El motor 1.4 TSI de 140 CV (códigos CAVC y CTHC) pertenece a la famosa, pero también controvertida, familia de motores EA111 de Volkswagen. No es un simple gasolina turbo. Se trata de la tecnología "Twincharger", que combina un compresor mecánico (supercharger) para las bajas revoluciones y un turbo para las altas. El objetivo era eliminar el “turbo lag” y ofrecer la potencia de un motor atmosférico 2.0 con un consumo menor.
Se montó principalmente en el VW Touran I (restyling 2010) y su versión Cross Touran. Es un motor importante porque representa una fase de transición de VW hacia el “downsizing”, pero arrastra ciertas “enfermedades de juventud” que se fueron solucionando sobre la marcha.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1390 cc |
| Potencia | 103 kW (140 CV) |
| Par motor | 220 Nm a 1500–4000 rpm |
| Códigos de motor | CAVC (hasta finales de 2012), CTHC (desde 2013) |
| Sistema de inyección | Inyección directa (TSI / FSI) |
| Sobrealimentación | Turbo + Compresor mecánico (tipo Roots) |
Este motor (generación EA111) utiliza cadena de distribución para accionar las válvulas. Por desgracia, la cadena es uno de los puntos débiles de este motor. Fue diseñada para durar lo mismo que el motor, pero en la práctica suele estirarse ya a los 60.000–100.000 km. El síntoma es un característico “cascabeleo” (ruido metálico) al arrancar en frío que dura unos segundos. Si se ignora, la cadena puede saltar, lo que provoca una avería grave del motor (colisión de pistones y válvulas).
Además de la cadena, el problema más serio, especialmente en la versión CAVC, es la rotura de pistones. Debido a la alta carga térmica y, en ocasiones, a la mala calidad del combustible, se producen detonaciones (LSPI - Low Speed Pre-Ignition) que rompen los aros de los pistones o los propios pistones.
Otra avería habitual es el embrague electromagnético de la bomba de agua. La bomba de agua en este motor es compleja, ya que mediante una polea y un embrague magnético acciona también el compresor. Cuando falla el embrague, el compresor no entra en funcionamiento, el coche pierde fuerza a bajas revoluciones y se enciende la luz de “Check Engine”.
Como el motor lleva cadena, el típico “mantenimiento mayor” no se hace a un intervalo fijo como con la correa, sino que la cadena se cambia cuando hace falta (cuando se oye ruido). Aun así, se recomienda revisar a fondo el estado de la cadena y el tensor cada 100.000 km.
Las bujías son críticas en este motor. Debido a las altas temperaturas y a la inyección directa, se recomienda cambiarlas cada 30.000 a 40.000 km (aunque el fabricante a veces indica 60.000 km). Las bujías desgastadas pueden provocar fallos en las bobinas (que también son elementos de desgaste) y detonaciones peligrosas en el cilindro.
En el motor caben unos 3,6 litros de aceite. Es obligatorio usar aceite sintético de grado 5W-30 o 5W-40 que cumpla estrictamente las normas VW 504.00 / 502.00.
El consumo de aceite es un tema recurrente. La marca tolera hasta 0,5 litros cada 1.000 km, pero en la práctica un motor sano no debería consumir más de 1–1,5 litros entre cambios (a 10.000 km). Si el motor consume un litro de aceite cada 1.000–2.000 km, es una señal clara de aros desgastados o problemas con el turbo, lo que implica una reparación costosa.
Sí, este motor (en el Touran), tanto con caja manual como con DSG, lleva volante bimasa. Su función es amortiguar las vibraciones del motor. Su vida útil depende del estilo de conducción, pero suele aguantar entre 150.000 y 200.000 km. El coste de sustitución es elevado (depende del mercado), pero es un gasto prácticamente inevitable en los coches modernos.
El motor lleva un turbo y un compresor mecánico (Roots). El compresor funciona desde el ralentí hasta unas 2.400 rpm, y el turbo toma el relevo a regímenes más altos. El compresor es mecánicamente robusto y rara vez se rompe por sí solo, pero el mecanismo que lo acciona (a través de la bomba de agua) es delicado. El turbo tiene una vida útil media (unos 200.000 km), siempre que se use aceite de calidad y se deje enfriar el motor tras una conducción exigente.
Utiliza inyección directa de combustible. Los inyectores son muy precisos, pero sensibles a la mala calidad de la gasolina. Pueden empezar a “chorrear”, lo que arrastra el aceite de las paredes del cilindro y acelera el desgaste del motor.
En cuanto a emisiones, el motor dispone de catalizador y sistema EGR. No tiene filtro de partículas DPF (eso es para diésel) y en esta generación no lleva AdBlue ni filtro GPF (que llegaron con normativas más recientes). Uno de los problemas de la inyección directa es la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión, que con el tiempo requiere una limpieza mecánica (el llamado chorreado con cáscara de nuez).
El VW Touran es un coche pesado y la carrocería no es especialmente aerodinámica.
Conducción urbana: Se puede esperar un consumo real de entre 9 y 11 litros a los 100 km, dependiendo del tráfico y de lo “pesado” que sea el pie derecho. Los datos oficiales suelen ser demasiado optimistas.
Carretera/autovía: El consumo baja a unos 6,5 a 8 litros.
Todo lo contrario. Gracias al compresor, que entrega 220 Nm de par ya desde 1.500 rpm, el motor tira sorprendentemente bien incluso con un Touran completamente cargado. En marcha se comporta como un motor atmosférico mucho mayor (por ejemplo, 2.0 o 2.4 litros). No hay sensación de falta de potencia al adelantar.
En autopista, a 130 km/h en la marcha más larga (6ª o 7ª en el DSG), el motor gira en torno a 2.800–3.000 rpm, lo que proporciona una conducción relativamente silenciosa y cómoda.
Dado que es un motor con inyección directa (FSI/TSI), la instalación de GLP es compleja y cara. Se necesita un sistema específico que inyecte el gas licuado directamente a través de los inyectores de gasolina, o bien un sistema mixto que utilice gasolina y gas (para refrigerar los inyectores de gasolina). La rentabilidad de la conversión es dudosa, salvo que se recorran muchos kilómetros al año.
Aunque los motores turbo se “chipean” con facilidad, con el 1.4 TSI Twincharger hay que ser extremadamente prudente. Un Stage 1 puede subir la potencia a 170–180 CV, pero dado lo delicados que son los pistones y la cadena en la versión CAVC, esto no se recomienda si se busca la máxima durabilidad del motor. Aumentar la presión en los cilindros puede acortar drásticamente la vida de unos componentes ya muy exigidos.
Con este motor hay dos opciones:
El cambio DQ200 es conocido por varios problemas. Los embragues se desgastan antes que en los DSG de embrague “húmedo” (especialmente en conducción urbana de parar y arrancar). Además, la mecatrónica (la “centralita” del cambio) es propensa a fallos por sobrecalentamiento o problemas eléctricos. Reparar la mecatrónica es muy caro. El aceite de la parte mecánica del cambio se debe sustituir, aunque VW en ocasiones diga que es “de por vida”; se recomienda cambiarlo cada 60.000 km, junto con el fluido de la mecatrónica si es posible su servicio.
Antes de comprar un Touran con este motor, es imprescindible hacer lo siguiente:
El VW 1.4 TSI Twincharger en el Touran es un motor excelente para disfrutar conduciendo. Ofrece prestaciones que no se esperan de 1,4 litros y hace que la conducción de un monovolumen pesado sea divertida. Sin embargo, es técnicamente complejo y exigente. Si lo que se busca es la máxima fiabilidad y bajos costes de mantenimiento, un diésel sencillo o un gasolina atmosférico son opciones mejores. Este motor es para quien quiere las prestaciones de un gasolina turbo y está dispuesto a pagar un mantenimiento de calidad y servicios preventivos.
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