El motor con código CULA pertenece a la famosa familia EA888 del grupo Volkswagen, concretamente a su tercera generación (Gen 3). Este propulsor de 180 CV está diseñado específicamente para llenar el vacío entre los motores 1.4 TSI más débiles y las versiones 2.0 TSI más potentes que se montan en los modelos GTI/R. Se instaló principalmente en el Volkswagen Scirocco III (modelos restyling desde 2014 en adelante), reemplazando al problemático 1.4 TSI Twincharger de 160 CV.
Para los amantes de la conducción, este es un motor importante porque aporta la arquitectura y robustez de un motor GTI, pero en un paquete más “civilizado”, con menor consumo y menores costes de matriculación, manteniendo al mismo tiempo unas prestaciones excelentes.
| Parámetro | Valor |
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 132 kW (180 CV) |
| Par motor | 280 Nm |
| Código de motor | CULA (EA888 Gen 3) |
| Tipo de inyección | Directa (TSI/FSI) + indirecta (MPI) comb. |
| Sobrealimentación | Turbo (IHI IS20 o similar) + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Cadena |
El motor utiliza cadena de distribución. Este fue un punto delicado en las generaciones anteriores (Gen 1 y 2), pero en este motor CULA (Gen 3) el sistema de tensores y la propia cadena se han mejorado notablemente. Aun así, la cadena no es eterna. Se recomienda comprobar su estado (estiramiento) mediante diagnóstico (lectura de la fase del árbol de levas) a partir de los 120.000 km, o de inmediato si se escucha un traqueteo metálico en el arranque en frío que dura más de 2-3 segundos.
Aunque es más fiable que sus predecesores, el motor CULA tiene algunos problemas específicos:
Como el motor lleva cadena, no existe un “gran mantenimiento” clásico con un intervalo fijo como en los motores con correa. Sin embargo, es necesario controlar la correa auxiliar (PK), los tensores y la bomba de agua. El cambio de la cadena se realiza según necesidad, pero en la práctica suele hacerse entre 150.000 y 200.000 km. Si se escucha traqueteo, se cambia de inmediato.
En el motor entran aproximadamente 5,7 litros de aceite. La viscosidad recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00/507.00), aunque las recomendaciones más recientes para algunas variantes pueden ir hacia 0W-20 (consultar el manual o por número de bastidor).
Consumo de aceite: Los motores Gen 3 han reducido drásticamente el problema de consumo de aceite gracias al cambio en el diseño de los segmentos. Aun así, un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera totalmente normal y aceptable para este tipo de motor. Si consume más, primero hay que revisar la válvula PCV o el turbo.
La recomendación de fábrica suele ser cada 60.000 km, pero para un funcionamiento óptimo y para proteger las bobinas (que son delicadas), se aconseja cambiar las bujías cada 30.000 a 40.000 km, especialmente si se conduce de manera más agresiva.
Sí, lleva. Tanto las versiones con cambio manual como las versiones con cambio automático DSG disponen de volante bimasa (Dual Mass Flywheel). Su vida útil suele ser de unos 150.000 - 200.000 km, dependiendo del estilo de conducción. Los síntomas de fallo son golpes o traqueteos al ralentí que desaparecen al pisar el embrague (en el manual) o ruidos metálicos al apagar el motor. El coste de sustitución es elevado (depende del mercado).
Los motores EA888 Gen 3 (según mercado, pero en el CULA generalmente sí) suelen usar inyección combinada: tienen 4 inyectores directos (en el cilindro) y 4 inyectores indirectos (en el colector de admisión). Es una solución excelente porque los inyectores indirectos lavan las válvulas de admisión con gasolina, de modo que no hay problemas de acumulación de carbonilla (carbon buildup) como en los TSI más antiguos. Los inyectores son en general fiables, pero caros si falla uno de inyección directa.
El motor utiliza un solo turbo (normalmente IHI IS20). Su vida útil es muy buena y a menudo dura tanto como el propio motor con cambios de aceite regulares. Es crucial no apagar el motor inmediatamente después de exigirle mucho en autopista.
Al ser de gasolina, este motor no lleva filtro DPF ni AdBlue.
Sin embargo, sí lleva catalizador. En cuanto al GPF (Gasoline Particulate Filter), los Scirocco del periodo 2014-2017 por lo general no lo llevan, ya que el GPF se hizo obligatorio más tarde con las normas Euro 6d-TEMP (desde 2018/2019). Aun así, es imprescindible comprobar por número de bastidor, ya que los modelos más tardíos pueden montar GPF, que puede llegar a obstruirse de forma similar al DPF de los diésel, aunque con mucha menos frecuencia.
No hay que fiarse de los datos de fábrica. La realidad para el 2.0 TSI en el Scirocco es:
En absoluto. El Scirocco no es un coche pesado, y los 280 Nm de par están disponibles ya desde unas 1500 rpm. El coche empuja de forma lineal y contundente. La sensación subjetiva es la de conducir un auténtico coupé deportivo. La aceleración de 0 a 100 km/h ronda los 7,4 segundos, lo cual es muy respetable.
Este es el hábitat natural de este motor. A 130 km/h funciona relajado (especialmente con el DSG en 6ª), las revoluciones suelen estar por debajo de las 3000 rpm. Tiene suficiente reserva de potencia para adelantar sin necesidad de reducir en exceso.
No es recomendable / No es rentable económicamente. Debido al sistema de inyección directa, no es posible montar un sistema secuencial “normal”. Se necesitan equipos caros que inyecten gas licuado directamente (Direct Liquid Injection) o que utilicen una mezcla de gasolina y gas (por ejemplo, 80% gas, 20% gasolina) para refrigerar los inyectores de gasolina. El coste de instalación es muy elevado (depende del mercado) y solo compensa si se recorren más de 25-30.000 km al año.
Este motor es una versión “capada” de los 2.0 TSI más potentes. Eso significa que el hardware está preparado para mucho más. Un Stage 1 seguro eleva la potencia de 180 CV hasta 240-250 CV, y el par por encima de 350-370 Nm. Esto transforma por completo el coche. No obstante, antes de hacer la repro es obligatorio revisar el estado de la cadena y del turbo.
Manual: Muy fiable. El gasto más habitual es el kit de embrague y el volante bimasa.
DSG (DQ250): Es una caja robusta, mucho mejor que la conocida DQ200 de 7 velocidades que se monta en motores más débiles. Aun así, el cambio de aceite y filtro en la DSG es obligatorio cada 60.000 km. Si no se hace, se estropea la mecatrónica (la “centralita” de la caja), cuya reparación es muy costosa. Además, el volante bimasa en la DSG puede oírse como un traqueteo metálico en posición “P” o “N”.
Al comprar un Scirocco de segunda mano con este motor, hay que prestar atención a:
Conclusión: El VW Scirocco 2.0 TSI (180 CV) con motor CULA es probablemente el mejor equilibrio dentro de la gama de este modelo. Ofrece fiabilidad (muy superior al 1.4 TSI), prestaciones cercanas a las de un GTI y unos costes de mantenimiento moderados. Está pensado para conductores que quieren una estética y una conducción deportiva, pero que no están dispuestos a pagar el sobreprecio de un “R” o de un GTI completo. Con cambios de aceite regulares y cuidando el sistema de refrigeración, este motor puede alcanzar kilometrajes muy elevados.
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