El motor Honda H22, concretamente en la variante de 212 CV (código H22A7), representa la cima de la ingeniería de finales de los 90. Se montaba principalmente en el Honda Accord Type-R (CH1), una berlina que por su comportamiento dinámico dejó en ridículo a muchos coupés deportivos de la época. No es un motor cualquiera para ir al supermercado; es una máquina de altas revoluciones que exige un conductor que entienda qué es el VTEC y cómo se utiliza. Aunque es antiguo, este propulsor sigue sacando una sonrisa hoy en día, pero solo si estás dispuesto a aceptar sus exigencias específicas de mantenimiento.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 2157 cc (2.2 L) |
| Potencia | 156 kW (212 CV) @ 7200 rpm |
| Par motor | 215 Nm @ 6700 rpm |
| Código de motor | H22A7 (el más común en Type-R europeo) |
| Tipo de inyección | PGM-FI (Multipunto indirecta) |
| Alimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) con sistema VTEC |
El motor H22 utiliza correa de distribución. Este es un punto crítico del mantenimiento. Además de la correa principal, hay una correa más pequeña para los ejes de equilibrado. Lo específico y problemático de este motor es el tensor automático (hidráulico) de serie de la correa de distribución. Es conocido por aflojarse con el tiempo, lo que puede provocar un salto de dientes y una avería grave del motor.
Recomendación: La mayoría de los mecánicos experimentados de Honda recomiendan convertirlo a tensor manual (a menudo se utiliza un kit del motor H23) durante la distribución para dormir tranquilo.
Aunque mecánicamente es robusto, el H22 tiene sus “manías”:
La distribución se recomienda cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Teniendo en cuenta que estos coches suelen conducirse de forma agresiva, muchos propietarios acortan este intervalo. Las bujías (se recomiendan NGK de iridio o platino) se cambian cada 60.000 a 100.000 km, pero conviene revisarlas con más frecuencia debido a la combustión de aceite.
En el motor entran alrededor de 4,8 a 5,3 litros de aceite (con filtro), según si el cárter está modificado o es estándar. La viscosidad recomendada es 5W-40 o 10W-60 si el coche se usa a menudo en circuito o a altas revoluciones en verano. Un consumo de aceite de 0,5 a 1 litro cada 1.000 km puede considerarse “aceptable” para un motor que se lleva constantemente en la zona VTEC, aunque suene mucho. Si consume esa cantidad en conducción normal, el motor está pidiendo una revisión (segmentos).
Buena noticia: Este motor no lleva volante bimasa. Utiliza un volante de inercia fijo clásico. El kit de embrague es relativamente asequible (depende del fabricante, Exedy es una recomendación habitual), pero ten en cuenta que en el Type-R el embrague de serie es algo más duro y muerde de forma más directa.
Esto es “vieja escuela” en el mejor sentido:
No esperes la economía de un diésel moderno. En ciudad, el Accord Type-R con este motor consumirá entre 11 y 14 litros de gasolina a los 100 km, según lo pesado que seas con el acelerador. En invierno o en atascos, puede subir aún más.
Es un motor con dos caras (Jekyll & Hyde). Por debajo de 5.000 rpm se comporta como un 2.0 gasolina normal: correcto para una conducción tranquila, pero no explosivo. Algunos dirán que le falta par “desde abajo” comparado con los motores turbo modernos. Sin embargo, no es perezoso, simplemente pide reducir una o dos marchas si quieres una aceleración contundente. La diversión real empieza cuando la aguja pasa de 5.500 rpm: el motor cambia de sonido y carácter de forma drástica.
En autopista es estable y tiene potencia suficiente para adelantar sin problemas. Sin embargo, debido a las relaciones de cambio cortas de la caja (para mejorar la aceleración), a 130 km/h el motor gira a unas 3.800 a 4.000 rpm. Eso significa que el ruido del motor en el habitáculo es notable, lo que puede resultar cansado en viajes largos. El consumo en carretera ronda los 8-9 l/100 km.
Técnicamente, es posible instalar GLP y los sistemas secuenciales funcionan bien. PERO, este es un motor Type-R. La culata y los asientos de válvula en los motores VTEC de Honda son sensibles a las mayores temperaturas de combustión del gas. Si se instala GLP, es imprescindible usar un sistema de lubricación de válvulas (“engrase por goteo”) y ajustar las válvulas mucho más a menudo (cada 15-20.000 km). Sinceramente, la mayoría de los entusiastas consideran que poner GLP en este modelo de colección es casi un sacrilegio.
En motores atmosféricos, la “repro” (remapeo) no aporta un aumento de potencia tan drástico como en los turbo. Puedes esperar quizá 5-8 CV más, algo casi imperceptible. La verdadera “repro” en los H22 se hace para bajar el punto de entrada del VTEC y mover el corte de inyección, pero solo tiene sentido si ya has cambiado la admisión y el escape completo. El coste de una puesta a punto de calidad (por ejemplo, con sistema Hondata) es muy alto en relación con la ganancia si el motor permanece de serie.
Con el H22A7 en el Accord Type-R venía exclusivamente una caja manual de 5 velocidades (código U2Q7). Esta caja es una joya: precisa y con recorridos cortos. La característica más importante es el diferencial autoblocante Torsen (LSD) de serie. Mejora drásticamente el paso por curva y la tracción a la salida, evitando que la rueda interior patine.
Las cajas de Honda son específicas y requieren exclusivamente aceite original Honda MTF (Manual Transmission Fluid). Se recomienda cambiarlo cada 40.000 a 60.000 km. No uses aceites universales para cajas, ya que pueden dañar los sincronizadores y empeorar la sensación al cambiar.
Al comprar un Accord con este motor, es imprescindible hacer lo siguiente:
Conclusión: El H22 en versión Type-R es un motor para auténticos apasionados. Ofrece una experiencia de conducción cruda y mecánica que hoy en día prácticamente ha desaparecido. No es barato de usar (consumo, impuestos, piezas), pero da mucho a cambio. Si buscas un coche familiar fiable, mira un 1.8 o 2.0 gasolina. Si buscas un futuro clásico y un coche de fin de semana para divertirte en tramos o circuito, el H22 es la elección adecuada.
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