El motor del que hablamos hoy lleva los códigos CXSB y CZCA. Se trata de una unidad de la familia EA211, que debutó con el Golf 7 y el Audi A3 (8V). Esta es una información clave, ya que muchos conductores siguen teniendo miedo de la denominación “1.4 TSI/TFSI” por los desastrosos problemas de cadena en la generación anterior (EA111). Aquí ese miedo no existe: es un motor completamente distinto, diseñado desde cero, más ligero, más eficiente y, lo más importante, mucho más fiable.
Con sus 125 caballos de potencia, este motor representa el “punto medio ideal” en la gama del Audi A3 y el VW Scirocco. No es el motor básico y flojo, pero tampoco la variante más cara 1.8 o 2.0. Está pensado para conductores que quieren la finura de un gasolina, silencio en el habitáculo y bajos costes de impuesto y matriculación, sin renunciar por ello a adelantamientos seguros en carretera abierta.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1395 cc (1.4 L) |
| Potencia | 92 kW (125 CV) a 5000-6000 rpm |
| Par motor | 200 Nm a 1400-4000 rpm |
| Códigos de motor | CXSB, CZCA (familia EA211) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (TSI / TFSI) |
| Sobrealimentación | Turbo + intercooler (agua-aire) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 cilindros / 16 válvulas |
Esta es la pregunta más frecuente y la respuesta es positiva: el motor lleva correa de distribución. Los ingenieros del grupo VW aprendieron de los errores de la generación anterior y volvieron a la correa. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que el sistema es más silencioso y muchísimo más fiable que la vieja cadena que se estiraba. El fabricante a veces indica intervalos de sustitución muy optimistas (hasta 210.000 km), pero en la práctica, debido al envejecimiento de los materiales y a las diferentes condiciones de uso, se recomienda hacer el mantenimiento mayor cada 160.000 a 180.000 km o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes.
Aunque es fiable, el CXSB/CZCA no está exento de defectos:
En el motor caben aproximadamente 4,0 litros de aceite (con filtro). La graduación recomendada suele ser 5W-30 (norma VW 504.00), aunque los modelos más recientes pueden requerir 0W-20 (VW 508.00). Compruebe siempre la pegatina en el compartimento del motor o el manual de usuario.
¿Consume aceite? A diferencia de los antiguos TSI, que podían consumir litros de aceite por culpa de segmentos defectuosos, los motores EA211 (CXSB, CZCA) son muy correctos. Un consumo de 0,5 litros cada 10.000 km es totalmente normal y aceptable. Si consume más de 1 litro cada pocos miles de kilómetros, puede indicar un problema con el turbo o con los retenes de válvula, pero no se trata de un fallo sistémico de este modelo.
Al ser un motor de gasolina, las bujías son material de desgaste. Se recomienda sustituirlas cada 60.000 km. No ahorre en bujías: utilice exclusivamente NGK o Bosch según la especificación de fábrica (Iridium o Platinum), ya que una bujía de mala calidad puede dañar la bobina de encendido (que también es un punto sensible).
Sí, en la mayoría de los casos. En el Audi A3 (8V) la comodidad es prioritaria, por lo que las versiones manuales de 125 CV suelen llevar volante bimasa. En las cajas S tronic (automáticas) la situación es diferente: el volante existe pero es de otro tipo y suele durar más que en los manuales, aunque sigue siendo un posible gasto. El precio del kit de embrague con volante bimasa se sitúa en una franja de “medio caro” (depende del mercado), pero sigue siendo más barato que en los diésel.
Utiliza un sistema de inyección directa de alta presión. Los inyectores son en general muy fiables y rara vez dan problemas antes de los 200.000 km. Sin embargo, si fallan (síntomas: fuga de combustible al cilindro, lavado del cilindro, humo), la sustitución puede ser cara, ya que se trata de inyectores piezoeléctricos sofisticados.
El motor utiliza un solo turbo (normalmente de la marca IHI o Mitsubishi). El turbo está refrigerado por agua e integrado en el colector de escape (en algunas variantes, en la propia culata), lo que permite un calentamiento más rápido del motor. Su vida útil es larga, a menudo supera los 200.000 km con cambios de aceite regulares. El problema más frecuente no es el turbo en sí, sino el actuador electrónico que regula la presión.
Buena noticia: este motor no lleva sistema AdBlue. Además, al ser gasolina, no tiene un filtro de partículas diésel (DPF) clásico que se obstruya como en los diésel. No obstante, las versiones más recientes (sobre todo el CZCA al final de su producción y con la entrada de normas más estrictas) pueden llevar GPF (Gasoline Particulate Filter). El GPF es mucho más difícil de obstruir que un DPF diésel, ya que la gasolina quema a temperaturas más altas. Existe válvula EGR, pero rara vez se ensucia hasta el punto de bloquear el funcionamiento del motor, a diferencia de los TDI.
Es uno de los motores de gasolina más económicos del mercado.
En absoluto. Con 200 Nm de par disponibles desde apenas 1400 rpm, el coche “tira” casi como un diésel. En la carrocería del Audi A3 (que no es muy pesada), 125 CV son más que suficientes para una conducción dinámica. No es un coche deportivo, pero nunca se sentirá inseguro al adelantar.
Gracias a la caja manual de 6 velocidades o la S tronic de 7, el motor trabaja desahogado. A 130 km/h en la última marcha, el motor gira a unas 2600 a 2800 rpm (según la caja y el tamaño de las ruedas). Esto se traduce en un habitáculo silencioso y cómodo para viajes largos.
Como se trata de un motor con inyección directa, la instalación de GLP es compleja y cara. Se necesita un sistema específico (“Direct Liquid” u otro que inyecte también algo de gasolina para refrigerar los inyectores). La instalación cuesta mucho más que en motores convencionales (muy caro) y su rentabilidad es cuestionable salvo que se recorran muchos kilómetros al año (más de 30.000-40.000 km).
Este motor es muy agradecido para una reprogramación suave. Un Stage 1 seguro suele elevar la potencia a unos 145 - 150 CV y el par a 250 Nm. Mecánicamente el motor lo soporta sin problemas, pero tenga en cuenta que un mayor par desgasta más rápido el embrague (especialmente en las versiones manuales).
Con este motor se montan una caja manual de 6 velocidades o una S tronic (DSG) de 7 velocidades con código DQ200.
La DQ200 es una caja con doble embrague seco. Este es el punto crítico. Aunque es más rápida y ahorradora que la manual, tiene fama de ser delicada.
La caja manual es robusta y precisa. El principal gasto aquí es el kit de embrague y el volante bimasa. Normalmente se sustituyen cuando el embrague se pone duro o el volante empieza a golpear al apagar el coche. El coste es considerablemente más bajo que la reparación de la automática.
¿Qué revisar antes de comprar?
El motor 1.4 TFSI (CXSB, CZCA) es una excelente elección. Ha superado con éxito los problemas de juventud de su predecesor y ofrece una finura que los diésel no tienen. Es ideal para compradores que recorren hasta 20.000 km al año, conducen en uso mixto ciudad/carretera y buscan una sensación de conducción “premium”.
Si duda entre manual y automático: el manual es la compra más segura en cuanto a costes de mantenimiento. Si realmente quiere automático, prepárese para reservar algo de dinero para una posible reparación de embrague o mecatrónica, pero a cambio obtendrá un nivel de confort muy alto.
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