El motor C32A de Honda despierta nostalgia en cualquier verdadero conocedor de la industria automotriz japonesa. No es un motor diseñado para salir disparado de semáforo en semáforo en un pequeño Civic; es una unidad de potencia concebida para el Honda Inspire (y su gemela Acura Legend), con el objetivo de ofrecer el máximo confort, silencio y respuesta inmediata al acelerador sin necesidad de recurrir a altas revoluciones.
La particularidad de este motor es su montaje. Aunque mueve las ruedas delanteras, está colocado de forma longitudinal, algo poco común en vehículos de tracción delantera (FWD). Esto se hizo para lograr una mejor distribución de peso y reducir vibraciones, pero complica bastante el acceso a ciertos componentes a la hora de hacer mantenimiento. Hoy en día, el C32A representa una entrada al mundo de los clásicos "youngtimer", pero exige un propietario que entienda que los viejos V6 requieren atención y respeto.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 3206 cc (3.2 L) |
| Configuración | V6, SOHC, 24 válvulas |
| Potencia | 155 kW (210 CV) a 5300 rpm |
| Par motor | 294 Nm a 4500 rpm |
| Código de motor | C32A |
| Tipo de inyección | PGM-FI (Inyección multipunto) |
| Sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución (Belt) |
El motor C32A utiliza correa de distribución. Este es un punto crítico del mantenimiento. Dado que se trata de un motor de interferencia, la rotura de la correa casi con total seguridad provoca el choque de pistones y válvulas, lo que significa una avería total del motor.
El mantenimiento mayor se recomienda cada 100.000 km o cada 5 a 7 años de antigüedad de la correa (lo que ocurra antes). Debido a la posición longitudinal específica del motor y la falta de espacio, la mano de obra puede ser más cara que en vehículos promedio. Es obligatorio cambiar también tensores, rodillos y la bomba de agua en la misma intervención, ya que la bomba es movida por la misma correa.
En el cárter de este motor caben alrededor de 4,5 a 5 litros de aceite (siempre comprobar con la varilla). La graduación recomendada es 5W-30 o 10W-40, dependiendo de las condiciones climáticas y del kilometraje recorrido.
En cuanto al consumo de aceite, estos motores, ya con años encima, pueden consumir algo de aceite. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km en ejemplares antiguos suele tolerarse, pero la causa suelen ser retenes de válvula endurecidos o fugas en los retenes del cigüeñal y del árbol de levas, y con menos frecuencia los segmentos (si el motor no se ha sobrecalentado).
Las bujías se cambian cada 40.000 km si utilizas bujías estándar de cobre, o hasta 100.000 km si optas por bujías de iridio (recomendable para este motor por el acceso menos frecuente).
Además de las fugas de aceite, el mayor enemigo del motor C32A es el sobrecalentamiento.
Teniendo en cuenta que este motor se montaba en vehículos de gama alta, los precios de las piezas pueden ser superiores a la media (depende del mercado), y la disponibilidad de componentes específicos puede resultar problemática.
Seamos sinceros: este no es un motor económico. El consumo urbano se sitúa realmente entre 13 y 16 litros cada 100 km. Si tienes el "pie pesado" o conduces en invierno en trayectos cortos, la cifra puede subir hasta 18 litros.
¿Es un motor perezoso? En absoluto. Con 294 Nm de par disponibles relativamente abajo para ser un gasolina, el C32A mueve la carrocería del Honda Inspire con total facilidad. La sensación no es de un golpe deportivo en la espalda, sino de una aceleración fuerte y continua, como una locomotora.
Este es el hábitat natural de este motor. En autopista es extremadamente silencioso y refinado. A una velocidad de 130 km/h, el motor gira a bajas revoluciones (gracias a los desarrollos largos de la caja automática), y el consumo baja a unos más aceptables 9 a 11 litros. Los adelantamientos son seguros y rápidos, sin necesidad de reducir marchas de forma brusca.
Sí, el C32A es muy adecuado para la instalación de un sistema de GLP. Dado su alto consumo, el gas es la única forma de que este coche resulte económico de usar. Nota: El motor no tiene taqués hidráulicos, sino que la holgura de válvulas se ajusta mecánicamente (tornillo y tuerca). Conducir a gas exige revisar la holgura de válvulas con más frecuencia (cada 20.000 - 30.000 km) para evitar que las válvulas "se hundan" en los asientos de la culata. No ahorres en un buen sistema secuencial y en un vaporizador que pueda soportar 210 CV.
Este es un motor atmosférico de gran cilindrada. La "repro" (remap) no aporta resultados significativos. Puedes esperar una ganancia de quizá 5-8 CV, algo que en la conducción no vas a notar. Es mejor invertir el dinero en un buen mantenimiento, bujías nuevas y filtros limpios: eso "liberará" más potencia que cualquier software.
El C32A en el Inspire II viene acompañado de una caja automática clásica de 4 velocidades. No existen cajas manuales acopladas de fábrica a este motor en esta carrocería (a diferencia de algunas versiones del Legend).
Las cajas automáticas de Honda de este periodo son conocidas por ser sensibles si se descuidan, pero no son tan problemáticas como las cajas de 5 marchas de los V6 posteriores (a partir de 2000).
Antes de comprar, asegúrate de comprobar:
Conclusión: El Honda Inspire con motor C32A es un coche para el alma, no para ahorrar. Este motor está destinado a conductores que valoran la precisión de la ingeniería de los noventa, la suavidad de un V6 y el confort. No es para principiantes con presupuesto limitado debido a su alto consumo y a las piezas potencialmente costosas. Si encuentras un ejemplar bien mantenido, tendrás uno de los motores más agradables que Honda haya fabricado jamás.
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