El motor con la denominación D15B pertenece a la legendaria serie D de Honda, que definió la reputación de esta marca japonesa durante los años noventa. La versión de la que hablamos desarrolla 105 CV y destaca por ofrecer un equilibrio perfecto entre economía y prestaciones decentes para su época. Este motor se montaba en el Honda Domani II, pero también en el Isuzu Gemini (MJ), lo cual no debería sorprenderte: el Isuzu Gemini de esa generación era en realidad un Honda Domani “recarrozado”, fruto de la cooperación entre ambos fabricantes.
Se trata de ingeniería japonesa clásica: bloque de aluminio, un árbol de levas en cabeza (SOHC) y 16 válvulas. Aunque no ofrece las prestaciones de los modelos deportivos “Type R”, el D15B es muy apreciado por su increíble resistencia y su capacidad para recorrer cientos de miles de kilómetros con un mantenimiento mínimo.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Denominación del motor | D15B |
| Cilindrada | 1493 cc (1.5 L) |
| Potencia | 77 kW (105 CV) |
| Par motor | 133 Nm |
| Tipo de combustible | Gasolina (Petrol) |
| Sistema de inyección | PGM-FI (Inyección multipunto) |
| Inducción | Aspiración natural (Atmosférico) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 cilindros / 16 válvulas (SOHC) |
El motor D15B utiliza correa de distribución para accionar el árbol de levas. Este es un punto clave del mantenimiento. Los motores Honda de esta serie son en su mayoría de tipo “interference”, lo que significa que si la correa se rompe, casi con total seguridad se producirá un choque entre pistones y válvulas, causando daños catastróficos en el motor. La recomendación es no jugar con los intervalos de cambio.
Aunque el motor es extremadamente fiable, los años pasan factura. Los problemas más habituales son:
El cambio completo de distribución (correa, tensor y bomba de agua) se recomienda cada 80.000 a 100.000 kilómetros o cada 5 años, lo que ocurra antes. Junto con la correa, conviene revisar los retenes del cigüeñal y del árbol de levas, ya que es el momento ideal para sustituirlos (la pieza es barata, pero la mano de obra es cara si se hace después).
En el cárter caben aproximadamente 3,3 a 3,5 litros de aceite, incluyendo el filtro. La viscosidad recomendada suele ser 5W-30 o 10W-40 semisintético, dependiendo del clima y del kilometraje del motor.
En cuanto al consumo de aceite, la serie D es conocida por “beber” algo de aceite si se conduce a altas revoluciones (zona VTEC, aunque esta versión de 105 CV probablemente no tenga un VTEC agresivo o incluso puede no llevarlo, según el mercado). En unidades viejas se tolera un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km, pero lo ideal es que sea bastante menor. Si consume más, las causas suelen ser las gomas de válvulas (humo azul al arrancar en frío) o los segmentos de los pistones (humo al acelerar a fondo).
En este motor de gasolina, las bujías estándar (cobre) se cambian cada 20.000 a 30.000 km. NGK o Denso son la recomendación de fábrica y lo mejor es ceñirse a esas marcas. Existen opciones de iridio que duran más (hasta 100.000 km), pero para este motor sencillo las bujías estándar funcionan perfectamente y son muy baratas.
Buena noticia: este motor no lleva volante bimasa. Utiliza un volante motor clásico, rígido, que prácticamente nunca se avería. El kit de embrague (plato, disco y collarín) es relativamente barato y fácil de sustituir.
El motor utiliza el sistema de inyección multipunto Honda PGM-FI. Los inyectores son muy duraderos y rara vez dan problemas. Si los hay, normalmente basta con una limpieza por ultrasonidos. Tampoco son caros ni de segunda mano ni nuevos (de recambio).
Es un motor atmosférico, lo que significa que no tiene turbocompresor. Esto elimina posibles averías caras relacionadas con el turbo.
Además, al ser un gasolina antiguo, no tiene filtro de partículas DPF (propio de los diésel). En cuanto a la válvula EGR, está presente en algunas versiones (sobre todo en las variantes “VTEC-E” de bajo consumo), mientras que otras versiones del D15B no la llevan. Si la lleva, los conductos del colector de admisión pueden obstruirse, provocando tirones a baja carga. La limpieza es un trabajo “hazlo tú mismo” y no cuesta nada más que tiempo y un spray limpiador de carburadores.
Este motor no dispone de sistema AdBlue. Se fabricó mucho antes de que esta tecnología se convirtiera en estándar.
Con 105 CV en la carrocería de un Honda Domani o un Isuzu Gemini (coches relativamente ligeros para los estándares actuales, alrededor de 1.100 kg), el motor no es perezoso, pero exige usar el cambio. Debido al bajo par (133 Nm) a bajas revoluciones, no vas a sentir que “te pegue al asiento” al salir desde parado. Para que el coche tire con ganas, hay que estirarlo por encima de 3.500-4.000 rpm. Para una conducción urbana normal es perfectamente adecuado y bastante vivo.
No es el “crucero” ideal para las autopistas modernas, sobre todo por el ruido y las relaciones de la caja de cambios. A 130 km/h, el motor gira en quinta a unas 3.500 a 4.000 rpm (según la caja concreta). Esto significa que en el habitáculo hay bastante ruido, pero el motor puede mantener esa velocidad durante horas sin problema. Para adelantar a esa velocidad, suele ser necesario reducir a cuarta.
El Honda D15B es un candidato excelente para GLP. El colector de admisión es metálico (en la mayoría de variantes) y la electrónica es sencilla. Sin embargo, hay una regla clave: como el motor no tiene taqués hidráulicos y el gas se quema a mayor temperatura, el reglaje de válvulas debe hacerse con más frecuencia; se recomienda cada 15.000 a 20.000 km circulando a gas. Si se descuida esto, las válvulas pueden “hundirse” en la culata y quemarse, lo que provoca una reparación costosa.
Seamos sinceros: reprogramar un gasolina atmosférico de pequeña cilindrada es tirar el dinero. Una electrónica Stage 1 puede darte quizá 3 a 5 CV más, algo imperceptible en la conducción. La única forma real de aumentar potencia en la serie D es mediante preparación mecánica (cambio de colector de admisión, escape, o el popular “Mini-Me swap”, montando una culata VTEC en un bloque sin VTEC), pero eso se sale del mantenimiento estándar.
Con este motor normalmente se montaban:
Manual: Extremadamente precisa y duradera. El problema más habitual es el rodamiento del eje primario (Input Shaft Bearing). El síntoma es un zumbido o ruido de roce cuando la caja está en punto muerto y el embrague suelto. Al pisar el embrague, el ruido desaparece. El recambio no es caro, pero la caja debe desmontarse.
Automática: Las cajas automáticas antiguas de Honda son fiables si se cambia el aceite con regularidad. Si la caja “golpea” al cambiar de marcha o patina, normalmente ya es tarde para solucionarlo solo cambiando el aceite y será necesaria una reparación completa, que suele ser muy cara (depende del mercado).
Al comprar un coche con motor D15B, presta atención a lo siguiente:
Conclusión:
El Honda D15B (105 CV) es uno de los mejores motores “obreros” jamás fabricados. No es un deportivo, pero te llevará al fin del mundo y de vuelta con unos costes mínimos. Es ideal para estudiantes, conductores noveles o personas que necesitan un medio de transporte fiable de A a B y están dispuestas a tolerar algo de ruido y el carácter espartano de un coche de los 90. Si encuentras una unidad cuya carrocería no esté oxidada (que suele ser un problema mayor que el propio motor), cómprala sin pensártelo demasiado.
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