Cuando hablamos de coches urbanos perfectos, el Volkswagen Up! (junto con sus hermanos Škoda Citigo y Seat Mii) ocupa un lugar especial. Bajo el capó de estos pequeñines, especialmente en las versiones restyling a partir de 2016, suele latir el probado motor 1.0 MPI. No es un coche de carreras, no es un motor para batir récords de velocidad, pero probablemente sea una de las opciones más racionales para la jungla urbana de hoy.
Las denominaciones CHYA, CHYE y DAFA corresponden a la generación más moderna de motores EA211. A diferencia de los motores VW más antiguos, que solían dar dolores de cabeza, este pequeño tricilíndrico fue diseñado para ser sencillo, barato de mantener y duradero, siempre que se acepten sus limitaciones en cuanto a prestaciones.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 999 cc (1,0 litros) |
| Potencia | 44 kW / 60 CV |
| Par máximo | 95 Nm a 3000–4300 rpm |
| Códigos de motor | CHYA, CHYE, DAFA |
| Tipo de inyección | MPI (Multi Point Injection) – Indirecta |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (sin turbo) |
| Número de cilindros | 3 cilindros |
A diferencia de los antiguos 1.2, que tenían cadenas problemáticas, el 1.0 MPI (serie EA211) utiliza correa dentada. Es una excelente noticia. La correa funciona de forma más silenciosa y ha demostrado ser una solución muy fiable. El accionamiento de los árboles de levas está diseñado de forma que la correa sufre menos esfuerzos que en diseños anteriores.
El motor es, en general, “indestructible” si se mantiene con regularidad, pero tiene algunos puntos débiles concretos:
Volkswagen para este tipo de correa suele indicar “revisión” a los 240.000 km, lo cual es demasiado optimista para las condiciones reales de uso. Los mecánicos con experiencia recomiendan que la distribución completa (correa, tensor y bomba de agua) se haga entre 120.000 y 150.000 km o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes. La goma envejece independientemente del kilometraje.
En el cárter entra una cantidad relativamente pequeña de aceite, unos 3,4 a 3,6 litros (siempre comprobar con la varilla). La viscosidad recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00) o, en los modelos más recientes, 0W-20 (VW 508.00). Compruebe lo que indica la pegatina bajo el capó.
En cuanto al consumo de aceite, estos motores son mucho mejores que las antiguas unidades TSI. Aun así, no es raro que el motor “se beba” unos 0,5 litros cada 10.000 km, sobre todo si se conduce de forma agresiva por autopista. Hasta 0,5 l cada 1.000 km la marca lo considera “técnicamente correcto” (lo cual es absurdo), pero en la práctica, si hay que añadir un litro entre cambios, es aceptable para un coche usado.
Al ser un motor de gasolina, las bujías son clave para su funcionamiento. Se recomienda cambiarlas cada 60.000 km. Si conduce principalmente en ciudad (atascos, arranca–para), acorte este intervalo a 40.000 km para proteger las bobinas de encendido.
No. Este motor utiliza un volante de inercia rígido clásico. Es una enorme ventaja para su bolsillo. El kit de embrague es sencillo y la sustitución es relativamente barata (depende del mercado, pero se considera una reparación económica).
El motor utiliza un sistema MPI (Multi Point Injection), en el que el combustible se inyecta en el colector de admisión y no directamente en el cilindro. Los inyectores son robustos, se averían rara vez y no son tan sensibles a la calidad del combustible como en los motores TSI. Además, esto evita la acumulación de carbonilla en las válvulas, un problema muy habitual en la inyección directa.
No lleva turbo. Es un motor atmosférico. No hay turbo, no hay intercooler, no hay válvulas de regulación de presión caras. “Lo que no existe, no se puede romper”.
Al ser de gasolina, no tiene filtro DPF. Los modelos anteriores a 2018, por lo general, tampoco llevan GPF (Gasoline Particulate Filter). Disponen de catalizador, que puede dañarse si se circula con bujías o bobinas en mal estado, pero no es una avería habitual. La válvula EGR existe en el sistema de recirculación, pero en los gasolina se obstruye con mucha menos frecuencia que en los diésel. Una limpieza suele ser suficiente si se enciende el testigo.
AdBlue: No, este motor no utiliza AdBlue.
Este es el terreno donde el VW Up! 1.0 brilla. El consumo real en ciudad se sitúa entre 5,0 y 6,5 litros a los 100 km, dependiendo del tráfico y de lo pesado que sea el pie derecho. En invierno puede subir hacia los 7 litros, pero rara vez más.
Con 60 CV y 95 Nm, no se pueden esperar milagros. Sin embargo, el coche es ligero (por debajo de 1000 kg).
En ciudad: El motor es sorprendentemente ágil hasta 50–60 km/h. El cambio tiene marchas cortas, lo que permite buenas salidas en los semáforos.
Subidas y carga: Si enciende el aire acondicionado y viaja con tres pasajeros, notará una caída de potencia muy marcada. En ese caso, el motor necesita girar alto (por encima de 3500 rpm) para tirar del coche.
La autopista no es el hábitat natural de este motor.
A 130 km/h, el motor gira a unas 3500–4000 rpm (en quinta). En ese momento el ruido en el habitáculo es notable y el consumo se dispara. Los adelantamientos requieren una buena planificación, reducir a cuarta, e incluso a tercera. La velocidad máxima ronda los 160 km/h, pero todo lo que pase de 120 km/h es un sufrimiento para este propulsor.
Absolutamente SÍ. Gracias al sistema de inyección MPI, este motor es ideal para la conversión a GLP. La instalación es sencilla, económica (sistema secuencial estándar) y el motor tolera muy bien el gas. Es una de las formas de transporte más económicas hoy en día.
Al ser un motor atmosférico, la reprogramación no aporta resultados tan drásticos como en los motores turbo. Sin embargo, hay un truco. La versión de 60 CV suele ser simplemente una versión “capada” por software del motor de 75 CV.
Con una reprogramación se puede aumentar la potencia hasta unos 75–80 CV. El par máximo no cambia de forma significativa, pero el motor se vuelve más “alegre” a altas revoluciones. No espere milagros en aceleración, pero sí una mejor respuesta al acelerador.
Cambio manual: Muy fiable. Las averías son raras. Los embragues duran mucho. Se recomienda cambiar el aceite del cambio alrededor de los 150.000 km, aunque la marca diga que es “de por vida”.
Cambio ASG (MUCHA PRECAUCIÓN): Esto NO es un automático clásico, ni un DSG. Es una caja de cambios manual normal a la que se le han añadido robots (actuadores) que cambian de marcha por usted.
Problemas: Es lento, “cabecea” a los ocupantes en cada cambio de marcha (corte de potencia) y puede llegar a ser errático. Los actuadores del embrague se averían y son caros de sustituir.
Mantenimiento: Requiere calibraciones más frecuentes y cambio de fluido. Si puede, evite el ASG y elija el cambio manual.
Coste del embrague: En el manual, la sustitución es barata. En el ASG, el propio kit de embrague es similar, pero el trabajo adicional con los actuadores y la adaptación puede aumentar mucho el precio.
Al comprar un VW Up! con este motor, preste atención a lo siguiente:
Conclusión:
El VW 1.0 MPI (60 CV) en el Up! es una opción fantástica para un conductor urbano, un estudiante o como segundo coche familiar. Es barato de mantener, consume poco y es muy fiable si se evita el cambio automático (ASG). No es para carreras, ni para largos viajes por autopista con el maletero lleno, pero para aquello para lo que está pensado, no hay muchas opciones mejores.
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