Si buscas un motor diésel potente de la "época dorada" del grupo VW (finales de los 2000 y comienzos de los 2010), los códigos CBBB y CFGB seguramente ya están en tu radar. Son motores que trajeron la tan necesaria revolución al pasar del ruidoso sistema "Pumpe-Düse" (PD) a un sistema de inyección Common Rail (CR) mucho más refinado. Con 170 caballos de potencia, estos propulsores en modelos como el Golf VI GTD, Audi A3 o VW CC ofrecen un equilibrio perfecto entre prestaciones deportivas y bajo consumo.
Sin embargo, aunque son mucho más fiables que sus predecesores (los tristemente célebres PD de 170 CV con inyectores Siemens), estos motores tampoco son inmunes a averías costosas si no se mantienen correctamente. A continuación, presentamos un análisis detallado.
| Característica | Datos |
|---|---|
| Códigos de motor | CBBB, CFGB (serie EA189) |
| Cilindrada | 1968 cc (2.0 l) |
| Potencia | 125 kW (170 CV) @ 4200 rpm |
| Par motor | 350 Nm @ 1750–2500 rpm |
| Sistema de inyección | Common Rail (inyectores piezoeléctricos) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable (VGT) + intercooler |
| Norma | Euro 5 |
Los motores CBBB y CFGB utilizan correa de distribución. Es una buena noticia, porque este sistema es más silencioso y predecible que las cadenas de aquella época. El intervalo de sustitución indicado por fábrica suele ser 180.000 km o 210.000 km (según el año de fabricación), pero la experiencia dice otra cosa. Recomendación: Cambia la correa de distribución, los tensores y la bomba de agua como máximo cada 150.000 km o 5 años, lo que ocurra antes. Si la correa se rompe, provoca una avería catastrófica del motor.
Aunque son motores muy sólidos, tienen algunos puntos débiles específicos:
Como se ha mencionado, el mantenimiento mayor se realiza de forma preventiva alrededor de los 150.000 km. En cuanto al mantenimiento menor (aceite y filtros), se recomienda hacerlo cada 10.000 a 15.000 km, o una vez al año. Los intervalos "Long Life" de fábrica de 30.000 km son demasiado largos para coches de segunda mano y conducción urbana.
En el motor entran aproximadamente 4,3 litros de aceite. Es imprescindible usar aceite de grado 5W-30 que cumpla la estricta especificación VW 507.00 (Low SAPS), debido al filtro DPF.
En cuanto al consumo de aceite, los motores Common Rail son mucho mejores que las antiguas unidades PD. Un consumo de 0,5 a 1 litro cada 10.000 km se considera totalmente normal y aceptable. Si consume más que eso, revisa el turbo o los segmentos. Un aumento del nivel de aceite en la varilla es una mala señal: significa que el gasóleo se está mezclando con el aceite debido a regeneraciones fallidas del DPF.
Estos motores utilizan inyectores piezoeléctricos (normalmente Bosch). Son mucho más fiables que los inyectores Siemens de la generación anterior. Su vida útil suele superar los 250.000 km. Los síntomas de inyectores en mal estado son funcionamiento irregular al ralentí, humo en el arranque en frío y aumento del consumo. Es posible repararlos, pero el coste sigue siendo elevado (caro, depende del mercado).
Sí, este motor lleva volante bimasa. Teniendo en cuenta el par de 350 Nm, el volante sufre grandes esfuerzos. Los síntomas de fallo son ruidos metálicos (golpeteos) al arrancar y apagar el motor, así como vibraciones en el pedal de embrague. En los modelos con cambio DSG, también hay volante bimasa y se avería; el síntoma es un traqueteo procedente de la zona de la caja de cambios mientras el coche está al ralentí (en modo "P" o "N").
El motor utiliza un solo turbo de geometría variable (VGT). En general es muy resistente y a menudo dura tanto como el propio motor si se cambia el aceite con regularidad. Sus peores enemigos son apagar el motor muy caliente justo después de una conducción rápida (autopista) y exigirle muchas revoluciones con el motor aún frío.
Todos los modelos con motores CBBB y CFGB (Euro 5) están equipados con filtro DPF y válvula EGR.
DPF: Es muy sensible a los recorridos cortos en ciudad. Si solo conduces en ciudad, la luz de aviso se encenderá pronto. Es necesario salir regularmente a carretera abierta para que el filtro se regenere de forma pasiva. Un DPF obstruido ahoga el motor y puede destruir el turbo.
EGR: Es frecuente que falle el enfriador de la EGR, lo que provoca pérdida de líquido refrigerante.
La mayoría de los modelos de esta generación (Golf 6 GTD, A3 8P, Scirocco, primeros CC) con motor 2.0 TDI de 170 CV NO llevan sistema AdBlue. Cumplen la normativa Euro 5 únicamente con el DPF y el catalizador de oxidación.
Nota: Existieron versiones específicas (por ejemplo, Passat CC BlueTDI) que sí tenían AdBlue, pero son muy raras. Si tienes un GTD estándar o un TDI de 170 CV de este periodo, lo más probable es que no tengas que preocuparte por el AdBlue, lo cual es una gran ventaja en cuanto a mantenimiento.
En absoluto. Con 170 CV y 350 Nm, este motor convierte al Golf 6 GTD, Scirocco o A3 en coches muy ágiles. Incluso en un Passat CC más pesado, ofrece excelentes recuperaciones. No hay sensación de falta de potencia al adelantar, ni siquiera con el coche cargado.
La autopista es el hábitat natural de este motor. A 130 km/h en 6ª marcha gira a unas 2.200 - 2.400 rpm (según la caja de cambios y el modelo). El habitáculo es silencioso y hay potencia de sobra para acelerar hasta 160 km/h sin necesidad de reducir marcha.
Los motores 2.0 TDI Common Rail son muy agradecidos para una reprogramación. Un "Stage 1" seguro eleva la potencia de 170 CV a aproximadamente 200 - 210 CV, y el par sube por encima de los 400-420 Nm.
Advertencia: El aumento de potencia acorta drásticamente la vida útil del volante bimasa (especialmente con caja manual) y obstruye el DPF más rápido si la cartografía no está bien hecha (si el coche humea demasiado). Las cajas DSG suelen soportar bien este aumento de potencia, pero se recomienda también una adaptación de software de la propia caja.
Con este motor se montan dos tipos de caja de cambios:
El DSG requiere un mantenimiento estricto. El aceite y el filtro del DSG DEBEN cambiarse cada 60.000 km. Si se descuida este punto, falla la mecatrónica (la "centralita" de la caja), cuya reparación es muy cara (a menudo supera los 1000 EUR). Además, los embragues del DSG se desgastan, pero normalmente duran más de 200.000 km con una conducción normal.
El coste de sustituir el kit de embrague con volante bimasa en una caja manual entra en la categoría de caro (depende del mercado, pero hay que contar con un gasto importante). En el DSG, la sustitución del volante también es cara y, si además se cambian los embragues, el precio aumenta de forma considerable.
El motor 2.0 TDI (CBBB/CFGB) de 170 CV es probablemente la mejor opción para conductores que desean las prestaciones de un GTD, pero cuyo presupuesto se limita a vehículos de 10-15 años de antigüedad. Ha resuelto la mayoría de los "problemas infantiles" de los antiguos PD, funciona de forma más silenciosa y consume menos.
Está pensado para conductores que recorren muchos kilómetros por carretera abierta. Si conduces exclusivamente en ciudad (de "semáforo en semáforo"), el DPF y la EGR te darán dolores de cabeza. Con una comprobación preventiva del colector de admisión y un mantenimiento regular, este motor puede superar los 400.000 km sin necesidad de abrirlo.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.