente la vida útil del embrague y exige mantenimientos más frecuentes.
Con este motor se montaron dos tipos de cajas, ambas de 6 velocidades:
Mantenimiento del DSG: El aceite y el filtro del DSG deben cambiarse estrictamente cada 60.000 km. Si se descuida, se estropea la mecatrónica (la “centralita” de la caja), cuya reparación es muy costosa. Los síntomas son tirones al iniciar la marcha o retraso al engranar la “R”.
Antes de comprar un Scirocco R con motor CDLK, es imprescindible comprobar:
Conclusión: El 2.0 TSI CDLK del Scirocco R es un futuro clásico. Es un motor “a la antigua” con prestaciones modernas. No es para quien busca simplemente un coche económico para ir de A a B. Está pensado para conductores que quieren emociones y que están dispuestos a pagar por buen combustible y un mantenimiento regular y preventivo. Si encuentras una unidad bien cuidada que no haya sido “exprimida hasta el límite” con una conducción agresiva, tendrás uno de los motores más divertidos que VW ha fabricado jamás.
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