El motor con código N15A1 pertenece a la conocida tecnología "Earth Dreams" de Honda. Se trata de un propulsor diésel i-DTEC de 1,5 litros que supuso una pequeña revolución cuando apareció, ofreciendo la menor fricción interna de su clase. La versión de la que hablamos hoy es específica: tiene 80 CV y 160 Nm, y se monta principalmente en el Honda Amaze II con caja automática (CVT). Mientras que las versiones manuales de este motor entregan 100 CV y 200 Nm, Honda limitó electrónicamente la potencia de esta variante para garantizar la longevidad de la transmisión CVT, una decisión de ingeniería valiente que combina la economía de un diésel con el confort de un automático.
| Cilindrada | 1498 cc (1,5 L) |
| Potencia | 59 kW (80 CV) |
| Par máximo | 160 Nm a 1750 rpm |
| Código de motor | N15A1 (i-DTEC Earth Dreams) |
| Tipo de combustible | Diésel |
| Sistema de inyección | Common Rail (inyectores solenoides) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable + intercooler |
| Bloque motor | Aluminio (diseño Open Deck) |
El motor N15A1 utiliza cadena de distribución. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que la cadena de este motor está diseñada para durar toda la vida útil del vehículo ("life-time"). No es propensa a estirarse como en algunos rivales alemanes del mismo periodo, siempre que se cambie el aceite con regularidad. Aun así, con kilometrajes altos (más de 200.000 km), conviene escuchar si hay un “cascabeleo” metálico en el arranque en frío.
Aunque mecánicamente el motor es casi "indestructible", los periféricos sí pueden dar problemas:
No existe “distribución completa” en el sentido clásico (no hay correa que cambiar). Sin embargo, el servicio del cinturón auxiliar (correa acanalada) y su tensor debe hacerse aproximadamente cada 100.000 km o cada 5-7 años.
El cambio de aceite y filtros es obligatorio cada 10.000 km o una vez al año. No haga caso a las recomendaciones de intervalos "long-life" de 30.000 km; eso mata este motor y el turbo.
Aceite: En el motor entran alrededor de 4,0 a 4,4 litros de aceite (siempre comprobar con la varilla). Se recomienda viscosidad 0W-20 o 5W-30. Es muy importante que el aceite sea "Low SAPS" (norma ACEA C2/C3) para proteger el filtro DPF.
Los motores Honda i-DTEC son conocidos por su fabricación precisa, por lo que el consumo de aceite entre servicios debe ser mínimo (por debajo de 0,5 litros cada 10.000 km). Si consume más, puede indicar un problema con el turbo o los segmentos de los pistones, aunque con más frecuencia se trata de "creación" de aceite, es decir, subida del nivel de aceite debido a regeneraciones fallidas del DPF, donde el combustible se filtra al cárter. Revise el nivel de aceite con regularidad: si sube, es mala señal.
Este motor utiliza un sistema de inyección Bosch. Los inyectores son de tipo solenoide (electromagnéticos) en la mayoría de mercados para este modelo, lo cual es una buena noticia porque su reparación es más barata que la de los inyectores piezoeléctricos. La vida útil esperada es de más de 200.000 km con combustible de calidad. Los síntomas de inyectores en mal estado son humo al acelerar fuerte, ralentí inestable y dificultad de arranque.
Este es un punto clave. La versión con caja CVT (automática) NO lleva volante bimasa. Utiliza un convertidor de par como unión entre el motor y la caja de cambios. Esto reduce significativamente los costes de mantenimiento en comparación con la versión manual, que sí monta volante bimasa.
El motor tiene un solo turbo de geometría variable (VGT) de marca Garrett o Honeywell. Su vida útil es larga, a menudo más de 250.000 km, siempre que se respete la norma de enfriar el turbo tras conducción rápida (dejar el coche al ralentí un minuto antes de apagarlo). La reparación no es barata (depende del mercado), pero se trata de un procedimiento estándar.
Sí, dispone tanto de DPF como de válvula EGR. La EGR puede obstruirse con hollín, lo que provoca tirones y pérdida de potencia. Es posible limpiarla y no suele ser caro. El DPF es un problema mayor si el coche se usa solo en ciudad. Sustituir el DPF es muy caro (depende del mercado), por lo que se recomienda vigilar el nivel de saturación mediante diagnóstico.
El Honda Amaze 1.5 i-DTEC utiliza en general tecnología LNT (Lean NOx Trap) para el tratamiento de gases de escape, lo que significa que normalmente NO lleva sistema AdBlue. Es una gran ventaja, ya que no hay costes de urea ni problemas con los calentadores del depósito de AdBlue. Aun así, conviene comprobar junto al tapón de combustible: si no hay un tapón azul, no lleva AdBlue.
Este es el punto más fuerte de este coche. En conducción urbana, incluso con la caja CVT, el consumo se sitúa alrededor de 5,5 a 6,5 l/100 km. En carretera, a velocidades de 80-90 km/h, el consumo baja a unos ridículos 4,0 - 4,5 l/100 km. Esto lo convierte en uno de los automáticos más económicos del mundo.
Con 80 CV y un peso del vehículo de unos 1050-1100 kg, el coche no es un deportivo. Acelera de 0 a 100 km/h en unos 12-13 segundos. En ciudad es suficientemente ágil gracias al par del diésel disponible a bajas vueltas, y la caja CVT mantiene el motor en el rango ideal. Sin embargo, en adelantamientos en carretera con el coche cargado, se nota la falta de potencia. Hay que planificar los adelantamientos.
Viajar a 130 km/h es posible, pero no es el hábitat natural de este motor. A 130 km/h, el motor gira a un régimen algo más elevado (unos 2500-2700 rpm, debido a las características del CVT y a la menor potencia), lo que aumenta el ruido en el habitáculo. El coche es estable, pero el motor “sufre” en las subidas a esas velocidades.
Aquí hay que ser muy prudente. Aunque a nivel hardware el motor es similar a la versión de 100 CV y teóricamente se puede “desbloquear” hasta esa potencia, el factor limitante es la caja CVT. Honda redujo deliberadamente el par a 160 Nm porque esa CVT concreta no soporta los altos pares típicos de los diésel. Subirlo a 100+ CV y 200+ Nm acortaría drásticamente la vida útil de la caja, provocaría deslizamientos de la correa interna y sobrecalentamiento. Recomendación: No reprogramar la versión con caja CVT.
Con este motor (versión de 80 CV) se monta exclusivamente CVT (Continuously Variable Transmission). Es una caja CVT de Honda adaptada para trabajar con motores diésel. La caja manual se asocia a la versión más potente de 100 CV.
Las cajas CVT de Honda son en general fiables, pero requieren un mantenimiento estricto.
Averías más frecuentes: Deslizamiento (sensación similar a un embrague patinando), sobrecalentamiento en subidas largas y aparición de “zumbidos”.
Servicio: El aceite de la caja CVT debe cambiarse cada 40.000 km o 2 años. ¡Esto es crítico! Utilice exclusivamente aceite original Honda CVT Fluid (HCF-2). Los aceites “universales” pueden dañar la caja de forma irreversible.
Como ya se ha comentado, no hay volante bimasa ni kit de embrague que se desgaste como en las cajas manuales. Sin embargo, si la caja CVT falla, la reparación es muy cara o puede ser necesaria la sustitución completa de la transmisión.
El Honda 1.5 i-DTEC (80 CV) con caja CVT es una elección perfecta para conductores que recorren muchos kilómetros en atascos urbanos (taxistas, comerciales, desplazamientos diarios al trabajo). Ofrece el confort de un automático con el consumo de un ciclomotor. No es para quienes buscan deportividad ni para los que circulan constantemente por autopista a más de 140 km/h. Si busca un “caballo de batalla” fiable que gaste muy poco y no quiere estar cambiando de marcha, esta es una de las mejores opciones del mercado.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.