El motor con código DACB pertenece a la moderna familia EA211 Evo del Grupo Volkswagen. No es simplemente una versión “downsized” de un motor antiguo, sino un propulsor tecnológicamente muy avanzado que utiliza el ciclo Miller de combustión. ¿Qué significa esto para ti? Significa que este motor está diseñado para exprimir hasta la última gota de combustible, sacrificando algo de potencia máxima a cambio de una mejor eficiencia y menores emisiones.
En modelos como el VW Tiguan II, este motor representa la opción de acceso. Muchos dudan de si 1.5 litros son suficientes para un SUV, pero gracias al turbo avanzado, en la práctica se comporta mejor de lo que sugieren las cifras sobre el papel. Aun así, como cualquier mecánica moderna cargada de sistemas de emisiones y sensores, tiene sus “manías” a las que hay que prestar atención.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1498 cc (1.5 L) |
| Potencia | 96 kW (130 CV) |
| Par máximo | 220 Nm entre 1750–3500 rpm |
| Código de motor | DACB (EA211 Evo) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI/GDI) – hasta 350 bar |
| Sobrealimentación | Turbo VTG (geometría variable), intercooler |
| Sistema de válvulas | DOHC, 16 válvulas, accionamiento por correa dentada |
| Normativa de emisiones | Euro 6d-TEMP (con filtro GPF) |
Buenas noticias para quienes recuerdan las historias de terror sobre cadenas estiradas en los antiguos 1.4 TSI: el 1.5 TSI (DACB) utiliza correa dentada. Este sistema ha demostrado ser muy fiable. El fabricante suele indicar intervalos de sustitución optimistas (hasta 210.000 km o 10 años), pero como redactor con experiencia te recomiendo acortarlos. Lo razonable y seguro es hacer la distribución completa a los 150.000 km – 180.000 km o un máximo de 7-8 años, lo que ocurra antes.
Aunque mecánicamente es robusto, el motor sufre algunos problemas específicos:
Este motor lleva aproximadamente 4,3 litros de aceite. Para este motor Evo, VW recomienda estrictamente aceite 0W-20 (norma VW 508.00) de baja viscosidad para reducir el consumo y permitir el correcto funcionamiento del sistema ACT. También puede utilizarse 5W-30 (VW 504.00) si no se usan intervalos prolongados (LongLife), pero comprueba el manual según tu zona climática.
Bujías: Se sustituyen cada 60.000 km o 4 años. No escatimes en ellas, porque unas bujías en mal estado pueden dañar las bobinas que van directamente montadas sobre ellas.
Sí, este motor lleva volante bimasa, especialmente en la versión de 130 CV montada en el pesado Tiguan. Debido al sistema de desconexión de cilindros (ACT) y al funcionamiento a bajas revoluciones para ahorrar combustible, hay vibraciones presentes, por lo que el bimasa es necesario para absorberlas. Su vida útil suele rondar los 150.000 - 200.000 km, según el estilo de conducción. El coste de sustitución es elevado (muy caro, depende del mercado).
Esta versión de 130 CV utiliza un turbo VTG (Variable Turbine Geometry). Es una tecnología que durante décadas estuvo reservada a los diésel (por las altas temperaturas de los gases de escape en los gasolina). VW lo ha hecho posible usando materiales caros. El VTG permite una excelente respuesta al acelerador a bajas revoluciones. Sin embargo, si se avería, la reparación es complicada y cara, y la pieza nueva es muy costosa (depende del mercado). El sistema de inyección trabaja con presiones de hasta 350 bar: los inyectores son muy precisos, pero sensibles al combustible de mala calidad.
Los motores de gasolina no llevan DPF, pero sí su equivalente: el GPF (Gasoline Particulate Filter). A diferencia de los diésel, el GPF se regenera (se calienta) mucho más fácil y rápidamente porque los gases de escape de un gasolina son más calientes. El taponamiento es raro, salvo que el coche se use exclusivamente para recorridos de 2 km diarios en invierno. No utiliza AdBlue; eso queda reservado para los diésel.
El Tiguan no es un coche ligero y su aerodinámica no es la mejor (forma bastante cuadrada). Los datos oficiales son optimistas, y la realidad se parece más a esto:
El motor no es “perezoso” en ciudad gracias a los 220 Nm de par disponibles a bajas vueltas. Sin embargo, en autopista, al adelantar con el coche cargado, notarás la falta de potencia. Tendrás que reducir una marcha y llevarlo a un régimen alto. El crucero a 130 km/h es silencioso y cómodo; el motor suele girar en torno a 2.400 - 2.600 rpm (según la caja de cambios), algo agradable tanto para los oídos como para el bolsillo.
Dado que se trata de un motor de inyección directa, la instalación de GLP es compleja y cara. Requiere un sistema que inyecte gas licuado directamente a través de los inyectores de gasolina (muy caro) o un sistema que utilice una mezcla de gasolina (20%) y gas (80%) para refrigerar los inyectores. Teniendo en cuenta el consumo relativamente contenido de gasolina, la rentabilidad del GLP es discutible, salvo que hagas kilometrajes muy elevados.
Este motor se puede reprogramar. Un Stage 1 suele aumentar la potencia hasta unos 150-160 CV y el par hasta unos 250-260 Nm. Precaución: Si llevas caja automática, verifica su límite de par. Además, el turbo VTG ya es un componente complejo, por lo que mapas demasiado agresivos pueden acortar su vida útil.
Con este motor en el Tiguan II suelen encontrarse:
Este es un punto crítico. El DQ200 está diseñado para motores de hasta 250 Nm. Como el 1.5 TSI de 130 CV tiene 220 Nm, está en la “zona segura”, pero el Tiguan es un coche pesado. En conducción urbana (atascos, arranca-para), los embragues secos se desgastan más rápido y pueden sobrecalentarse. Síntomas de problemas: Tirones al iniciar la marcha, vacilaciones al cambiar, ruidos metálicos. La sustitución del kit de embrague y del volante bimasa en el DSG es una inversión elevada (muy cara, depende del mercado). Además, la mecatrónica (la “centralita” de la caja) también puede fallar.
Mantenimiento de la caja: Para el DQ200, VW indica que es “sealed for life” (sin mantenimiento), pero en la práctica es recomendable revisar/cambiar el aceite de la mecatrónica y de la parte mecánica cada 60.000 - 80.000 km para alargar su vida útil.
El 1.5 TSI (130 CV) DACB en el VW Tiguan es una elección racional, no pasional. Está pensado para conductores que pasan la mayor parte del tiempo en ciudad y alrededores, y que quieren el confort y el silencio de un gasolina con un consumo que no es dramáticamente superior al de un diésel. Si sueles remolcar o viajar a menudo con el coche cargado por autopista, mejor busca un 2.0 TDI. Para todos los demás, es un motor moderno, refinado y, con un mantenimiento adecuado, suficientemente fiable.
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