Cuando se combinan la arrogancia de la ingeniería y el deseo de dominación en la autopista, obtenemos un motor como el DMV 4.0 V8 TDI. Probablemente se trate de uno de los últimos “dinosaurios” de la era diésel: un motor que ofrece par de camión en el cuerpo de un SUV de lujo. Se monta en el VW Touareg de tercera generación (CR), pero comparte ADN con modelos como el Audi SQ7 y el Bentley Bentayga.
Este no es un motor para quien quiere ahorrar. Es un motor para quien quiere remolcar una lancha cuesta arriba a 130 km/h sin pasar de las 2.500 rpm. Aun así, como cualquier máquina compleja, exige un mantenimiento específico y un bolsillo profundo cuando las cosas se tuercen.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Código de motor | DMV (familia EA898) |
| Cilindrada | 3956 cc (4,0 L) |
| Configuración | V8 |
| Potencia | 310 kW (422 CV) |
| Par motor | 900 Nm a 1250–3250 rpm |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyectores piezoeléctricos) |
| Sobrealimentación | Bi-Turbo + compresor eléctrico (EPC) |
| Accionamiento de levas | Cadena |
El motor DMV utiliza cadena para accionar los árboles de levas. Sin embargo, no se trata de un sistema sencillo. La distribución se encuentra en la parte trasera del motor (lado de la caja de cambios), lo que significa que cualquier intervención seria en las cadenas exige sacar todo el motor. Aunque las cadenas de esta generación (EA898) son más resistentes que en los antiguos 4.2 TDI, siguen siendo propensas a estirarse tras un kilometraje elevado (más de 200.000 - 250.000 km) o por un mantenimiento deficiente (intervalos de cambio de aceite demasiado largos). Un traqueteo al arrancar en frío es la primera señal de alarma.
Este motor no tiene un “mantenimiento mayor” clásico como los motores con correa, donde se cambia el kit cada 100.000 km. La cadena está pensada para durar “de por vida” (según la definición de fábrica), pero en la práctica se recomienda revisar cadena y tensores a partir de los 200.000 km. El cambio de la correa auxiliar y los rodillos (que accionan alternador y demás accesorios) es obligatorio y relativamente asequible.
En cuanto al aceite, esto es una “piscina”. En el motor caben unos 9,2 a 9,5 litros de aceite (según si se cambia también el filtro). Se recomienda exclusivamente aceite sintético de grado 0W-30 o 5W-30 que cumpla la estricta norma VW 507.00. No experimentes con aceites baratos en este motor.
Debido a la propia construcción del motor V8 y a los dos turbos, cierto consumo de aceite es normal. Es de esperar que el motor consuma entre 0,5 y 1 litro de aceite cada 10.000 km, especialmente si se conduce de forma agresiva por autopista. Cualquier valor por encima de eso requiere revisar los turbocompresores o los segmentos de los pistones.
Se utilizan inyectores piezoeléctricos de alta presión (más de 2000 bares). En general son fiables, pero extremadamente sensibles a la mala calidad del combustible. Los primeros síntomas de problemas son ralentí inestable, aumento del humo al acelerar o dificultades de arranque. La reparación a menudo es imposible o dura poco, por lo que se suelen sustituir por nuevos, lo cual es muy caro (depende del mercado, pero cuenta con una cifra seria por unidad).
Aquí llegamos a la delicia técnica, pero también a una posible pesadilla. El motor tiene dos turbocompresores convencionales que funcionan de forma secuencial (uno para bajas y otro para altas revoluciones). Además, cuenta con un compresor eléctrico (EPC) alimentado por el sistema de 48 V. Su función es generar presión mientras los turbos aún no han cargado, eliminando el “turbo lag”.
Averías: Si falla el EPC, el coche pierde esa respuesta instantánea al acelerador. Además, el propio sistema de 48 V (batería y electrónica independientes) añade una capa extra de complejidad. La vida útil de los turbos, con una correcta refrigeración y cambios de aceite regulares, supera los 250.000 km, pero su reparación/sustitución requiere muchas horas de mano de obra.
Para que este gigante cumpla la normativa Euro 6, está cargado de sistemas anticontaminación. El filtro DPF y la válvula EGR son estándar, pero el problema aparece si el coche se usa exclusivamente en ciudad. El V8 TDI no está hecho para el tráfico de parar y arrancar; eso obstruirá el DPF rápidamente.
El sistema AdBlue es otra historia. Son frecuentes las averías en el calentador del AdBlue (a menudo integrado en el depósito o en la bomba) y en los inyectores de dosificación de urea. El síntoma es el encendido del testigo “Check Engine” y una cuenta atrás de kilómetros hasta la imposibilidad de arrancar el motor.
Conviene mencionar que este motor utiliza soportes de motor electrohidráulicos activos para eliminar las vibraciones del V8. Son caros (depende del mercado) y, cuando pierden líquido, el motor empieza a transmitir vibraciones molestas a la carrocería.
No te dejes engañar por los datos oficiales. En el tráfico urbano real, este Touareg consumirá entre 12 y 15 litros a los 100 km. Con arranques en frío y trayectos cortos en invierno, esa cifra puede subir aún más.
Este es el hábitat natural del motor 4.0 V8 TDI. A 130 km/h, el motor gira a un régimen muy bajo (gracias a la 8.ª marcha) y el consumo baja a unos increíbles 8 a 9 litros. Si eres suave con el acelerador en carretera secundaria, es posible bajar incluso de 8 litros, lo cual es una proeza de ingeniería para un coche de 2,5 toneladas.
En absoluto. Con 900 Nm disponibles desde solo 1250 rpm, la sensación de aceleración es brutal. El Touareg con este motor “salta” desde parado. Los adelantamientos son casi cuestión de pensarlo: pisas el acelerador y ya has pasado. No se percibe el peso del vehículo; el motor juega con la carrocería.
Este motor es extremadamente agradecido para la reprogramación (“chip tuning”), ya que viene de fábrica “capado” para no hacer sombra a modelos más caros del grupo VW (Bentley, Audi RSQ8).
Un Stage 1 seguro puede aumentar la potencia hasta unos 500+ CV y el par por encima de los 1000 Nm. Sin embargo, hay que tener cuidado: la caja de cambios y los diferenciales soportan esfuerzos enormes. Excederse con el par puede acortar la vida útil del convertidor y de los palieres. Asimismo, hay que vigilar la temperatura de los gases de escape (EGT) por el filtro DPF.
¡Buenas noticias! Con este motor en el Touareg CR no se monta un cambio DSG de doble embrague, sino una caja automática clásica con convertidor de par (Tiptronic), concretamente de la serie ZF 8HP.
Es una de las mejores cajas automáticas del mundo. Es muy robusta y soporta perfectamente un par elevado. No lleva un juego de embragues que se desgaste como en las cajas manuales o en los DSG.
Volante bimasa: Sí, el motor lleva un volante bimasa delante del convertidor para amortiguar aún más las vibraciones. Su sustitución es cara, pero dura mucho más que en los modelos con cambio manual.
Mantenimiento: Aunque VW suele indicar que el aceite de la caja es “lifetime” (de por vida), el fabricante de la transmisión (ZF) recomienda cambiar aceite y filtro (cárter de la caja) cada 80.000 a 100.000 km. Esto es clave para su longevidad. Si la caja empieza a dar tirones o duda al cambiar de marcha, el primer paso es cambiar el aceite y hacer un lavado.
El VW Touareg 4.0 V8 TDI es un coche para entendidos y para gente que sabe lo que compra. No está pensado para trayectos cortos por ciudad hasta el supermercado: eso lo destruirá. Está destinado a conductores que hacen muchos kilómetros en carretera abierta, remolcan cargas pesadas (barcos, caballos) o simplemente quieren una reserva de potencia en todo momento.
Si puedes permitirte el mantenimiento (que está al nivel de la gama premium) y el coste del seguro e impuestos, tendrás uno de los mejores conjuntos mecánicos jamás fabricados en el mundo diésel. Si tu presupuesto de mantenimiento va justo, aléjate de este motor y busca un 3.0 V6 TDI, que es una opción mucho más racional.
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