Si buscas el último motor diésel "de verdad" de Honda, de gran cilindrada, antes de que la tendencia del "downsizing" tomara el mercado con unidades más pequeñas de 1.6, el N22B4 es probablemente la mejor elección. Es la evolución del legendario motor i-CTDi, refinado para ser más silencioso, limpio y eficiente. Aun así, como todo diésel moderno, trae consigo riesgos de mantenimiento específicos de los que debes ser consciente antes de comprar.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Código de motor | N22B4 (i-DTEC) |
| Cilindrada | 2199 ccm |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par motor | 350 Nm a 2000 rpm |
| Tipo de combustible | Diésel |
| Sistema de inyección | Common Rail (inyectores piezoeléctricos) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor de geometría variable + intercooler |
| Número de cilindros / válvulas | 4 / 16 |
El motor N22B4 utiliza cadena de distribución para el accionamiento de las válvulas. Esto es una excelente noticia para los propietarios, ya que, en teoría, la cadena está pensada para durar lo mismo que el motor ("de por vida"). Sin embargo, en la práctica se recomienda comprobar el estado de la cadena (escuchar el sonido en arranque en frío) a partir de los 200.000 km. Aunque es más robusta que la cadena del antiguo motor N22A, los cambios de aceite poco frecuentes pueden provocar el alargamiento de la cadena. El síntoma es un característico traqueteo de metal contra metal al arrancar el motor en frío.
Aunque se considera uno de los diésel más fiables del mercado, los años y los kilómetros pasan factura. Los problemas más habituales son:
Como el motor lleva cadena, el típico "servicio mayor" (cambio de correa) no se realiza en un intervalo fijo. No obstante, la correa auxiliar (correa PK) que mueve el alternador y el compresor del aire acondicionado debe cambiarse aproximadamente cada 100.000 - 120.000 km o cada 5-7 años, junto con los tensores y la bomba de agua si muestra signos de fuga.
El servicio menor (cambio de aceite y filtros) se recomienda estrictamente cada 10.000 km, hasta un máximo de 15.000 km, especialmente por la sensibilidad de la cadena y del turbocompresor a la calidad del aceite.
Este motor lleva una cantidad bastante grande de aceite: entre 5,5 y 5,9 litros (según si se cambia o no el filtro). La graduación recomendada es exclusivamente 0W-30 (Honda recomienda aceites que cumplan la norma C2 o C3 por el DPF).
En cuanto al consumo de aceite, el N22B4 es conocido por no consumir aceite en cantidades significativas. Es normal tener que rellenar hasta 0,5 litros entre servicios. Sin embargo, presta atención al problema contrario: el aumento del nivel de aceite. Si la regeneración del DPF se interrumpe a menudo, el gasóleo sin quemar se escurre al cárter y diluye el aceite. Si notas que el nivel de aceite sube, cambia el aceite urgentemente y revisa el sistema del DPF.
Este motor utiliza sofisticados inyectores piezoeléctricos. Permiten una inyección extremadamente precisa en varias fases, lo que hace que el motor sea más silencioso y eficiente. Suelen durar más de 200.000 - 250.000 km con combustible de calidad. Sin embargo, cuando fallan, la reparación suele ser imposible o poco duradera. Normalmente hay que comprar inyectores nuevos o reacondicionados de fábrica, lo que resulta muy caro (depende del mercado).
Sí, todos los modelos con cambio manual asociados a este motor llevan volante bimasa. Dado el elevado par de 350 Nm, el volante sufre cargas importantes. Los síntomas de fallo son golpes al apagar el motor, vibraciones en el pedal del embrague o tirones al iniciar la marcha. El coste de sustituir el kit de embrague con volante bimasa es alto (entra en la categoría caro/muy caro, según el mercado).
El motor utiliza un turbocompresor de geometría variable. El turbo, en general, es muy resistente y rara vez falla antes de los 250.000 km, siempre que el motor se mantenga correctamente y se deje enfriar tras una conducción rápida. El síntoma de problemas es un silbido (como una sirena de ambulancia) o una pérdida brusca de potencia acompañada de humo negro.
El modelo dispone tanto de filtro DPF como de válvula EGR. Como se ha mencionado, son los puntos más débiles si el coche se usa en ciudad. Honda tiene un sistema en el que el DPF se regenera mediante inyección adicional de combustible. Si se enciende el testigo del DPF, es obligatorio sacar el coche a carretera y conducir a velocidad constante por encima de 2.000 rpm hasta que el testigo se apague.
La mayoría de los motores N22B4 (norma Euro 5) montados en el Civic IX y el CR-V IV (antes del restyling) no llevan sistema AdBlue. Se basan en un catalizador eficiente y el filtro DPF para cumplir las normas. Esto es una ventaja, ya que tienes una preocupación (y un gasto) menos en comparación con los más modernos 1.6 i-DTEC en fases posteriores que sí pueden utilizar urea.
El consumo varía drásticamente según el modelo y la caja de cambios:
Este motor no es perezoso en absoluto. Con 350 Nm de par disponibles ya desde las 2000 rpm, la entrega es lineal y contundente. En el Civic, este motor ofrece prestaciones deportivas (sensación de "hot hatch" a la manera diésel). En el CR-V, el motor es adecuado: no es un corredor, pero permite adelantamientos seguros y sube sin problema con el coche cargado. Nunca tendrás la sensación de que al motor le “falta aire”.
Este es el hábitat natural del 2.2 i-DTEC. A 130 km/h, en la marcha más larga, el motor gira a unas agradables 2.200 - 2.400 rpm (según la caja de cambios). El habitáculo es silencioso y hay reservas de potencia disponibles sin necesidad de reducir marcha.
El bloque 2.2 de Honda es conocido por su robustez (sobre-dimensionado). Un Stage 1 remap puede aumentar de forma segura la potencia hasta unos 180 - 190 CV y el par hasta cerca de 400 - 420 Nm. El motor lo soporta mecánicamente muy bien, pero ten en cuenta que el embrague y el volante bimasa sufrirán mayores esfuerzos y su vida útil se acortará. En el caso del cambio automático, hay que ser más prudente con el incremento de par.
La caja manual es mecánicamente "indestructible". Los problemas se limitan a los elementos de desgaste: kit de embrague y volante bimasa. Se recomienda cambiar el aceite de la caja manual cada 60.000 - 80.000 km (usar aceite original Honda MTF).
La caja automática también es muy fiable si se mantiene adecuadamente. Su mayor "defecto" es la lentitud. Sin embargo, requiere cambio de aceite periódico cada 40.000 - 60.000 km. Si no se cambia el aceite, puede aparecer un cambio de marchas brusco o deslizamientos. El coste de mantenimiento del automático es asumible, pero el abandono lleva a una reparación cara.
Antes de comprar un Honda con motor N22B4, asegúrate de revisar:
Conclusión: El Honda 2.2 i-DTEC (N22B4) es un gran motor para conductores que recorren muchos kilómetros por carretera y buscan fiabilidad, potencia y refinamiento. Si necesitas un SUV familiar robusto (CR-V) o un compacto rápido y económico (Civic) para viajes largos, es una excelente opción. Sin embargo, si pasas el 90% del tiempo en atascos urbanos, evita este motor por los problemas de DPF y la posible y costosa sustitución del embrague y del volante bimasa; en ese caso, un gasolina de Honda es una opción mejor.
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