El motor Honda G25A es una joya de la ingeniería de la época en la que Honda experimentaba con soluciones atrevidas. Se trata de un motor de cinco cilindros en línea (R5) con una cilindrada de 2,5 litros. Lo que lo hace especial es la forma de montaje: aunque el motor está colocado longitudinalmente, acciona las ruedas delanteras, lo que le da al coche un excelente reparto de pesos y una dinámica de conducción muy particular.
Se montaba principalmente en berlinas de corte más lujoso como el Honda Inspire (segunda generación), así como en los modelos Vigor y Saber. Este motor está pensado para conductores que buscan una sensación "premium", una entrega de potencia lineal y un sonido que ningún V6 puede imitar. Aunque es de la vieja escuela, este motor sigue ofreciendo hoy un alto nivel de sofisticación, pero requiere un propietario que entienda las necesidades de una mecánica veterana.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Código de motor | G25A |
| Configuración | En línea, 5 cilindros (R5), 20 válvulas (SOHC) |
| Cilindrada | 2451 cc |
| Potencia | 132 kW (180 CV) @ 6500 rpm |
| Par motor | 226 Nm @ 3800 rpm |
| Tipo de inyección | PGM-FI (inyección indirecta multipunto) |
| Alimentación | Aspiración natural (Atmosférico) |
| Accionamiento del árbol de levas | Correa de distribución |
El motor G25A utiliza una correa de distribución para accionar el árbol de levas. Es la solución clásica en los Honda de ese periodo. Es muy importante destacar que, al ser un cinco cilindros, se trata de un motor interferente, lo que significa que la rotura de la correa casi con total seguridad provocará el choque de pistones y válvulas, es decir, una avería grave del motor.
El intervalo recomendado para la distribución completa (cambio de correa de distribución, tensor y bomba de agua) es de 100.000 km o cada 5 a 6 años, lo que ocurra primero. Dada la antigüedad de estos vehículos hoy en día, no se arriesgue: si no tiene historial por escrito, haga la distribución completa inmediatamente después de la compra. El coste de las piezas es moderado, pero la mano de obra puede ser más cara debido a la posición específica del motor (longitudinal, con un vano motor algo justo). (El precio depende del mercado).
En el cárter del G25A caben alrededor de 4,5 a 5 litros de aceite de motor (con filtro). La viscosidad recomendada es 5W-30 o 10W-40, dependiendo de las condiciones climáticas y del estado del motor. Para motores con mayor kilometraje, un buen semisintético 10W-40 suele ser la opción más habitual.
Consumo de aceite: A los motores Honda les gusta subir de vueltas y, en unidades más veteranas, el consumo de aceite es frecuente. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km puede tolerarse con una conducción más agresiva, pero si el motor gasta más que eso, el problema suelen ser las gomas de válvulas (se endurecen con la edad) o, con menos frecuencia, los segmentos de los pistones. ¡Es obligatorio revisar el nivel de aceite con regularidad!
Aunque mecánicamente es robusto, los años pasan factura:
El motor utiliza el probado sistema Honda PGM-FI. Los inyectores de gasolina son muy duraderos y rara vez dan problemas. Si aparece un funcionamiento irregular, normalmente basta con una limpieza por ultrasonidos. No son caros de mantener.
No se engañe: 2,5 litros, 5 cilindros y una caja automática antigua significan un consumo elevado.
Con 180 CV y 226 Nm, el Inspire no es un coche deportivo en el sentido actual de la palabra, pero tampoco es "perezoso". El motor es muy elástico. Debido a la caja automática de 4 velocidades, la salida desde parado puede parecer algo más lenta hasta que sube de vueltas, pero las recuperaciones (por ejemplo, de 60 a 100 km/h) son muy buenas. El sonido del cinco cilindros a plena carga da una sensación subjetiva de mayor velocidad.
Es un auténtico coche rutero. El motor funciona suave y silencioso. A 130 km/h, debido a la caja automática de 4 marchas, el régimen es algo más alto que en los coches modernos, normalmente alrededor de 3.000 - 3.200 rpm. Esto no supone un problema para el motor, pero sí influye en el ruido y el consumo.
SÍ, absolutamente. El G25A es un candidato ideal para GLP. Tiene colector de admisión metálico (en las versiones más antiguas) e inyección indirecta. Con un buen sistema secuencial, el motor funciona perfectamente y los costes de uso se reducen a la mitad.
Nota: Debido a que tiene 5 cilindros, la instalación es algo más cara que en un cuatro cilindros normal (requiere una centralita e inyectores adecuados). Si circula a gas, revise el juego de válvulas con más frecuencia (cada 20-30 mil km).
En los gasolina atmosféricos de esta generación, el "chipeo" es tirar el dinero. Puede que gane 5-8 CV, algo que no notará en la conducción. Es mejor invertir ese dinero en bujías de calidad, buenos cables y un cambio de aceite fresco en la caja de cambios: eso devolverá más las prestaciones originales que cualquier software.
En el Honda Inspire II con motor G25A, el equipamiento estándar era una caja automática de 4 velocidades (códigos a menudo MPYA o similares). Las cajas manuales son extremadamente raras en esta combinación en el Inspire, y eran más habituales en Hondas más pequeñas o en el Vigor en determinadas regiones.
Las cajas automáticas Honda de los 90 son muy particulares. No son cajas automáticas planetarias clásicas, sino que internamente se parecen más a manuales automatizadas.
Antes de comprar, revise obligatoriamente:
El Honda G25A en el modelo Inspire es un coche para entusiastas. Ofrece una suavidad extraordinaria y un sonido que hoy ya no existe en esta clase. El mantenimiento del motor no es excesivamente caro (salvo algunas piezas específicas), pero el consumo de combustible sí es elevado.
Si busca un "caballo de batalla" fiable para ciudad, es mejor evitarlo. Pero si busca una berlina cómoda y rápida, con carácter, y está dispuesto a invertir en un mantenimiento de calidad (y en combustible), este motor le sacará una sonrisa cada vez que la aguja del cuentavueltas pase de las 4.000 rpm.
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