El motor con código H23A2 es una mecánica específica que marcó la cuarta generación del Honda Prelude (chasis BB2) en el mercado europeo a principios y mediados de los años 90. A diferencia de su famoso "hermano" H22A (que sí dispone de sistema VTEC), el H23A2 fue diseñado para ofrecer más par a bajas revoluciones y una conducción más cómoda, sacrificando las altas vueltas por las que Honda es conocida.
Es un motor para conductores que prefieren la elasticidad en la conducción antes que un motor “gritando” a 7000 rpm. Aunque a menudo queda a la sombra de los modelos VTEC, el H23A2 es técnicamente fascinante, pero también un motor exigente que no tolera el descuido del propietario.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 2259 cc (2,3 L) |
| Configuración | 4 cilindros en línea, DOHC (doble árbol de levas), 16 válvulas |
| Potencia | 118 kW (160 CV) @ 5800 rpm |
| Par motor | 209 Nm @ 4500 rpm |
| Código de motor | H23A2 |
| Sistema de inyección | PGM-FI (inyección multipunto) |
| Tipo de alimentación | Atmosférico (sin sobrealimentación) |
| Bloque motor | Aluminio con camisas FRM |
El motor H23A2 utiliza correa de distribución para accionar los árboles de levas. Sin embargo, aquí hay un “detalle” característico de los motores Honda de las series H y F: también existe una segunda correa, más pequeña, para los ejes de equilibrado.
Se recomienda hacer el cambio de distribución cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años. Esto es clave: a menudo se rompe la correa pequeña de los ejes de equilibrado (por edad o mala calidad), esta se mete debajo de la correa de distribución principal, lo que provoca un salto de dientes y el choque de pistones y válvulas. Por lo tanto, en la distribución es obligatorio cambiar ambas correas, todos los tensores y la bomba de agua. El precio de las piezas es moderado, pero la mano de obra puede ser más cara porque el espacio en el vano motor del Prelude es reducido (depende del mercado).
La pregunta más frecuente sobre el H23A2 es el consumo de aceite. Este motor utiliza camisas de cilindro de FRM (Fiber Reinforced Metal) en el bloque. Es un material muy resistente al desgaste, pero extremadamente sensible a la mala lubricación y al sobrecalentamiento.
En el motor entran aproximadamente 4,3 a 4,8 litros de aceite (junto con el filtro). La graduación recomendada es 10W-40 semisintético para nuestro clima y motores veteranos, aunque en invierno se puede usar 5W-40.
Las bujías se cambian cada 20.000 - 30.000 km si se usan estándar de cobre (recomendadas NGK ZFR6F-11), o a intervalos mayores si se usan de iridio.
Volante bimasa: Buena noticia: este motor no lleva volante bimasa. Utiliza un volante rígido clásico. El kit de embrague es relativamente asequible y sencillo (según mercado).
Inyección y inyectores: El sistema es el fiable PGM-FI de Honda. Los inyectores son muy duraderos y rara vez dan problemas. Si los hay, normalmente se trata de suciedad que se soluciona con una limpieza por ultrasonidos, no con sustitución.
Turbo, DPF, AdBlue: Este motor no tiene turbocompresor, ni filtro de partículas DPF, ni sistema AdBlue. Es mecánica de la “vieja escuela”, sin caros sistemas anticontaminación que se estropeen. Dispone de catalizador y una válvula EGR sencilla. La EGR se puede limpiar si se queda atascada (síntoma: tirones a bajas revoluciones), con un coste mínimo (principalmente mano de obra).
En absoluto. Con 160 CV y, lo que es más importante, 209 Nm de par, el H23A2 mueve muy bien la carrocería del Prelude (que pesa unos 1200-1300 kg). A diferencia de los motores Honda más pequeños, que hay que “exprimir” hasta la zona roja para que anden, este 2.3 empuja con fuerza ya desde 2500-3000 rpm. La sensación de conducción se asemeja más a la de un 2.5 V6 que a la de un típico “zumbador” japonés.
Sí, el H23A2 se puede usar con GLP, pero con mucha precaución. Los motores Honda en general tienen asientos de válvula sensibles. Si vas a instalar GLP, es imprescindible:
1. Usar un equipo secuencial de calidad con un mapeo preciso.
2. Revisar y ajustar el juego de válvulas con más frecuencia (cada 15.000 - 20.000 km), ya que este motor no dispone de taqués hidráulicos. Si las válvulas se quedan “demasiado apretadas”, terminarán quemándose y la reparación de la culata será costosa.
Al ser un motor atmosférico, el “chip tuning” es tirar el dinero. La ganancia es insignificante (quizá 3-5 CV), algo imperceptible en la conducción. La única modificación seria que suelen hacer los entusiastas es el llamado “G23” o híbrido “Frankenstein”: montar la culata del motor H22 (VTEC) sobre este bloque, pero es una operación compleja y cara.
Caja manual (5 marchas): El código de la caja suele ser M2S4. La palanca tiene un tacto muy preciso y deportivo. Averías más comunes: Los sincronizadores de 2ª y 3ª pueden dañarse con una conducción agresiva (rascados al cambiar rápido). El aceite de la caja (Honda MTF-3) debe cambiarse cada 40.000 - 60.000 km. La capacidad es de unos 2 litros.
Caja automática (4 marchas): Con este motor también se montó una caja automática clásica. Consejo: Evítala si buscas fiabilidad o prestaciones. Estas cajas automáticas de los 90 son lentas (se “comen” bastante potencia) y propensas al sobrecalentamiento y a fallos tras más de 20 años de uso. La reparación suele ser más cara que el propio coche (muy costosa).
Al comprar un Honda con motor H23A2, haz lo siguiente:
Conclusión:
El H23A2 es un motor para auténticos amantes de los coupés japoneses de los 90. Ofrece un equilibrio fantástico entre potencia y par, haciendo del Prelude un coche muy divertido de conducir. Sin embargo, los años no pasan en vano: hay que estar preparado para revisar regularmente el nivel de aceite e invertir en el sistema de refrigeración y en la estanqueidad del motor. Si encuentras una unidad bien mantenida con caja manual, tendrás un futuro clásico en tu garaje.
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