El motor Honda F23 (generalmente en la variante F23Z5 o F23A1 según el mercado) representa el punto culminante de la evolución de la serie F de Honda a finales de los 90 y principios de los 2000. Montado principalmente en el Honda Accord VI generación, este motor de 2,3 litros ofrecía un equilibrio perfecto entre prestaciones y confort de crucero. A diferencia de los motores más pequeños 1.8 o 2.0, el F23 aporta el par necesario para una carrocería más pesada, haciendo la conducción más relajada. Aunque no tiene el pedigrí deportivo de los motores “Type R”, el F23 es conocido como una máquina de trabajo indestructible si se respetan las normas básicas de mantenimiento.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 2254 ccm |
| Configuración | 4 cilindros en línea, SOHC VTEC |
| Potencia | 113 kW (154 CV) @ 5700 rpm |
| Par motor | 206 Nm @ 4700 rpm |
| Códigos de motor (típicos) | F23A1, F23Z5, F23Z1 |
| Tipo de inyección | PGM-FI (inyección indirecta multipunto) |
| Inducción | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
Este motor utiliza correa de distribución. Es un punto crítico del mantenimiento. Los motores Honda F23 en realidad tienen dos correas: una grande para la distribución (árbol de levas) y otra más pequeña para el eje de equilibrado. En el mantenimiento mayor es OBLIGATORIO cambiar ambas correas, los tensores y la bomba de agua. Si se rompe la correa pequeña del eje de equilibrado, a menudo se mete debajo de la correa principal de distribución, lo que provoca una avería grave del motor (choque entre pistones y válvulas).
Aunque la mecánica es “inquebrantable”, los años pasan factura:
Se recomienda realizar el mantenimiento mayor cada 100.000 km o 5 años, lo que ocurra primero. No arriesgues con recambios baratos; utiliza kits de calidad (por ejemplo, Gates, Continental, INA), ya que una avería es muy costosa.
En el motor caben aproximadamente 4,3 litros de aceite con filtro. La graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40 (para motores con más kilometraje y climas cálidos, 10W-40 también es aceptable, pero la sintética total es mejor para el sistema VTEC).
Consumo de aceite: Los motores Honda, especialmente los que tienen sistema VTEC, están diseñados para consumir cierta cantidad de aceite a altas revoluciones. Un consumo de 0,5 a 0,8 litros cada 10.000 km es totalmente normal y no indica avería. Si consume un litro cada 1000 km, el problema está en los segmentos o los retenes de válvula.
Las bujías estándar (de cobre) se cambian cada 20.000 - 30.000 km. Las bujías de iridio (se recomiendan NGK o Denso) pueden durar hasta 100.000 km. No escatimes en bujías, ya que unas bujías en mal estado pueden dañar la bobina dentro del distribuidor.
Buena noticia: La versión de gasolina del motor F23, en la mayoría de los casos (especialmente con caja manual), utiliza volante de inercia rígido. Esto significa que el cambio de embrague es mucho más barato que en los diésel. El kit de embrague (plato, disco, cojinete de empuje) entra en una categoría de precio media (no es caro; depende del mercado).
Utiliza el clásico sistema de inyección PGM-FI multipunto. Los inyectores de gasolina son extremadamente duraderos y rara vez dan problemas antes de los 300.000+ km, salvo que se utilice combustible muy sucio.
No es un motor pequeño, así que no esperes milagros. En tráfico urbano denso, el consumo real se sitúa entre 11 y 13 litros a los 100 km. En invierno o con una conducción muy agresiva, puede llegar a 14 litros. La versión automática consume alrededor de 1–1,5 litros más que la manual.
Con 154 CV y 206 Nm, el motor no es perezoso. De hecho, gracias a su cilindrada de 2,3 litros, tiene bastante par a bajas revoluciones en comparación con los motores 2.0 de Honda. El Accord con este motor acelera de forma lineal y contundente. No es un coche deportivo en el sentido de “pegarte al asiento”, pero los adelantamientos son fáciles y seguros.
Este es el hábitat natural del Accord 2.3. En autopista es muy estable. A una velocidad de 130 km/h, el motor (con caja manual de 5 marchas) gira en torno a 3200-3400 rpm. El aislamiento acústico es correcto y el consumo en carretera baja a unos 7,5 a 8,5 litros.
Los motores Honda de la serie F en general aceptan bien el GLP, pero con una advertencia importante: el reglaje de válvulas. Este motor no tiene taqués hidráulicos, sino que la holgura se ajusta mecánicamente (destornillador y llave). Con gasolina se hace cada 40.000 km, pero con GLP se recomienda comprobar las holguras cada 20.000 - 25.000 km. Si se descuida esto, las válvulas terminarán “hundidas” en sus asientos (válvulas quemadas), lo que es una reparación cara. Es recomendable instalar un sistema de lubricación de válvulas (engrasador por goteo).
Al tratarse de un gasolina atmosférico, la “repro” es tirar el dinero. Como mucho se pueden ganar 3–5 CV y quizá una respuesta al acelerador algo mejor, pero en la práctica es imperceptible. Es mejor invertir ese dinero en unos buenos neumáticos o en renovar la suspensión.
Manual: Prácticamente indestructible. Las averías son raras y suelen estar relacionadas con el sincronizador de segunda o tercera a kilometrajes muy altos (rascadas al cambiar rápido).
Automática: Es el punto más débil. Las cajas automáticas de Honda de este periodo son delicadas. Los síntomas de avería son patinamiento (suben las rpm pero el coche no acelera), tirones al cambiar o retraso al engranar la “D”. Si el aceite no se ha cambiado con regularidad, la avería es casi segura entre los 200.000 y 250.000 km. La reparación es cara (muy cara).
Al comprar un Accord con motor F23, presta atención a:
El Honda F23 2.3i es un motor para conductores que valoran la fiabilidad y el confort por encima del bajo consumo de combustible. Aunque tecnológicamente pertenece al siglo pasado, esa es precisamente su mayor ventaja: no tiene sistemas ecológicos complicados que vacíen el bolsillo. Si encuentras una unidad con caja manual y una carrocería sana, con mantenimiento regular y aceite de calidad, este motor te servirá durante cientos de miles de kilómetros. Evita las unidades automáticas descuidadas.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.