El motor con código LEB es el corazón del sistema híbrido i-DCD (Intelligent Dual Clutch Drive) de Honda. A diferencia de los antiguos sistemas IMA o de los más modernos e:HEV, este conjunto es particular porque combina un motor de gasolina atmosférico con un motor eléctrico integrado directamente en la caja de cambios de doble embrague.
Este motor se encuentra principalmente en el Honda HR-V II (restyling) y en su equivalente japonés, el Honda Vezel. Es importante mencionar que este sistema está diseñado para ofrecer una sensación de conducción más deportiva que la de los híbridos clásicos, eliminando esa sensación de resbalamiento del embrague típica de los híbridos de Toyota. Sin embargo, esta complejidad también trae ciertos retos en el mantenimiento.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada del motor | 1496 ccm |
| Potencia del motor de gasolina | 97 kW (132 CV) |
| Potencia total del sistema (Híbrido) | Aproximadamente 112 kW (152 CV) - Depende del mercado |
| Par motor (Gasolina) | 156 Nm |
| Código de motor | LEB (LEB-H1) |
| Tipo de inyección | Inyección directa (Earth Dreams) |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Distribución | DOHC, 16 válvulas, i-VTEC |
El motor Honda LEB utiliza cadena de distribución para accionar las válvulas. Las cadenas de Honda son tradicionalmente muy duraderas y en este motor rara vez dan problemas antes de los 200.000 o incluso 250.000 kilómetros, siempre que se cambie el aceite regularmente. No hay necesidad de un costoso “cambio de correa de distribución”, sino que la cadena solo se sustituye si se oye traqueteo (estiramiento).
El bloque de gasolina en sí es prácticamente “indestructible”, pero los periféricos pueden dar problemas:
Se recomienda realizar el servicio menor cada 10.000 a 15.000 km o una vez al año. Este motor utiliza aceite 0W-20 (recomendación de Honda para híbridos, el llamado “Green Oil”). La capacidad del cárter suele ser de unos 3,3 a 3,6 litros (con filtro), lo que hace que el mantenimiento sea económico.
Consumo de aceite: En general, este motor no consume aceite en cantidades preocupantes. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable, pero la mayoría de los propietarios no tiene que rellenar entre servicios.
Se utilizan bujías de iridio (NGK o Denso). Su intervalo de sustitución es largo, normalmente a los 100.000 a 120.000 km. No conviene ahorrar aquí montando bujías normales, ya que el acceso es algo más complicado (en algunos modelos hay que desmontar el plástico bajo los limpiaparabrisas) y el sistema híbrido enciende y apaga el motor con mucha frecuencia, por lo que una chispa de calidad es clave.
Sí. Dado que este motor va asociado a una caja DCT (Dual Clutch), el sistema dispone de un volante bimasa para amortiguar las vibraciones durante los cambios de marcha y el funcionamiento del sistema start-stop. Es más duradero que en los diésel porque el motor eléctrico ayuda en las arrancadas, pero cuando llega el momento de cambiarlo es una reparación muy cara (depende del mercado).
El motor utiliza inyección directa (GDI) de alta presión. Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. Los síntomas de problemas son tirones al acelerar o un testigo de “Check Engine” relacionado con la mezcla de combustible. Sustituir el juego de inyectores es costoso.
Este motor no tiene turbocompresor, lo cual es una gran ventaja para la fiabilidad a largo plazo y unos menores costes de mantenimiento.
El válvula EGR está presente y puede ensuciarse, pero esto rara vez ocurre antes de los 150.000 km. En cuanto a los filtros DPF/GPF: Los modelos para el mercado europeo (especialmente el HR-V a partir de 2018) están equipados con GPF (Gasoline Particulate Filter) para cumplir con la normativa Euro 6d-TEMP. A diferencia de los diésel, el GPF en los gasolina se regenera de forma pasiva con mucha más facilidad debido a la mayor temperatura de los gases de escape y rara vez causa problemas.
El motor no lleva sistema AdBlue.
Este es el punto más fuerte del motor LEB.
En absoluto. Con 132 CV procedentes del motor de gasolina y el empuje adicional del par del motor eléctrico, este coche en modo Sport anda sorprendentemente bien. La respuesta al acelerador es inmediata (gracias a la parte eléctrica). El Honda HR-V/Vezel con este motor es más ágil que la versión de gasolina 1.5 convencional.
A 130 km/h el motor gira a un régimen relativamente bajo gracias a la 7.ª marcha de la caja DCT, lo que lo hace más silencioso que las versiones con cambio CVT o manual de 5 velocidades.
No es recomendable. Primero, el motor tiene inyección directa, lo que requiere un sistema caro (que consume tanto gasolina como gas o GLP líquido). Segundo, la instalación del depósito ocuparía espacio en el maletero, que ya está parcialmente comprometido o es particular debido a la batería híbrida (situada bajo el piso del maletero en el Vezel/HR-V). La rentabilidad es dudosa teniendo en cuenta el bajo consumo que ya tiene.
Dado que se trata de un motor atmosférico, una “repro” es tirar el dinero. La ganancia sería insignificante (quizá 3-5 CV), y se corre el riesgo de alterar la delicada calibración entre el motor de gasolina, el motor eléctrico y la caja DCT. El software de Honda para la propulsión híbrida es muy complejo y es mejor no tocarlo.
Con el motor LEB en esta configuración viene exclusivamente una caja de cambios automática DCT de 7 velocidades (doble embrague). Este es el punto crítico del coche.
Los primeros modelos (Vezel 2013-2015) tuvieron grandes campañas de llamada a revisión debido al sobrecalentamiento y a errores de software que provocaban aceleraciones bruscas o imposibilidad de arrancar la marcha.
En los modelos posteriores a 2018 (restyling), estos problemas se han solucionado en gran medida, pero la caja sigue requiriendo atención. Los síntomas de problemas son:
Crucial: Es obligatorio cambiar el aceite de la caja y el aceite del actuador del embrague. Se recomienda hacerlo cada 40.000 a 60.000 km. Se debe utilizar exclusivamente aceite original Honda para DW-1 o específico para i-DCD (confirmar en el servicio oficial con el número de bastidor). Además, es necesario realizar periódicamente una calibración del embrague mediante diagnosis.
El coste de sustituir el kit de embrague en esta caja es muy elevado (a menudo más de 1000-1500 EUR, según el mercado), por lo que es imprescindible comprobar el estado de la caja antes de la compra.
Antes de comprar un usado con motor LEB:
Conclusión:
El Honda LEB 1.5 i-VTEC Hybrid es una joya tecnológica que ofrece excelentes prestaciones con un consumo ridículo. En el HR-V/Vezel proporciona mucho más placer de conducción que los híbridos con CVT de la competencia. Sin embargo, no es para propietarios que quieran simplemente “echar gasolina y conducir” sin mantenimiento. Requiere un buen aceite, un cuidado regular de la caja de cambios y entender cómo funciona un híbrido con DCT. Si encuentra una unidad bien mantenida (especialmente a partir del año 2018), es una compra fantástica.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.