El motor con código DKZA pertenece a la conocida familia EA888, pero en su evolución “Gen 3b”. Es importante subrayarlo porque se diferencia del motor que monta el Golf GTI. La letra “b” indica que el motor funciona según el llamado ciclo Budack (una variante modificada del ciclo Miller). Dicho en palabras sencillas: los ingenieros acortaron el tiempo de admisión para que el motor consuma menos combustible al ir a velocidad constante, mientras que el turbo compensa la potencia cuando la necesitas.
Este propulsor de 190 caballos está concebido como el sustituto perfecto de los 2.0 TDI diésel más potentes. Se instala en una amplia gama de vehículos del grupo VW, desde el compacto Audi A3, pasando por grandes ruteras familiares como el Škoda Superb y el VW Passat, hasta SUV pesados como el Škoda Kodiaq y el Seat Tarraco.
| Parámetro | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 1984 cc (2.0 L) |
| Potencia | 140 kW (190 CV) a 4200–6000 rpm |
| Par máximo | 320 Nm a 1500–4100 rpm |
| Código de motor | DKZA (el más habitual), CVKB, CZPB (según año y modelo) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI / TFSI) |
| Sobrealimentación | Turbo + intercooler |
| Norma de emisiones | Euro 6d-TEMP / Euro 6d (con filtro OPF/GPF) |
El motor EA888 Gen 3b (DKZA) utiliza cadena de distribución para accionar las válvulas. A diferencia de las generaciones anteriores (Gen 1 y 2), donde la cadena era una auténtica pesadilla para los propietarios, aquí el sistema está muy mejorado. Aun así, la cadena no es eterna. Aunque el fabricante no establece un intervalo fijo de sustitución, en la práctica se recomienda comprobar el alargamiento de la cadena (mediante diagnosis o por la tapa de inspección) a partir de los 150.000 km. Si se oye un traqueteo metálico en el arranque en frío que dura más de 2–3 segundos, es señal de que hay que ir al taller cuanto antes.
Aunque es uno de los gasolina modernos más fiables, presenta algunos problemas típicos:
Mantenimiento mayor: Como el motor lleva cadena, no se realiza un “cambio de distribución” clásico a un kilometraje fijo como en los motores con correa. Sin embargo, la correa auxiliar (que mueve el alternador y el compresor del aire acondicionado) y sus tensores suelen cambiarse entre los 100.000 y 120.000 km.
Aceite: En este motor entran aproximadamente 5,7 litros de aceite.
La graduación recomendada es a menudo tema de debate. La marca, para el DKZA (por motivos de consumo y del ciclo B), prescribe 0W-20 (especificación VW 508.00). Es un aceite “fino” que reduce la fricción. Muchos mecánicos experimentados, para climas más cálidos o conducción más exigente, recomiendan pasar a 5W-30 (VW 504.00), pero solo si el vehículo no está sujeto a condiciones de garantía estrictas que obliguen a usar 0W-20.
Consumo de aceite: Sí, consume algo de aceite, pero no como los modelos antiguos. Es normal añadir entre 0,5 y 1 litro entre dos servicios (cada 10–15 mil km). Si consume 1 litro cada 2.000 km, hay un problema con los segmentos o con el turbo.
Bujías: En los gasolina turbo con inyección directa, las bujías sufren bastante. Se cambian cada 60.000 km o 4 años. No conviene alargar más el intervalo, ya que una bujía en mal estado puede dañar la bobina de encendido (que también es un elemento de desgaste).
Volante bimasa: Sí, este motor en combinación con caja DSG lleva volante bimasa. Su función es absorber las vibraciones del motor antes de transmitir el giro a la caja. Si oyes un golpeteo metálico al ralentí que desaparece al acelerar ligeramente, o un fuerte golpe al apagar el motor, el bimasa está llegando al final de su vida útil. El precio es elevado (muy caro, depende del mercado), pero normalmente dura más de 150.000–200.000 km con una conducción normal.
Turbo: El motor monta un turbocompresor (normalmente IS20 o una variante). Su vida útil suele ser larga, a menudo la misma que la del motor, siempre que se cambie el aceite con regularidad y no se apague el motor inmediatamente después de una conducción exigente. No hay problemas de “doble turbo” porque se trata de un sistema de un solo turbo.
Sistema de inyección: Los inyectores son piezoeléctricos de alta presión para inyección directa. No son tan problemáticos como en los diésel, pero son sensibles a la mala calidad de la gasolina. El precio de un inyector no es bajo (caro), pero las averías son poco frecuentes antes de kilometrajes muy altos.
Sistema de emisiones (GPF/OPF y EGR): Estos modelos (DKZA) están equipados con filtro OPF/GPF (equivalente al DPF de los diésel, pero para gasolina). Se regenera mucho más rápido y fácilmente que en un diésel, ya que los gases de escape de un gasolina son más calientes. Los atascos son muy raros, salvo que el coche se use literalmente el 100% del tiempo en tráfico denso de ciudad y trayectos muy cortos. Este motor NO UTILIZA AdBlue (eso solo es para los diésel).
Aquí es donde el motor DKZA brilla especialmente. Gracias al ciclo Budack, ofrece un equilibrio excelente.
¿Se puede montar? Se puede, pero no compensa para la mayoría de los conductores. Al tratarse de un motor de inyección directa, se necesita un equipo de gas sofisticado. Existen dos opciones:
1. Sistema que inyecta un 20–30% de gasolina para refrigerar los inyectores (el ahorro es menor).
2. Sistema de inyección líquida de GLP a través de los inyectores de gasolina (muy caro, por encima de 1000–1500 EUR, según el mercado).
Dado el consumo relativamente moderado de gasolina, el periodo de amortización de la inversión es muy largo.
Este motor tiene mucho potencial para el tuning. Como a nivel de hardware es muy similar a las versiones más potentes, con una simple reprogramación (Stage 1) la potencia se puede aumentar con seguridad hasta 220–240 CV, y el par hasta más de 400 Nm. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un par más elevado somete a mayor esfuerzo a la caja de cambios y a los embragues.
Con este motor (sobre todo en las versiones con tracción 4x4) casi siempre viene una caja automática DSG de doble embrague (en Audi se denomina S tronic). Las cajas manuales son raras en esta combinación de potencia y equipamiento.
¿Qué modelo de caja? Lo más habitual es la DQ381 (7 marchas, embrague húmedo). Es una versión mejorada de la antigua DQ250. La denominación “embrague húmedo” significa que los discos trabajan bañados en aceite, lo que mejora la refrigeración y la durabilidad.
Mantenimiento de la caja (CLAVE): El aceite de la DSG debe cambiarse cada 60.000 km (o como máximo 120.000 km según algunas recomendaciones más recientes, pero los especialistas siguen aconsejando 60.000 km para estar tranquilos). El cambio del filtro de la caja también es obligatorio.
Averías más frecuentes:
1. Mecatrónica: El “cerebro” de la caja. La avería se manifiesta con cambios bruscos, pérdidas de marcha o testigos encendidos en el cuadro. La reparación es cara.
2. Paquete de embragues: Elemento de desgaste. Suele durar alrededor de 200.000 km, dependiendo del estilo de conducción (la conducción urbana intensa los desgasta más rápido).
Comprar un coche de segunda mano con motor 2.0 TSI (DKZA) exige algunas comprobaciones:
El motor 2.0 TSI (190 CV) es probablemente el mejor todoterreno polivalente que ofrece actualmente el grupo VW. No tiene la complejidad de un híbrido, evita los problemas de DPF y AdBlue de los diésel, y ofrece muy buenas prestaciones con un consumo razonable. Es ideal para conductores que recorren entre 15.000 y 25.000 km al año y quieren un coche silencioso y refinado en ciudad, pero con potencia de sobra en carretera abierta.
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