El motor con las denominaciones L13Z1 y L13Z2, conocido comercialmente como 1.4 i-VTEC, es el corazón de la segunda generación del Honda Jazz (especialmente del modelo restyling a partir de 2011). Aunque la denominación indica "1.4", técnicamente se trata de un motor de 1,3 litros (1339 cc). Es un representante clásico de la filosofía de Honda: gasolina atmosférico al que le gustan las revoluciones, con distribución variable de válvulas (i-VTEC) y enfocado en la eficiencia y la durabilidad.
Se montó principalmente en el Honda Jazz (generación GE), pero también puede encontrarse en algunas versiones del Honda Civic en ciertos mercados. Para los compradores de segunda mano, suele ser el “punto intermedio ideal”: es más potente que el básico 1.2 y ofrece una economía de combustible similar.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1339 cc (1,3 L) |
| Potencia | 73 kW / 99 CV |
| Par motor | 127 Nm a 4800 rpm |
| Códigos de motor | L13Z1, L13Z2 |
| Tipo de inyección | Multipoint (Inyección indirecta) |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Sin turbo) |
| Número de cilindros/válvulas | 4 cilindros / 16 válvulas (SOHC i-VTEC) |
El motor utiliza cadena de distribución. Es una excelente noticia para los propietarios, ya que la cadena en estos motores de la serie L rara vez da problemas y no tiene un intervalo de sustitución fijo. Por lo general, dura tanto como el propio motor, siempre que se cambie el aceite regularmente. Si se oye un traqueteo metálico de la cadena en el arranque en frío, es señal de que hay que revisar de inmediato el tensor, aunque esto rara vez ocurre antes de los 200.000 km.
El motor es mecánicamente muy robusto, pero hay pequeños detalles a los que conviene prestar atención:
El típico “gran servicio” (cambio de correa de distribución) aquí no existe porque lleva cadena. Sin embargo, alrededor de los 100.000 - 120.000 km se recomienda cambiar la correa auxiliar (alternador/aire acondicionado), el tensor de dicha correa, revisar la bomba de agua y comprobar obligatoriamente la holgura de válvulas. En ese momento también se cambian las bujías.
En el motor entran aproximadamente 3,6 litros de aceite (con filtro). Honda recomienda aceites sintéticos de baja viscosidad para garantizar la eficiencia del sistema i-VTEC. Lo mejor es utilizar 0W-20 o 5W-30. No se recomienda el uso de aceites más espesos (como 10W-40), ya que pueden afectar al funcionamiento de la distribución variable y del tensor de la cadena.
Un motor L13Z en buen estado no debería consumir una cantidad apreciable de aceite entre servicios (hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable). Un consumo elevado de aceite puede aparecer en unidades utilizadas casi exclusivamente en trayectos cortos con aceite de mala calidad, lo que lleva al agarrotamiento de los segmentos de aceite, pero no es un defecto sistémico de este motor.
Este modelo utiliza bujías de iridio (normalmente NGK o Denso). El intervalo de sustitución es largo, generalmente a los 100.000 km o 120.000 km. Aunque son más caras que las convencionales (Precio: Medio a Alto, según el mercado), su larga vida útil justifica el coste. No conviene experimentar con bujías baratas “normales”.
No. Las versiones de gasolina del Honda Jazz con caja manual llevan un volante motor fijo clásico. Esto reduce significativamente los posibles costos de mantenimiento en comparación con los diésel.
El motor utiliza un sistema clásico de inyección indirecta “Multipoint” en el colector de admisión. Es un sistema sencillo, probado y muy tolerante a las variaciones en la calidad del combustible. Los inyectores son extremadamente fiables y rara vez requieren intervención.
No, es un motor atmosférico (Naturally Aspirated). No tiene turbo ni intercooler, lo que significa menos piezas susceptibles de avería.
Al ser de gasolina, no lleva filtro DPF. Dispone de catalizador, que es duradero (salvo si el motor consume aceite o se utiliza un mal sistema de gas). Tiene válvula EGR que, como se mencionó, puede ensuciarse con la conducción urbana, pero a menudo puede limpiarse sin necesidad de sustituirla.
No, este motor no utiliza AdBlue.
Gracias a su bajo peso y al eficiente sistema i-VTEC, el consumo real en ciudad se sitúa entre 6,5 y 7,5 litros a los 100 km. Si se conduce con suavidad y se utiliza el sistema Start-Stop (si el vehículo lo equipa), es posible bajar hasta cerca de 6 litros. En invierno o en atascos intensos, se puede contar con unos 8 litros.
Con 99 CV el motor no es débil, pero tiene poco par motor (solo 127 Nm) disponible recién a altas 4800 rpm. En ciudad es ágil y responde bien. Sin embargo, en subidas o con el coche cargado, habrá que “estirarlo” y reducir una marcha para mantener el ritmo. No es perezoso, pero exige trabajar con la caja de cambios.
Este es su punto débil. Debido a los desarrollos cortos de la caja de 5 marchas, a 130 km/h el motor gira a unas 3500 a 3800 rpm (según la caja). Esto genera ruido en el habitáculo y eleva el consumo a unos 7,0 - 7,5 litros. Se echa en falta una sexta marcha para un crucero más relajado.
Sí, pero con precaución. Los motores Honda tienen asientos de válvula “blandos”. Si se instala GLP, es imprescindible un sistema con lubricación adicional (protección de válvulas) o, mejor aún, un sistema que inyecte gasolina a altas revoluciones para refrigerar. Lo más importante: si se circula a gas, la comprobación de la holgura de válvulas debe hacerse con más frecuencia, cada 20.000 - 30.000 km. Si no se hace, se dañará con seguridad la culata (“recesión” de válvulas).
En los gasolina atmosféricos de pequeña cilindrada, el chiptuning es tirar el dinero. Se pueden ganar como mucho 3 a 5 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor invertir ese dinero en buenos neumáticos y un mantenimiento riguroso.
Manual: Extremadamente fiable. Los recorridos de la palanca son cortos y precisos (el típico “clic Honda”). Las averías son raras, eventualmente rodamientos de la caja a kilometrajes altos (zumbidos).
CVT (Automática): Las cajas CVT del modelo restyling son mucho mejores que la antigua i-SHIFT. El principal “problema” es la sensación de resbalamiento (el motor mantiene altas revoluciones mientras el coche acelera), algo normal en una CVT. Las averías aparecen casi exclusivamente por falta de mantenimiento. Si no se ha cambiado el aceite, puede producirse vibración al iniciar la marcha.
Embrague (Manual): El kit de embrague no es caro (depende del mercado, pero suele ser de los más asequibles) y no lleva volante bimasa.
Servicio de la caja: En la caja manual, el aceite se cambia cada 60.000 - 80.000 km (aceite MTF de Honda). En la caja CVT, el cambio de aceite (exclusivamente Honda HCF-2 o equivalente con la misma especificación) es crítico y debe hacerse cada 40.000 km o 2 años. Ignorar esto conduce a averías costosas.
El Honda Jazz con motor 1.4 i-VTEC es una de las opciones más racionales como coche urbano de segunda mano. El motor es prácticamente indestructible con un mantenimiento básico. Está pensado para conductores que buscan máxima practicidad y visitas mínimas al taller.
No es para ti si haces a menudo largos viajes por autopista (por el ruido) o si esperas prestaciones deportivas. Para todo lo demás, es una máquina de “subir y conducir” que mantiene muy bien su valor.
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