El Honda H22A2 es uno de esos motores que definieron la "edad de oro" de la ingeniería japonesa de los años noventa. Se montó principalmente en el Honda Prelude de cuarta generación (chasis BB1), y este bloque de 2,2 litros representaba la cima de la gama en el mercado europeo antes de que la filosofía Type-R llegara al gran público. Lo que lo hace especial es el sistema VTEC (Variable Valve Timing and Lift Electronic Control), que le da a este cuatro cilindros relativamente grande una doble personalidad: un coche suave y tranquilo hasta las 5.000 rpm y una máquina de carreras hasta la zona roja, por encima de las 7.400 rpm. Hoy en día es un clásico muy buscado, pero los años y el kilometraje pasan factura, así que su compra exige prudencia.
| Características | Datos |
|---|---|
| Cilindrada | 2156 cc (2,2 L) |
| Potencia | 136 kW (185 CV) @ 6800 rpm |
| Par motor | 215 Nm @ 5300 rpm |
| Código de motor | H22A2 |
| Tipo de inyección | PGM-FI (inyección indirecta multipunto) |
| Inducción | Atmosférico con VTEC |
| Configuración | 4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
El motor H22A2 utiliza correa de distribución. Sin embargo, aquí la situación es particular porque el motor tiene dos correas: una grande que mueve los árboles de levas y otra más pequeña para los ejes de equilibrado. La rotura de cualquiera de las dos puede provocar una catástrofe (choque entre pistones y válvulas). Además, los motores H22 son conocidos por su tensor hidráulico automático problemático, que con el tiempo puede aflojarse. Muchos entusiastas lo sustituyen preventivamente por un tensor manual del motor H23 para mayor seguridad.
Aunque la mecánica es robusta, los años pesan. Los problemas más habituales incluyen:
La distribución completa se recomienda cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Debido a la edad de los vehículos, es aconsejable acortar el intervalo a 80.000 km. Es obligatorio cambiar ambas correas, todos los tensores, rodillos y la bomba de agua.
Las bujías se cambian cada 20.000 a 40.000 km si son de cobre estándar (que es lo que mejor va en estos Honda), o hasta 100.000 km si se usan de iridio (NGK es la recomendación de fábrica y la mejor elección). No se recomienda experimentar con otras marcas.
En el motor entran aproximadamente 4,8 a 5,0 litros de aceite con el filtro. La graduación recomendada es 5W-40 o 10W-40 (sintético o semisintético de calidad). Debido al régimen alto de giro, la calidad del aceite es crucial.
¿Consume aceite? Sí. Los motores H22 son conocidos por ello. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1.000 km se considera a menudo "aceptable" en motores con mucho kilometraje que se usan frecuentemente en régimen VTEC. Si consume 1 litro cada 1.000 km en conducción normal, el motor está pidiendo una reparación general (segmentos y rectificado).
Buena noticia: Este motor no lleva volante bimasa. Utiliza un volante fijo clásico. Esto significa que sustituir el kit de embrague es mucho más barato que en los diésel modernos. El kit de embrague (plato, disco y cojinete de empuje) tiene un precio razonable (no es caro), pero la mano de obra puede variar según la accesibilidad.
Utiliza el clásico sistema PGM-FI con inyección indirecta multipunto. Los inyectores de gasolina de este motor son extremadamente duraderos y rara vez dan problemas. Si surge alguno, una limpieza en cuba de ultrasonidos suele solucionarlo. No hay bombas de alta presión caras.
El motor es atmosférico, por lo que no tiene turbocompresor, lo que elimina una gran fuente de preocupaciones y gastos. Al ser un coche de los años 90 (norma Euro 1/Euro 2), no lleva filtro DPF ni sistema AdBlue. Sí dispone de válvula EGR que, como ya se ha mencionado, suele obstruirse y requiere limpieza (la limpieza es barata, pero lleva tiempo porque hay que limpiar también los conductos del colector de admisión).
No es un motor ahorrador. Es un gasolina de 2,2 litros de la vieja escuela.
El motor no es en absoluto perezoso. Con 185 CV en la carrocería del Honda Prelude (que pesa unos 1.300 kg), el coche es muy ágil. Hasta las 5.000 rpm se comporta como un 2,2 litros normal con un par suficiente para la ciudad, pero la verdadera diversión empieza cuando entra el VTEC. La respuesta al acelerador es inmediata, típica de los motores atmosféricos.
La caja de cambios tiene desarrollos relativamente cortos para mejorar la aceleración. A 130 km/h en quinta, el motor gira en torno a 3.800 a 4.000 rpm. Esto significa que el motor siempre está listo para adelantar sin reducir marcha, pero el nivel de ruido en el habitáculo es mayor que en los coches modernos con 6 marchas.
¿Es adecuado? Condicionalmente SÍ. Los motores Honda tienen asientos de válvula algo más "blandos". Si se instala GLP, es imprescindible montar un sistema secuencial de calidad con un mapa bien ajustado y se recomienda un sistema de lubricación de válvulas (por goteo o aditivo electrónico). Además, los motores H22 no toleran mezclas pobres, ya que esto eleva la temperatura en los cilindros y puede dañar las delicadas camisas FRM. La rentabilidad es alta debido al consumo, pero existe riesgo si el instalador no es realmente experto.
En los gasolina atmosféricos, una reprogramación "Stage 1" aporta ganancias insignificantes (quizá 5-8 CV), algo que apenas se nota en la conducción. Bajar el punto de entrada del VTEC (que se active antes) es una modificación popular, pero requiere una gestión electrónica más seria (Hondata y similares). Una mejor inversión es un buen sistema de admisión y escape para mejorar la "respiración" del motor.
Con el H22A2 se ofrecían dos opciones:
Al comprar un Honda Prelude con motor H22A2, es fundamental comprobar lo siguiente:
Conclusión: El H22A2 es un motor para auténticos amantes de la conducción. No es el más barato de mantener por su consumo de combustible y la necesidad de usar aceite de calidad, pero ofrece una sonrisa al volante que los motores turbo modernos difícilmente pueden igualar. Si encuentras una unidad con caja manual que no eche humo azul, cómprala, porque su precio no deja de subir.
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