El Honda J35Z5 es miembro de la legendaria serie J de motores, diseñado específicamente para un uso más exigente. Es más conocido por su montaje en la Honda Ridgeline (primera generación, modelos restyling de 2009 a 2014). Es un motor "a la vieja escuela": un gran V6 atmosférico que entrega la potencia de forma lineal, sin ayuda de turbo. A diferencia de muchos motores modernos que sacrifican la durabilidad en favor de la ecología, el J35Z5 está hecho para durar, aunque eso se nota en la gasolinera. En el mundo del automóvil, este motor se considera un "caballo de batalla" que, con el mantenimiento adecuado, supera fácilmente los 400.000 km.
| Fabricante | Honda |
| Código de motor | J35Z5 |
| Cilindrada | 3471 cc (3.5 L) |
| Configuración | V6 (6 cilindros en V) |
| Potencia | 184 kW (250 CV) @ 5700 rpm |
| Par motor | 335 Nm @ 4300 rpm |
| Alimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) |
| Distribución | SOHC VTEC (correa de distribución) |
| Inyección | PGM-FI (inyección indirecta multipunto) |
Esta es la cuestión técnica más importante para el propietario de este motor. El Honda J35Z5 utiliza correa de distribución. No es un motor con cadena. Si la correa se rompe, se produce un "choque" entre pistones y válvulas (motor de interferencia), lo que provoca una avería catastrófica. Por eso, respetar el intervalo de cambio es imperativo.
Aunque el motor es muy fiable, los años y el kilometraje traen ciertos problemas:
El mantenimiento mayor se realiza cada 100.000 a 120.000 km o cada 7 años (lo que ocurra primero). En esa ocasión se deben cambiar: correa de distribución, tensores, rodillos y bomba de agua. Se recomienda también revisar y, si hace falta, sustituir los retenes del cigüeñal y del árbol de levas, así como la correa auxiliar (PK).
En el motor caben aproximadamente 4,3 a 4,5 litros de aceite con filtro. La viscosidad recomendada es 5W-20 o 0W-20. Honda insiste en un aceite más fluido debido a los conductos estrechos y al sistema VTEC.
En cuanto al consumo de aceite, el J35Z5 es mejor que sus parientes que cuentan con VCM (desactivación de cilindros). Aun así, un consumo de 0,5 a 0,8 litros cada 10.000 km se considera completamente normal para un V6 de esta cilindrada, especialmente si se conduce de manera más agresiva. Si consume más de 1 L en un intervalo de servicio, hay que revisar la válvula PCV o los retenes de válvulas.
El motor utiliza bujías de iridio. El intervalo de cambio de fábrica es de unos 100.000 km (a menudo se indican también 160.000 km en EE. UU., pero en Europa se recomienda un cambio más temprano por la calidad del combustible). El acceso a la bancada trasera de cilindros (lado del habitáculo) es un poco más complicado, por lo que los mecánicos suelen cobrar más mano de obra por este trabajo.
Volante bimasa: Este motor en la Honda Ridgeline va emparejado exclusivamente con una caja de cambios automática. Por lo tanto, no lleva volante bimasa en el sentido en que lo montan los diésel con cambio manual. Lleva un convertidor de par (wandler) que forma parte de la caja y es muy duradero.
Sistema de inyección: Utiliza la clásica inyección PGM-FI en el colector de admisión (Port Injection). Es una noticia excelente para un coche de segunda mano. Los inyectores son sencillos, baratos de reparar y muy pocas veces dan problemas. Además, no hay acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión como en los motores de inyección directa.
Turbo, DPF, EGR, AdBlue:
Consumo real en ciudad: Prepárese para cifras elevadas. La Honda Ridgeline es un vehículo pesado con tracción a las cuatro ruedas y una carrocería bastante cuadrada. En tráfico urbano denso, el consumo real está entre 14 y 18 litros a los 100 km. En invierno y en trayectos muy cortos puede llegar hasta 20 litros.
¿Es un motor "perezoso"? Con 250 CV y 335 Nm, el motor no es perezoso, pero tampoco es deportivo. La sensación se parece más a la de un camión: tiene un empuje fuerte y lineal. El motor tiene que subir por encima de 3500 rpm para que el sistema VTEC entre en acción y entregue toda la potencia. Para adelantamientos y remolcar un tráiler tiene potencia más que suficiente.
En autopista: Este es el hábitat natural de este vehículo. A 130 km/h, el motor gira a un régimen relativamente bajo (gracias a la 5ª marcha de la caja), normalmente alrededor de 2200-2500 rpm. La conducción es entonces silenciosa y cómoda. El consumo en carretera baja a unos 10 a 12 litros a los 100 km.
Instalación de gas (GLP): El J35Z5 es apto para la instalación de un sistema GLP y es una opción habitual debido a su elevado consumo. Sin embargo, los motores Honda tienen asientos de válvulas "blandos". Si instala GLP, debe insistir en un sistema de calidad con conexión OBD y, lo más importante, revisar el juego de válvulas con más frecuencia (cada 30.000 - 40.000 km). También se recomienda un sistema de lubricación de válvulas (engrasador), aunque hay opiniones divididas sobre su eficacia.
Reprogramación (Stage 1): Dado que es un motor atmosférico, la "repro" no aporta resultados drásticos. Se puede esperar una ganancia de 10-15 CV y una respuesta algo mejor al acelerador, pero en la práctica la diferencia apenas se nota. Las mejoras mayores solo llegan con modificaciones físicas (admisión, escape), lo cual es caro. Para el conductor medio, un Stage 1 es tirar el dinero.
El J35Z5 en el modelo Ridgeline viene con una caja de cambios automática de 5 velocidades. No hubo opción de cambio manual.
Fiabilidad de la automática: Las cajas automáticas de 5 marchas de Honda de esta época son mucho mejores que las de principios de los 2000. En general son fiables, pero tienen un punto crítico: el radiador de la caja de cambios. Los conectores del radiador pueden corroerse, lo que provoca la mezcla del refrigerante del motor con el aceite de la caja (conocido como "Strawberry Milkshake of Death"). Si eso ocurre, la caja suele quedar destruida. Se recomienda el cambio preventivo del radiador o la instalación de un radiador externo.
Mantenimiento de la caja: El aceite de la caja se cambia cada 40.000 a 60.000 km. Es obligatorio usar aceite original Honda ATF DW-1. Estas cajas no toleran aceites universales. El cambio se hace con el método de "vaciar y rellenar" (salen unos 3-3,5 litros), nunca con máquinas de lavado a presión que puedan dañar los conductos finos.
Antes de comprar un Honda con motor J35Z5, preste atención a lo siguiente:
Conclusión: El Honda J35Z5 es una joya para los amantes de la vieja escuela. No tiene lag de turbo, no tiene filtro DPF y el sonido del V6 es música para los oídos. Si puede asumir su sed de gasolina y el mantenimiento regular (mantenimiento mayor y reglaje de válvulas), tendrá un motor que rara vez se avería y ofrece un confort de marcha sobresaliente.
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