El motor del que hablamos es un cinco cilindros en línea (R5), conocido por su característico sonido grave que recuerda a la gama de vehículos semipesados. Las denominaciones BPD y BPE se refieren a las versiones restyling (facelift) del VW Touareg de primera generación (7L), que salían de fábrica con filtro DPF para cumplir normas medioambientales más estrictas.
Este es el motor “de acceso” para el Touareg. Fue concebido como una alternativa más económica al motor V6 TDI más grande, pero en la práctica se ha mostrado como un propulsor que requiere conocimientos muy específicos para su mantenimiento. Los aficionados lo valoran por su bloque robusto y la ausencia de correa de distribución, mientras que sus críticos lo evitan por el ruido y la potencia insuficiente para el peso del vehículo.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 2461 cc (2.5 l) |
| Configuración | R5 (En línea, 5 cilindros) |
| Potencia | 128 kW (174 CV) a 3500 rpm |
| Par motor | 400 Nm a 2000 rpm |
| Códigos de motor | BPD, BPE |
| Sistema de inyección | Bomba-inyector (PD / Unit Injector) |
| Sobrealimentación | Turbo con geometría variable + intercooler |
| Norma | Euro 4 (con DPF) |
Este motor es particular porque no tiene ni correa de distribución ni cadena. La distribución de válvulas y el accionamiento de los accesorios se realiza mediante una cascada de engranajes (gear-driven). En teoría es una solución “eterna” que no requiere sustitución. Sin embargo, los engranajes son ruidosos y, si se dañan (por ejemplo, debido a un aceite de mala calidad), la reparación es extremadamente cara, ya que exige sacar el motor y desmontar todo el sistema de distribución.
El problema más grave es la bomba de agua. Está ubicada dentro del bloque del motor. Cuando su retén falla, el refrigerante no gotea hacia fuera, sino directamente al cárter, mezclándose con el aceite del motor. El síntoma es el aumento del nivel de aceite (“el aceite sube solo”) y la presencia de emulsión (mayonesa) en el tapón. Si no se actúa de inmediato, el motor se destruye por completo.
Otro problema frecuente son los acoplamientos (freilauf) del alternador y del compresor del aire acondicionado. Como no hay correa poli-V, estos dispositivos se accionan mediante acoplamientos de goma que deben cambiarse aproximadamente cada 150.000 km. Si se rompen, te quedas sin carga de alternador o sin aire acondicionado.
En las versiones más antiguas (antes de 2006) existía el problema del desprendimiento de la capa de plasma en los cilindros, pero los motores BPD/BPE son algo mejores en ese aspecto, aunque siguen siendo sensibles si se utiliza combustible o aceite de mala calidad.
Aquí no existe el clásico “gran servicio” (cambio de correas). Aun así, se recomienda que cada 150.000 km se sustituyan los acoplamientos de goma (acoplamientos Gates) y los rodamientos unidireccionales del alternador y del compresor del aire acondicionado. También se aconseja cambiar la bomba de agua de forma preventiva a un kilometraje similar para evitar una avería catastrófica.
El motor lleva una gran cantidad de aceite, alrededor de 7,4 litros (comprobar la cantidad exacta en el cambio). Para los motores BPD y BPE que tienen filtro DPF, es obligatorio utilizar un aceite que cumpla la especificación VW 507.00 (normalmente 5W-30). El uso de un aceite incorrecto (por ejemplo, sin los aditivos adecuados para presión) provoca un desgaste rápido del árbol de levas y de los balancines.
Sí, estos motores son conocidos por poder consumir aceite. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera aceptable en un motor con kilometraje elevado. Sin embargo, hay que tener cuidado: si el nivel de aceite aumenta, es señal de que el gasóleo se está mezclando con el aceite (a través de las juntas de los inyectores o de la bomba tándem) o de que entra agua (bomba de agua). Es imprescindible vigilar el nivel con regularidad.
El sistema utiliza unidades Bomba-inyector (PD). Son robustas y pueden superar los 300.000 km. El problema más habitual no son los inyectores en sí, sino sus asientos en la culata. Con el tiempo, los asientos se “aflojan” y el inyector coge holgura. Además, las juntas (O-rings) de los inyectores se degradan, lo que provoca mezcla de gasóleo y aceite o dificultades de arranque (el combustible vuelve al depósito mientras el coche está parado). La reparación de los inyectores es posible, pero cara (Coste de reparación: Alto).
Sí, las versiones con cambio manual tienen volante bimasa. Debido al alto par motor y a las vibraciones del cinco cilindros, el volante está sometido a un gran esfuerzo. En los automáticos no hay un volante bimasa clásico, sino un convertidor de par (wandler).
Tiene un solo turbocompresor con geometría variable (VGT). Es bastante duradero si se respeta el cambio de aceite y se le deja enfriar tras la conducción. Los problemas aparecen más a menudo en el actuador del turbo o por la geometría sucia (hollín), lo que provoca que el motor entre en “modo seguro” (safe mode) bajo carga.
Los motores BPD y BPE vienen de fábrica equipados con filtro DPF y válvula EGR. El filtro DPF es una fuente frecuente de problemas si el vehículo se usa principalmente en ciudad. La regeneración no se completa, el nivel de aceite sube (por el gasóleo que se inyecta para regenerar) y el testigo se enciende a menudo. La válvula EGR se obstruye con hollín, lo que ahoga el motor.
No, esta generación del Touareg (7L) con motor 2.5 TDI no lleva sistema AdBlue. Se apoya únicamente en el catalizador y el DPF para el tratamiento de los gases de escape.
No esperes milagros. El Touareg pesa unos 2,3 toneladas, tiene tracción total permanente y una aerodinámica pobre. En ciudad, el consumo real se sitúa entre 12 y 15 l/100 km, dependiendo del tráfico y de lo pesado que seas con el acelerador. En invierno puede ser incluso mayor.
Objetivamente, sí, es algo perezoso. Con 174 CV y 400 Nm se defiende bien en ciudad y manteniendo velocidad, pero las recuperaciones son lentas. Adelantar en carretera secundaria exige planificación. La sensación de pesadez es más acusada con el cambio automático, que “se come” parte de la potencia.
En autopista se comporta como un tanque: es estable y ruidoso. A 130 km/h el motor gira en torno a 2600–2800 rpm (según la caja de cambios), y el consumo ronda los 9–11 l/100 km. Velocidades por encima de 150 km/h no le sientan bien, tanto por el ruido como por el consumo, que se dispara.
Este motor se presta bien a una reprogramación (Stage 1). Se puede subir con seguridad hasta unos 200–210 CV y 450–480 Nm. Esta intervención mejora notablemente el comportamiento del coche, el vehículo “respira mejor” y sufre menos con la carrocería. Aun así, antes de hacer la repro es imprescindible comprobar el estado del colector de escape (propenso a agrietarse) y del turbocompresor. Si la caja de cambios es automática, conviene ser moderado con el par motor para no acortar la vida de la transmisión.
Con el 2.5 TDI se montaron:
1. Cambio manual de 6 velocidades.
2. Automático Tiptronic (Aisin) de 6 velocidades (mucho más frecuente).
Cambio manual: Muy fiable, las averías son poco frecuentes. El principal gasto es el kit de embrague y el volante bimasa.
Caja automática (Aisin 09D): Caja japonesa robusta, pero con un punto débil: el bloque hidráulico (valve body). Los síntomas son golpes bruscos al cambiar (sobre todo de 5ª a 4ª o al iniciar la marcha) cuando la caja está caliente. La reparación del bloque hidráulico es cara (Dependiendo del mercado: De coste medio a muy caro).
El kit de embrague con volante bimasa supone un gasto importante. La sustitución requiere muchas horas de mano de obra debido a la tracción 4x4. (Precio de las piezas: Alto, depende de la marca LUK/Sachs).
En las automáticas, VW llegó a afirmar que el aceite era “de por vida”. Esto no es cierto. El aceite y el filtro de la caja automática deben cambiarse cada 60.000 km. Esto prolonga de forma drástica la vida del bloque hidráulico.
Antes de comprar un Touareg con motor 2.5 TDI, fíjate en lo siguiente:
Conclusión: El Touareg 2.5 TDI (BPD/BPE) es un coche para quienes quieren un todoterreno robusto y están dispuestos a asumir mayores costes de mantenimiento a cambio de capacidad y confort. No es rápido, consume bastante, pero con un mantenimiento correcto (especialmente aceite y bomba de agua) puede recorrer kilometrajes enormes. Si tu presupuesto lo permite, el V6 TDI es una opción más equilibrada para este coche, pero el 2.5 TDI es más barato de comprar de inicio y no tiene las complejas cadenas de distribución del V6.
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