Al abrir el capó de un Volkswagen Golf 8, un Audi A3 (8Y) o un Tiguan más recientes, hay muchas probabilidades de que veas un motor con la denominación EA288 evo (el código suele empezar por DT, por ejemplo DTSA). No es el mismo 2.0 TDI de hace 15 años. Es la respuesta del Grupo Volkswagen al escándalo del "Dieselgate" y a las normas Euro cada vez más estrictas.
El motor ha sido revisado en profundidad para ser más limpio, ligero y eficiente. El bloque ahora suele ser de aluminio (en determinadas variantes, aunque el hierro fundido se sigue utilizando en las versiones más exigidas), y el sistema de tratamiento de gases de escape es más complejo que nunca. Se monta en una amplia gama de vehículos, desde compactos hasta SUV familiares, lo que lo convierte en uno de los diésel más extendidos del mercado europeo actual.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cm³ |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par motor | 340 Nm (a 1600–3000 rpm) |
| Códigos de motor | DTSA, DTSB, DTTC (familia EA288 evo) |
| Tipo de inyección | Common Rail (hasta 2200 bar) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución |
| Norma de emisiones | Euro 6d-ISC-FCM (según año de fabricación) |
Este motor utiliza correa de distribución. Volkswagen se ha mantenido fiel a esta solución porque es más silenciosa y genera menos fricción que la cadena. Aunque las correas modernas son muy resistentes, se trata de un componente vital cuya rotura provoca la destrucción del motor (choque de pistones y válvulas).
La recomendación de fábrica para cambiar la correa de distribución (mantenimiento mayor) suele ser de unos optimistas 210.000 km. Sin embargo, como redactor con experiencia y alguien que escucha lo que dicen los talleres, recomiendo encarecidamente acortar este intervalo a 150.000–180.000 km o un máximo de 5–7 años de antigüedad. La bomba de agua (a menudo controlada eléctricamente o de caudal variable) puede empezar a perder o bloquearse antes de ese plazo, lo que de todos modos obliga a desmontar la correa.
En cuanto al aceite, este motor lleva aproximadamente 5,5 a 5,7 litros de aceite (siempre hay que comprobar la cantidad exacta al rellenar). Lo crucial para los motores EA288 evo es la graduación. Estos motores vienen de fábrica con aceite 0W-20 con especificación VW 508.00 / 509.00 (LongLife IV) y están diseñados para él. Este aceite es "como agua" y muchos mecánicos veteranos desconfían de él, pero no conviene experimentar con aceites más viscosos sin consultar el manual oficial, ya que la bomba de aceite y las tolerancias internas están calculadas para esta viscosidad.
¿Consume aceite? Sí, como cualquier diésel turbo moderno con aros de baja fricción. Un consumo de 0,5 litros cada 10.000 km es totalmente normal y aceptable. Si supera 0,5 litros cada 1.000 km (que es el límite de fábrica para reclamar), entonces sí hay un problema. En la práctica, entre cambios (si los haces cada 15.000 km) quizá tengas que añadir entre medio litro y un litro.
Los inyectores son de sistema Common Rail y trabajan a presiones de hasta 2200 bar. En la versión de 150 CV normalmente se utilizan inyectores solenoides (electromagnéticos), que han demostrado ser más duraderos y más baratos de reparar que los piezoeléctricos de las variantes más potentes. Con combustible de calidad, su vida útil supera fácilmente los 200.000 km. Los síntomas de inyectores en mal estado son ralentí inestable, aumento de humo y dificultad de arranque.
Mecánicamente, el motor es un "tanque". Los problemas son periféricos:
Sí, el EA288 evo lleva volante bimasa (DMF), tanto si va asociado a una caja manual como a una automática (DSG). Su función es amortiguar las vibraciones del motor diésel. Su vida útil suele estar entre 150.000 y 250.000 km, dependiendo del estilo de conducción. La sustitución es costosa (varía según el país, pero es un gasto importante). Síntomas: traqueteos al apagar el motor, vibraciones al ralentí que se sienten en el asiento o golpes al cambiar de marcha.
El motor lleva un solo turbo de geometría variable. El turbocompresor es fiable si se conduce correctamente (no apagar el motor al instante tras una fuerte exigencia en autopista, no exigirlo en frío). Su vida útil suele ir pareja a la del motor con un mantenimiento adecuado. Es posible reconstruirlo y el precio es medio (ni muy barato ni exageradamente caro).
Esta es la parte más delicada. El motor cuenta con filtro DPF y válvula EGR, además de un complejo sistema AdBlue con tecnología "Twin Dosing". Esto significa que hay dos catalizadores SCR y dos inyectores de AdBlue para reducir al máximo los NOx.
Problemas con el sistema AdBlue: La bomba del depósito de AdBlue, el calentador del líquido o los propios inyectores pueden fallar. Las reparaciones son caras porque a menudo se sustituye el módulo completo. Si el sistema falla, el coche empezará a contar los kilómetros restantes hasta que ya no te permita arrancar el motor. El mantenimiento consiste básicamente en rellenar periódicamente con AdBlue de buena calidad.
El DPF se obstruye si el coche se usa exclusivamente en ciudad. El EA288 evo es eficaz en las regeneraciones, pero necesita salir a carretera de vez en cuando.
El consumo es uno de los puntos más fuertes de este motor.
En absoluto. Con 340 Nm de par disponibles desde solo 1600 rpm, este motor empuja con decisión. En un Golf 8 o A3 ofrece incluso sensaciones deportivas. En un Tiguan Allspace más pesado no es un deportivo, pero resulta más que suficiente para adelantar y viajar cargado. No da sensación de quedarse corto en las subidas.
El EA288 evo es muy adecuado para un aumento de potencia vía software. Una reprogramación Stage 1 segura suele elevar la potencia a 190–200 CV y el par a más de 400 Nm.
Advertencia: Dada la complejidad del sistema AdBlue y de los sensores, la reprogramación debe hacerla un profesional. Un mapa mal hecho puede obstruir rápidamente el DPF o provocar sobrecalentamiento del turbo. Además, ten en cuenta que un mayor par reduce la vida útil del volante bimasa.
Con este motor se ofrecen dos tipos de caja de cambios:
El DQ381 es una mejora importante respecto a las antiguas cajas DQ200 (embragues en seco). Es muy fiable y realiza cambios de marcha suaves. Las averías más habituales están relacionadas con la mecatrónica (la "centralita" de la caja) si no se cambia el aceite con regularidad. El mantenimiento es obligatorio: El aceite y el filtro del DSG deben cambiarse cada 60.000–120.000 km (según la revisión exacta y el tipo de aceite, pero lo recomendable para alargar su vida es ceñirse a los 60.000 km). El coste de sustituir los embragues del DSG es muy elevado (varía según el país, pero se considera "muy caro").
Antes de comprar un coche con este motor, fíjate en lo siguiente:
El 2.0 TDI EA288 evo (150 CV) es probablemente el mejor motor diésel de su clase actualmente en el mercado. Ofrece un equilibrio casi perfecto entre potencia y consumo. No es tan sencillo como los diésel antiguos —está lleno de sensores y sistemas anticontaminación que resultan caros cuando fallan—, pero brinda una experiencia de conducción excelente.
¿Para quién es? Para conductores que hacen más de 15.000 km al año, circulan a menudo por carretera y buscan un coche fiable, potente y de bajo consumo. Si solo haces trayectos cortos por ciudad (hasta 5 km), es mejor evitar este motor por las complicaciones del DPF y el AdBlue y optar por un gasolina o un híbrido.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.