El motor con código F23A5 pertenece a la famosa serie F de Honda. Es un cuatro cilindros de 2,3 litros que representa la evolución de los antiguos motores 2.2. En este caso concreto, se montó en el Honda Accord VI Wagon (versión familiar), un modelo que en algunos mercados se ensamblaba en Estados Unidos y se vendía en Europa.
A diferencia de sus parientes más potentes con sistema VTEC (como el F23A1), el F23A5 a menudo venía como versión más básica y robusta, centrada en el par motor y la durabilidad, y menos en las altas prestaciones. Es un clásico motor de gasolina atmosférico que no sufre las enfermedades de los modernos motores “downsized”. Su cilindrada de 2,3 litros le da suficiente elasticidad para mover la carrocería más pesada del familiar, pero el tiempo lo ha superado en cuanto a eficiencia de consumo de combustible.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Código de motor | F23A5 |
| Cilindrada | 2254 cc (2,3 L) |
| Potencia | 101 kW (137 CV) @ 5400 rpm |
| Par motor | 196 Nm @ 4500 rpm |
| Configuración | L4 (en línea, 4 cilindros), SOHC, 16 válvulas |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection) |
| Alimentación | Atmosférico (sin turbo) |
| Bloque motor | Aluminio (Open Deck) |
Este motor utiliza correa de distribución. Sin embargo, lo que muchos propietarios o mecánicos inexpertos olvidan es que este motor también dispone de una pequeña correa del eje de equilibrado (balance shaft belt).
Advertencia crítica: Si se rompe la correa del eje de equilibrado, puede meterse debajo de la correa de distribución principal, hacer que salte o se rompa, lo que provoca el choque entre pistones y válvulas (avería grave del motor). Por ello, durante el mantenimiento mayor se deben cambiar obligatoriamente ambas correas, ambos tensores y la bomba de agua.
Aunque mecánicamente el motor es casi “indestructible”, los periféricos sí pueden dar problemas:
El mantenimiento mayor se recomienda cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 a 7 años, lo que ocurra antes. Debido al envejecimiento del caucho, el intervalo de tiempo es más importante en coches de segunda mano que recorren pocos kilómetros al año.
El motor admite aproximadamente 4,3 litros de aceite (con filtro). La graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40, aunque para motores con mucho kilometraje en climas más cálidos un 10W-40 semisintético funciona perfectamente.
Los motores de la serie F de Honda son conocidos por “gustarles” consumir algo de aceite, especialmente si se conducen a altas revoluciones (zona VTEC, aunque este motor tiene un límite más bajo). Un consumo de 0,5 litros cada 3.000 - 5.000 km se considera aceptable para un motor de esta edad. Si consume un litro cada 1.000 km, suele indicar segmentos de pistón agarrotados o retenes de válvula desgastados.
Al ser un motor de gasolina, las bujías son clave. Las bujías estándar (cobre/níquel) se cambian cada 30.000 - 40.000 km. Si monta bujías de iridio (NGK o Denso son la recomendación), el intervalo se alarga hasta unos 100.000 km.
Buena noticia: Este motor (combinado con caja manual) utiliza volante rígido. Eso significa que no lleva caro volante bimasa que pueda fallar. El kit de embrague (plato de presión, disco y cojinete de empuje) es un consumible estándar y su precio es asequible (depende del mercado, pero entra en la categoría de “no es caro”).
El motor utiliza la clásica inyección MPI (Multi-Point Injection). Los inyectores son extremadamente duraderos y rara vez dan problemas. No son tan sensibles a la calidad del combustible como los inyectores GDI modernos.
El motor no tiene turbocompresor. Es una preocupación menos: no hay que hacer revisiones de turbo, intercooler ni manguitos que se rompen por la presión.
Aquí llegamos al mayor inconveniente de este motor hoy en día. Los 2,3 litros de cilindrada en un familiar pesado (Wagon) significan consumo.
Con 137 CV y 196 Nm, el motor no es un “deportivo”. El Accord Wagon es un coche pesado. El motor es suficiente para una conducción normal, pero puede sentirse algo perezoso al salir desde parado hasta que sube de vueltas. Para que responda bien en los adelantamientos, hay que reducir una marcha y llevarlo alto de vueltas (por encima de 3500-4000 rpm), donde los motores Honda mejor respiran. No está “muerto”, pero exige un conductor implicado.
En autopista, a 130 km/h el motor gira en torno a 3.500 rpm (en quinta velocidad con caja manual), por lo que el aislamiento acústico es un aspecto importante.
Absolutamente sí. El F23A5 es un excelente candidato para GLP. El colector de admisión suele ser metálico y el sistema de inyección es sencillo.
Nota importante para GLP: Este motor no tiene taqués hidráulicos, sino que el reglaje de válvulas es mecánico (destornillador y llave). Como el gas quema a mayor temperatura, se recomienda comprobar el juego de válvulas cada 20.000 - 30.000 km. Si se descuida, las válvulas pueden “receder” y quemarse, lo que lleva a una costosa rectificación de la culata. Un sistema de lubricación de válvulas (“dosificador” de aditivo) es recomendable, pero no imprescindible si se ajustan las válvulas con regularidad.
En un gasolina atmosférico de esta generación, reprogramar es tirar el dinero. Tal vez se ganen 3-5 CV y una respuesta al acelerador ligeramente mejor, pero en la práctica no se nota. Es mejor invertir el dinero en bujías de calidad, cables y limpieza de inyectores/admisión.
Con este motor en el Accord Wagon se montaban principalmente dos tipos de transmisión:
Caja manual: Prácticamente indestructible. Las averías son raras y se reducen al desgaste de los sincronizadores tras kilometrajes muy elevados. El aceite de la caja (Honda MTF) se cambia cada 60.000 - 80.000 km. El coste de sustituir el embrague es moderado.
Caja automática: Es el punto más débil de los Honda de este periodo (finales de los 90, principios de los 2000). Las cajas automáticas de 4 marchas combinadas con motores más potentes son propensas al sobrecalentamiento, deslizamientos y fallos totales. Los síntomas son cambios bruscos entre marchas (especialmente de 1ª a 2ª), retraso al engranar la “D” o patinamiento.
Para la automática es imperativo cambiar el aceite (Honda ATF-Z1 o el más moderno DW-1) cada 40.000 - 60.000 km, y hacerlo únicamente mediante el método de “vaciar y rellenar” (sin lavado a máquina a presión, que puede dañar una caja vieja).
Al comprar un Accord Wagon con motor F23A5, preste atención a lo siguiente:
El Honda Accord 2.3 con motor F23A5 es un coche para quien busca fiabilidad por encima de economía. Este motor le servirá durante años con inversiones mínimas en reparaciones imprevistas, siempre que acepte un mayor consumo de combustible y un coste de matriculación algo más alto debido a la cilindrada superior a 2.0 litros.
Si encuentra una unidad manual con comprobante de cambio de correas, es un “tanque” que puede recorrer medio millón de kilómetros. Si busca uno automático, extreme las precauciones.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.