El motor con código G4FA pertenece a la familia de motores "Gamma" de Hyundai/Kia. Es el propulsor de acceso para muchos modelos del segmento C y monovolúmenes del gigante coreano. La versión de 90 CV (66 kW) es en realidad una versión “capada” por software del motor más potente de 109 CV, principalmente por ventajas fiscales y ventas de flotas en determinados países europeos. Se montó en los modelos Cee'd de primera generación restyling y en el monovolumen Venga. Se considera un motor sencillo que aguanta mucho, pero tiene dos o tres puntos críticos que todo propietario debe conocer.
| Cilindrada | 1396 cc (1.4 L) |
| Potencia | 66 kW (90 CV) a 6000 rpm |
| Par motor | 137 Nm a 4000 rpm |
| Código de motor | G4FA (Gamma I generación) |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection) - Indirecta |
| Sobrealimentación | Atmosférico (Naturally Aspirated) - Sin turbo |
| Válvulas | 16 válvulas (DOHC), CVVT (apertura variable) |
| Bloque motor | Aluminio |
Cuando hablamos del motor G4FA, hablamos de una de las compras más racionales en el mercado de segunda mano, siempre que el anterior propietario haya sido cuidadoso.
El motor utiliza cadena de distribución. En teoría es “libre de mantenimiento”, pero la práctica ha demostrado lo contrario. En estos motores la cadena puede alargarse y el tensor perder eficacia. Esto suele ocurrir entre los 120.000 y 180.000 km, aunque hay unidades que superan los 250.000 km sin intervención.
Síntomas: Traqueteo metálico al arrancar en frío que dura unos segundos, o zumbido/golpeteo constante procedente del lado del acompañante en el vano motor. Si oyes esto, el cambio del kit de cadena es urgente para evitar un salto de dientes y una avería grave.
Además de la cadena, el mayor enemigo de este motor es el catalizador. Está situado muy cerca del colector de escape (para calentarse antes). Cuando el panal del catalizador se desintegra (por combustible de mala calidad, edad o problemas de encendido), el motor puede, debido a la contrapresión al frenar con el motor, aspirar el polvo cerámico de vuelta a los cilindros. Ese polvo actúa como una lija y destruye las paredes de los cilindros (produce rayaduras).
Síntomas: Aumento del consumo de aceite, pérdida de compresión y de potencia. La solución es una comprobación preventiva del estado del catalizador con una cámara endoscópica a través del orificio de la sonda lambda.
Como lleva cadena, no existe un “kit de distribución” clásico con intervalo fijo como en los motores con correa. Se cambia la correa de servicios (correa acanalada) y los tensores sobre los 60.000 - 90.000 km o según su estado. La cadena se cambia únicamente cuando se oye. La bomba de agua se cambia cuando pierde o de forma preventiva a kilometrajes altos.
El cárter admite relativamente poco aceite: unos 3,3 a 3,6 litros (compra siempre 4 litros). La viscosidad recomendada es 5W-30 (ACEA A3/B4 o A5/B5). También se puede usar 5W-40, especialmente en climas cálidos o en motores con mayor kilometraje. El cambio de aceite y todos los filtros debe hacerse estrictamente cada 10.000 km y como máximo cada 15.000 km. Debido a la pequeña cantidad de aceite en el sistema, éste se degrada más rápido, así que no retrases el cambio.
Un motor G4FA en buen estado no debería consumir una cantidad significativa de aceite. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km es aceptable. Si consume más (por ejemplo, 1 litro cada 2.000 km), es una señal de alarma que suele indicar problemas en los segmentos (a menudo causados por el polvo procedente del catalizador) o en los retenes de válvula.
No. El motor de gasolina 1.4 G4FA viene únicamente con volante rígido. Esto es una gran ventaja, ya que el kit de embrague cuesta mucho menos (normalmente entre 80 y 150 EUR, según la marca) y no hay un volante bimasa caro que pueda fallar.
Utiliza la clásica inyección MPI (Multi-Point Injection). Los inyectores son muy robustos, baratos y rara vez dan problemas. No son tan sensibles a la calidad del combustible como los inyectores GDI (inyección directa) que llegaron en generaciones posteriores.
No. Es un motor atmosférico. No hay turbo, ni intercooler, ni problemas de fugas de aceite en el turbo ni reparaciones caras de éste.
No lleva filtro DPF (eso solo lo montan los diésel). El motor sí tiene válvula EGR, pero en los gasolina rara vez da problemas antes de muchos kilómetros. Si se ensucia, normalmente se puede limpiar. El problema mucho más serio en el sistema de escape es el ya mencionado catalizador.
El Kia Cee'd y el Venga no son coches ligeros (pesan alrededor de 1200-1300 kg). En ciudad, puedes esperar un consumo real de entre 8 y 9,5 litros a los 100 km, según el tráfico y lo pesada que sea tu pisada sobre el acelerador. En invierno puede subir fácilmente a 10 litros. En carretera convencional se puede bajar hasta unos 6 litros.
Siendo sinceros – sí. Con 90 CV y solo 137 Nm de par disponibles a unas altas 4000 rpm, este motor exige “exprimirlo” para que tire. En el Kia Venga, que es más alto y tiene mayor resistencia aerodinámica, la sensación de pesadez es aún más marcada que en el Cee'd. El aire acondicionado reduce todavía más las prestaciones. Para una conducción relajada es perfectamente correcto, pero para adelantar tendrás que reducir dos marchas y llevarlo por encima de 4000 rpm.
No es un motor pensado para largos viajes por autopista. Debido a los desarrollos cortos del cambio (especialmente en las versiones de 5 marchas), a una velocidad de 130 km/h el motor gira en torno a 3800-4000 rpm. Esto significa que en el habitáculo hay más ruido y que el consumo sube (unos 7,5 - 8,5 litros a 130 km/h). Le falta una sexta marcha para bajar las revoluciones (algunos modelos más nuevos la llevan, compruébalo en la palanca de cambios).
En general sí, gracias a la inyección MPI la instalación es sencilla y económica. PERO hay un “pero”: Este motor (G4FA) no tiene taqués hidráulicos, sino cazoletas mecánicas. Eso significa que el juego de válvulas no se ajusta solo. El GLP quema a mayor temperatura y puede provocar el asentamiento de los asientos de válvula.
Recomendación: Si instalas GLP, es obligatoria la instalación de un sistema de lubricación de válvulas (“engrasador” o sistema split-fuel electrónico) y el control periódico del juego de válvulas cada 40.000-50.000 km. El ajuste del juego es caro porque requiere desmontar los árboles de levas y sustituir cazoletas.
Al ser un motor atmosférico, la “repro” es prácticamente tirar el dinero. Puedes ganar, como mucho, 3 a 5 caballos, algo que no notarás en la conducción. La única situación en la que una intervención de software tiene sentido es cuando el motor está limitado por software a propósito (como éste de 90 CV frente al de 109 CV). En ese caso, recuperando el mapa original de la versión más potente puedes ganar esos 20 CV, pero esto debe hacerlo alguien que conozca exactamente las diferencias entre los mapas de la ECU.
Lo más habitual es encontrar un cambio manual de 5 marchas (en los primeros restyling) y un manual de 6 marchas (en los últimos años del Venga y el Cee'd). La caja automática combinada con el motor 1.4 es muy rara (era más común con el 1.6), pero si la encuentras, será un antiguo automático de 4 marchas (convertidor de par clásico).
Si estás buscando un Cee'd o un Venga de segunda mano con este motor, céntrate en los siguientes pasos durante la revisión:
Veredicto final: El Kia Cee'd y el Venga con el motor 1.4 (90 CV) son campeones de la racionalidad. No son rápidos, no son silenciosos a 140 km/h, pero te servirán fielmente con unos costes de mantenimiento mínimos. Son ideales para conductores que pasan la mayor parte del tiempo en ciudad y en carreteras convencionales y que quieren un coche barato sin las “minas” ocultas de los diésel modernos.
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