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J35A9 Motor

Actualizado:
Motor
3471 cm3
Aspiración
Motor atmosférico
Combustible
Gasolina
Fuel injection system
Inyección multipunto en el colector
Potencia máxima
247 cv @ 6300 rpm
Par máximo
339 Nm @ 4500 rpm
Cilindros
6
Válvulas
24, 4 por cilindro
Posición de los cilindros
V-engine
Distribución
DOHC
Capacidad de aceite
4.3 l
Refrigerante
6.2 l

# Vehículos propulsados por este motor

Honda J35A9 3.5 V6 – Experiencias, problemas, consumo y mantenimiento

La serie de motores Honda J es considerada una de las configuraciones V6 más respetadas del mundo. En concreto, el J35A9 es el propulsor que mueve la primera generación del modelo Honda Ridgeline. Es un representante clásico de la “vieja escuela”: gran cilindrada, aspiración atmosférica y enfoque en la durabilidad y el par motor necesario para un vehículo pesado. Aunque a menudo se describe a estos motores como “indestructibles”, requieren un mantenimiento específico que no debe ignorarse, especialmente cuando hablamos del sistema de distribución y de refrigeración.

Resumen de lo más importante (TL;DR)

  • Distribución: Utiliza correa dentada, no cadena. El reemplazo es un aspecto crítico y costoso del mantenimiento.
  • Mayor riesgo: Corrosión de las conexiones del radiador de aceite de la caja de cambios (integrado en el radiador principal), lo que puede provocar la mezcla de anticongelante y aceite de la transmisión (el llamado “Strawberry Milkshake of Death”).
  • Consumo: Alto. Espera un consumo de dos dígitos en casi todas las condiciones de conducción.
  • Válvulas: Requieren reglaje mecánico (comprobación del juego) a cierto kilometraje.
  • Caja de cambios: El cambio automático es robusto, pero sensible a la calidad del aceite y al sobrecalentamiento.
  • Recomendación: Motor extremadamente refinado y potente que puede recorrer cientos de miles de kilómetros con mantenimiento regular, ideal para quienes no tienen el consumo de combustible como principal preocupación.

Contenido

Especificaciones técnicas

Parámetro Dato
Código de motor J35A9
Cilindrada 3471 cc (3.5 L)
Configuración V6, SOHC VTEC
Potencia 182 kW (247 CV) @ 5750 rpm
Par motor 339 Nm @ 4500 rpm
Tipo de inyección Multi-point (inyección indirecta)
Alimentación Aspiración atmosférica (Naturally aspirated)
Aceite recomendado 5W-20 o 5W-30 (según el clima)

Fiabilidad y mantenimiento

¿Correa dentada o cadena?

Esta es la cuestión técnica más importante para los propietarios. El motor J35A9 utiliza correa de distribución. Es un motor de interferencia, lo que significa que si la correa se rompe, los pistones golpearán las válvulas y se producirá una avería grave del motor.
Recomendación: La distribución completa debe hacerse estrictamente a tiempo. Junto con la correa es obligatorio cambiar el tensor, los rodillos y la bomba de agua (accionada por la misma correa).

Averías más frecuentes

Aunque mecánicamente es muy resistente, hay puntos a los que hay que prestar atención:

  • Pérdidas de aceite: Lo más habitual es en la junta de la válvula VTEC (spool valve) o en el retén del cigüeñal. Si notas aceite en el alternador, es señal de que la junta situada encima está fallando, lo que puede acabar dañando el alternador.
  • Reglaje de válvulas: La serie J de Honda no tiene taqués hidráulicos. Esto significa que el juego de válvulas debe comprobarse y ajustarse mecánicamente. Si se oye un característico “cascabeleo” con el motor frío, ha llegado el momento de hacer el reglaje.
  • Soportes de motor: Debido al alto par motor y a la carrocería pesada del Ridgeline, los soportes hidráulicos del motor se deterioran y no son baratos de sustituir.

Intervalos de servicio y aceite

Distribución completa: Se recomienda cada 100.000 a 120.000 km o cada 6-7 años, lo que ocurra antes. No arriesgues con piezas baratas; utiliza juegos OEM o de recambio de alta calidad (por ejemplo, Aisin, que a menudo es de primer equipo).

Capacidad y tipo de aceite: El motor lleva aproximadamente 4,3 a 4,5 litros de aceite con filtro. La graduación recomendada es 5W-20, aunque en climas más cálidos o en motores con mayor kilometraje se suele utilizar 5W-30.

Consumo de aceite: El J35A9 no es conocido por un alto consumo de aceite, a diferencia de algunas versiones más modernas con sistema agresivo de desconexión de cilindros (VCM). Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable, pero por encima de eso puede indicar desgaste de segmentos o de retenes de válvula.

Bujías: Utiliza bujías de iridio o platino (NGK o Denso). El intervalo de sustitución es largo, normalmente en torno a los 100.000 km.

Piezas específicas (Costes)

Sistema de inyección e inyectores

El motor utiliza inyección clásica MPI (Multi-Point Injection) en el colector de admisión. Esto es una excelente noticia para los compradores de segunda mano. Los inyectores son extremadamente duraderos, rara vez se averían y no son tan sensibles a la calidad del combustible como en los motores de inyección directa. La limpieza de inyectores rara vez es necesaria antes de los 200.000 km.

Bimasa y turbo

El J35A9 no lleva volante bimasa en el sentido en que lo equipan los diésel con caja manual, ya que viene exclusivamente con caja automática que utiliza un convertidor de par hidrodinámico (wandler). Además, el motor no tiene turbocompresor, lo que elimina toda una serie de posibles averías costosas (reparación del turbo, intercooler, manguitos).

Sistema de emisiones (EGR, DPF, AdBlue)

Al ser de gasolina, este motor no lleva filtro DPF ni sistema AdBlue. Dispone de válvula EGR para la recirculación de gases de escape. Con el tiempo, los conductos del EGR en el colector de admisión pueden obstruirse con carbonilla, lo que provoca el encendido del testigo “Check Engine” y un funcionamiento irregular. La limpieza de los conductos es una intervención relativamente sencilla. Los catalizadores están presentes y pueden ser caros de sustituir si fallan (muy caro, dependiendo del mercado).

Consumo y prestaciones

Consumo real

Seamos sinceros: este no es un motor económico.

  • Ciudad: Espera entre 15 y 18 litros/100 km. En atascos y en invierno, esta cifra puede subir hasta 20 litros.
  • Carretera: Con una conducción tranquila, es posible bajar a 10 a 12 litros/100 km.
  • Mixto: Un promedio realista para la mayoría de conductores es de unos 13-14 l/100 km.

Prestaciones y “pereza”

Con 247 caballos y 339 Nm de par, el motor no es perezoso. Al contrario, el Honda Ridgeline con este motor acelera de forma lineal y contundente. El sistema VTEC permite que el motor “respire” a pleno pulmón a altas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos. No obstante, hay que tener en cuenta que el vehículo pesa alrededor de 2 toneladas, por lo que la sensación no es deportiva, sino de fuerza “camionera”.

En autopista: El motor rueda sin esfuerzo. A una velocidad de 130 km/h, las revoluciones suelen situarse en torno a 2.500 rpm (en la marcha más alta), lo que hace que la conducción sea silenciosa y cómoda.

Opciones adicionales y modificaciones

Instalación de GLP

¿Se puede convertir a GLP? Sí, absolutamente. Debido al alto consumo, es una modificación habitual.
Advertencia: Las culatas de Honda a veces son más sensibles a las mayores temperaturas de combustión del gas (los llamados “asientos/válvulas blandos”). Es imprescindible instalar un sistema secuencial de calidad, comprobar el juego de válvulas con regularidad (con más frecuencia que con gasolina, por ejemplo cada 30-40.000 km) y considerar un sistema de lubricación de válvulas (dosificador de aditivo), aunque las opiniones sobre su eficacia son variadas.

Reprogramación (Stage 1)

Al ser un motor atmosférico, la “repro” o reprogramación tiene poco sentido. La ganancia de potencia sería insignificante (quizá 5-10 CV), algo que no notarás en la conducción. Es mejor invertir el dinero en un mantenimiento de calidad y fluidos nuevos.

Caja de cambios

Tipo de caja

Con el J35A9 en el Honda Ridgeline se monta exclusivamente una caja de cambios automática de 5 velocidades. No hay opción de cambio manual para esta combinación en este modelo.

Problemas y mantenimiento de la caja

Las cajas automáticas de 5 velocidades de Honda de esta época son en general fiables, pero tienen un fallo potencialmente fatal relacionado con la refrigeración:

  • SMOD (Strawberry Milkshake of Death): La conexión del enfriador de la caja de cambios que pasa por la parte inferior del radiador principal del motor puede corroerse y romperse. Entonces el refrigerante del motor se mezcla con el aceite de la transmisión, creando una emulsión rosada. Esto destruye la caja de cambios de forma prácticamente inmediata y exige una reparación completa o el reemplazo de la caja y del radiador. Es caro (muy caro, depende del mercado).
  • Prevención: Muchos propietarios sustituyen el radiador de forma preventiva o instalan un radiador externo de aceite para la caja de cambios, separando físicamente ambos sistemas.
  • Servicio: El aceite de la caja debe cambiarse con el método de “vaciar y rellenar” (no lavado a máquina a presión) cada 40.000 a 60.000 km. Utiliza exclusivamente aceite original Honda DW-1. Estas cajas no toleran bien aceites “universales”.

Compra de segunda mano y conclusión

Antes de comprar un Honda Ridgeline con motor J35A9, presta atención a lo siguiente:

  1. Revisión de fluidos: Abre el tapón del radiador y el depósito de anticongelante. Si ves restos de aceite o una especie de “mayonesa”, aléjate. Revisa también la varilla de la caja de cambios: el aceite debe ser rojo y claro, no rosado o marrón, y no debe oler a quemado.
  2. Ruido del motor: Escucha el arranque en frío. Un golpeteo metálico agudo puede indicar la necesidad de reglaje de válvulas o, en el peor de los casos, daño en el árbol de levas (aunque es menos frecuente en este modelo).
  3. Historial de la correa de distribución: Si el vendedor no tiene prueba de sustitución, incluye desde el principio el coste de la distribución completa en el precio (caro).
  4. Fugas: Mira el motor por debajo, especialmente la unión entre motor y caja (retén del cigüeñal) y la zona de la bomba de la dirección asistida.

Conclusión:

El J35A9 es un motor fantástico para quienes buscan fiabilidad y potencia y están dispuestos a pagar el precio en consumo de combustible. Su construcción sencilla (sin turbo ni inyección directa) implica menos quebraderos de cabeza a largo plazo. Sin embargo, su talón de Aquiles no está en el propio motor, sino en el sistema de refrigeración de la caja de cambios. Si resuelves ese posible problema y cambias la correa de distribución con regularidad, este motor puede servirte durante cientos de miles de kilómetros.

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