El motor con la denominación J35Y8 representa la evolución más reciente de la legendaria serie J de motores V6 de Honda. Debutó en la cuarta generación del Honda Pilot (a partir de 2023). Lo que hace que este motor sea técnicamente fascinante, y algo controvertido para los puristas, es el paso de un sistema SOHC (un árbol de levas) a una configuración DOHC (dos árboles de levas por culata). El objetivo fue cumplir normas medioambientales más estrictas y mejorar la eficiencia, manteniendo al mismo tiempo la reconocida suavidad del V6. Es un motor para quienes quieren potencia sin el “lag” del turbo, pero viene acompañado de unos costes de mantenimiento acordes con su gran cilindrada.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 3471 cc (3,5 litros) |
| Configuración | V6, DOHC (24 válvulas) |
| Potencia | 210 kW (285 CV) @ 6100 rpm |
| Par motor | 355 Nm @ 5000 rpm |
| Código de motor | J35Y8 |
| Tipo de inyección | Inyección directa (GDI) |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
Aunque Honda ha pasado a un diseño DOHC de la culata en el modelo J35Y8, los ingenieros han mantenido la correa de distribución para el sistema de distribución. Es muy importante saberlo, porque la correa no es “eterna”.
Dado que el J35Y8 es un motor relativamente nuevo (en uso solo desde hace unos pocos años), todavía se están recopilando datos a largo plazo, pero basándonos en su construcción y en la experiencia previa con la serie J, conviene prestar atención a:
El intervalo recomendado para el cambio de la correa de distribución suele situarse en torno a los 100.000 a 120.000 km o cada 7 años (lo que ocurra antes). En este servicio es obligatorio cambiar también el tensor, así como la bomba de agua que forma parte del mismo sistema. Saltarse este servicio es jugar a la ruleta rusa: si la correa se rompe, provoca una avería catastrófica del motor.
En el motor caben aproximadamente 5,4 a 5,7 litros de aceite (siempre comprobar la cantidad exacta al rellenar). La graduación recomendada es exclusivamente 0W-20. Este aceite tan fluido es clave para el correcto funcionamiento del sistema VTC y la lubricación en arranques en frío.
En cuanto al consumo de aceite, los motores con sistema VCM pueden consumir entre 0,5 y 0,8 litros cada 10.000 km, lo que se considera “normal” según los estándares de fábrica, pero cualquier cantidad superior exige revisar los segmentos o la válvula PCV.
Las bujías son de iridio y de larga duración. El intervalo de sustitución suele ser de 100.000 a 120.000 km. No ahorre en ellas, porque una chispa deficiente en un motor de inyección directa daña rápidamente las bobinas.
Volante bimasa: Este motor va asociado a una caja de cambios automática que utiliza un convertidor de par hidráulico (torque converter). Por lo tanto, no lleva un volante bimasa clásico como los diésel con cambio manual, lo que es una preocupación menos.
Sistema de inyección: El motor utiliza inyección directa de alta presión. Los inyectores son caros (depende del mercado, pero entran en la categoría de “caros”) y sensibles al combustible de mala calidad. No es tan sencillo repararlos como en los motores antiguos, normalmente se sustituyen.
Turbo y EGR: El motor no tiene turbocompresor, lo que simplifica mucho el mantenimiento y elimina posibles averías de la turbina, el intercooler y sus manguitos. Dispone de un sistema EGR de recirculación de gases, que puede llegar a obstruirse, aunque con menos frecuencia que en los diésel.
Ecología (DPF/GPF/AdBlue): Al ser de gasolina, no lleva DPF ni utiliza AdBlue. Sin embargo, para el mercado europeo, los modelos más recientes suelen incorporar un GPF (Gasoline Particulate Filter). Este filtro se obstruye mucho menos que el DPF de los diésel, ya que las temperaturas de los gases de escape en los motores de gasolina son más altas. Si conduce ocasionalmente por carretera abierta, no debería tener problemas.
Seamos sinceros: 3,5 litros de cilindrada en un SUV pesado (Honda Pilot) no pueden ser económicos.
Con 285 CV y 355 Nm, este motor en absoluto es perezoso, pero la entrega de potencia es distinta a la de un motor turbo. No hay ese golpe brusco de par a 2000 rpm. El motor pide revoluciones para empujar con ganas. Para el peso del Honda Pilot (más de 2 toneladas), la potencia es perfectamente adecuada (Adequate+). Los adelantamientos son seguros y el sonido del V6 a fondo es música para los oídos.
En autopista este motor está en su elemento. Gracias a la caja de 10 velocidades, a una velocidad de 130 km/h el motor gira a unas bajas 1800-2000 rpm. Esto garantiza silencio en el habitáculo y un consumo de combustible razonable para un coche de este tamaño.
Aquí llegamos al desafío económico. Como el motor tiene inyección directa, no se puede instalar un sistema secuencial de GLP convencional. Se necesita un equipo específico para inyección directa, que utiliza también algo de gasolina mientras funciona con gas (para refrigerar los inyectores), o un costoso sistema de inyección líquida de GLP. La instalación es muy cara y la rentabilidad es dudosa salvo que recorra kilómetros realmente elevados.
En los motores atmosféricos, la “repro” (reprogramación de la centralita) aporta ganancias muy pequeñas. En la práctica puede esperar un aumento de 10 a 15 CV y una respuesta algo mejor al acelerador. Teniendo en cuenta el precio de una buena reprogramación, no compensa hacer un Stage 1 en este motor. La fábrica ya ha sacado prácticamente el máximo rendimiento.
El motor J35Y8 en el Honda Pilot IV viene exclusivamente con una caja de cambios automática de 10 velocidades (diseño propio de Honda, no es ZF). No se ofrece con cambio manual.
Esta caja ha demostrado ser mucho mejor y más refinada que la antigua automática ZF de 9 marchas. Los cambios de velocidad son rápidos e imperceptibles. Los problemas más frecuentes son de tipo software y se solucionan con una actualización en el servicio oficial.
Cambio de aceite de la caja: Aunque los fabricantes suelen indicar que el aceite es “de por vida”, para una larga durabilidad se recomienda cambiarlo cada 60.000 a 80.000 km. Se utiliza un aceite específico Honda ATF Type 3.1 (o equivalente). Un cambio regular es la clave para que la caja supere sin problemas los 300.000 km.
Al comprar un vehículo con este motor, es imprescindible comprobar:
Conclusión: El Honda J35Y8 es un motor para conductores que valoran la finura, la entrega lineal de potencia y el sonido de un auténtico V6 de gasolina, y que están dispuestos a pagar el precio en forma de mayor consumo de combustible y un coste de matriculación más alto (en la mayoría de países de la UE). Su fiabilidad es tradicionalmente buena, pero el mantenimiento no es tan barato como el de los pequeños coches urbanos. Es una máquina ideal para familias numerosas y para realizar largos viajes.
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