Nissan VQ35DE — reseña del motor
Nissan VQ35DE (283 CV): Experiencias, problemas, consumo y consejos para comprar de segunda mano
En resumen, lo más importante (TL;DR)
- Motor V6 legendario: Famoso por su sonido fantástico, excelente respuesta al acelerador y durabilidad mecánica, aunque con ciertos defectos que requieren atención.
- Distribución por cadena: El motor utiliza cadena de distribución, que en general es fiable, pero tras muchos kilómetros requiere revisar el tensor y las guías.
- Consumo de aceite: Uno de sus mayores puntos débiles. El consumo de aceite por los segmentos de los pistones o las fugas en las tapas de válvulas es extremadamente frecuente.
- Sin dolores de cabeza con la ecología: Como buen gasolina de la vieja escuela, no lleva DPF, ni EGR (tiene un sistema específico de apertura variable de válvulas que hace ese trabajo), ni sistema AdBlue.
- Alto consumo de combustible: Espere consumos de dos dígitos, especialmente en carrocerías pesadas como el Infiniti FX35.
- Cajas de cambios: Las cajas manuales (versiones tempranas) tienen problemas con los sincronizadores, mientras que la posterior CD009 es prácticamente indestructible. El automático es fiable si se mantiene correctamente.
Contenido
- Introducción: Una leyenda japonesa
- Especificaciones técnicas
- Fiabilidad y mantenimiento: Cadena, aceite y bujías
- Componentes y sistemas específicos
- Consumo, prestaciones e instalación de GLP
- Cajas de cambio: Manual vs Automática
- Compra de segunda mano y conclusión
Introducción: Una leyenda japonesa
Si alguna vez ha oído el agudo y metálico rugido de un Nissan 350Z o de un lujoso Infiniti FX35/G35 por la calle, ha estado escuchando al VQ35DE. Este motor de la serie VQ dominó durante años las listas de los mejores propulsores del mundo. Con una cilindrada de 3,5 litros, configuración V6 y 208 kW (283 CV), está diseñado para ofrecer una entrega de potencia lineal y un par motor impresionante en todo el rango de revoluciones. Se montó en cupés deportivos (Nissan 350Z, Fairlady, Infiniti G35), pero también en SUV y berlinas de lujo (Infiniti FX35, Nissan Fuga). Aunque es extremadamente duradero, los años pasan factura, y descuidar el mantenimiento puede salirle muy caro.
Especificaciones técnicas
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 3498 cc |
| Potencia | 208 kW (283 CV) |
| Par motor | 352 Nm |
| Código de motor | VQ35DE |
| Tipo de inyección | MPI (Inyección en el colector de admisión) |
| Tipo de sobrealimentación | Motor atmosférico (Naturally aspirated) |
Fiabilidad y mantenimiento: Cadena, aceite y bujías
Tren de distribución y “gran servicio”
Este propulsor utiliza cadena de distribución en lugar de correa dentada, lo que en teoría significa una duración “de por vida”. Sin embargo, en la práctica no es así. Las guías de la cadena (de plástico) y los tensores hidráulicos se desgastan con el tiempo. El gran servicio (cambio de cadena) no se realiza a un kilometraje fijo, sino únicamente cuando la cadena empieza a sonar, normalmente en el arranque en frío. Esto suele ocurrir recién a partir de los 200.000 a 250.000 km. Si el motor funciona suave y en silencio, no lo toque.
El problema más grave: Consumo y fugas de aceite
El fallo más conocido del motor VQ35DE es el consumo de aceite. Debido al diseño de los segmentos de los pistones, el motor tiende a quemar aceite. En ejemplares más viejos se considera “normal” un consumo de unos 0,5 a 1 litro cada 1000 km, pero si supera esta cifra, es señal de segmentos muy agarrotados. Otro problema frecuente son las tapas de válvulas. Las juntas alrededor de los orificios de las bujías se deterioran, de modo que el aceite se filtra directamente al alojamiento de las bujías (bobinas), lo que provoca fallos de encendido (“misfire”) y tirones en la marcha.
En el motor entran unos 4,7 a 5,0 litros de aceite (dependiendo del filtro y del diseño del cárter en el modelo concreto). La graduación recomendada es 5W-30, pero debido a la edad y a los mayores juegos internos, muchos mecánicos recomiendan pasar a un buen aceite 5W-40, que protege mejor a altas temperaturas.
Bujías y sensores
Las bujías (imprescindible que sean de iridio o platino) se cambian cada 90.000 a 100.000 km. El coste de la sustitución no es despreciable, ya que hay que desmontar la parte superior del colector de admisión (“plenum”), lo que implica varias horas de mano de obra. Entre las averías eléctricas más habituales, preste atención a los sensores del árbol de levas y del cigüeñal. Cuando fallan, el motor se apaga en marcha, le cuesta arrancar o entra en “modo emergencia” (limp mode). Su sustitución es relativamente sencilla y no demasiado cara.
Componentes y sistemas específicos
Teniendo en cuenta que se trata de un gran motor de gasolina “puro y duro”, está libre de las pesadillas típicas de los diésel modernos. No lleva turbocompresor (salvo que se haya instalado posteriormente con un kit aftermarket), no tiene filtro DPF ni sistema AdBlue. El sistema de inyección es un clásico MPI (inyección en el colector), y los inyectores de gasolina son muy robustos y rara vez dan problemas, siempre que no se utilice combustible de dudosa calidad.
Consumo, prestaciones e instalación de GLP
¿Cuánto consume realmente?
Este motor definitivamente no es para quienes miran cada céntimo en la gasolinera. El consumo real en ciudad se sitúa entre 15 y 18 l/100 km. En un SUV pesado como el Infiniti FX35 AWD (que pesa más de 2 toneladas), el consumo urbano en invierno alcanza fácilmente los 20 litros. En autopista, a 130 km/h (donde suele ir sobre las 2800-3000 rpm, según el desarrollo), el consumo baja a unos más llevaderos 9 a 11 l/100 km.
Prestaciones en carretera
¿Es “perezoso”? En absoluto. Con 352 Nm de par, el motor empuja muy bien ya desde bajas revoluciones. En un Nissan 350Z o un Infiniti G35 Coupé, es una auténtica máquina deportiva. En el voluminoso FX35 consigue disimular el peso del coche y ofrece aceleraciones impresionantes, aunque la aerodinámica y la masa pasan factura por encima de los 150 km/h.
GLP (gas) y reprogramación (Stage 1)
La instalación de GLP es posible, pero requiere un instalador de primera y un sistema de calidad. El VQ35DE no tiene taqués hidráulicos (lleva “tacitas” sólidas), lo que significa que el juego de válvulas no se ajusta automáticamente. Circular con una mezcla pobre de gas quemará rápidamente las válvulas de escape. Si se instala GLP, el mapa de inyección debe ser perfecto.
En cuanto a la reprogramación (Stage 1), al ser un motor atmosférico, el ajuste de la centralita aporta ganancias mínimas, apenas 10 a 15 CV. Para obtener mejoras reales, los propietarios suelen montar “plenum spacers” (separadores del colector de admisión), colectores de escape deportivos y catalizadores de alto flujo (“high-flow”). Solo entonces, con una buena reprogramación (software “UpRev”), se puede conseguir una potencia significativamente mayor.
Cajas de cambio: Manual vs Automática
Con este motor se montaron cajas manuales de 6 velocidades (principalmente en el 350Z y el G35) y cajas automáticas de 5 velocidades (en los SUV y berlinas de lujo).
Caja manual (sincronizadores y volante bimasa)
Las primeras versiones de la caja manual (códigos CD001 a CD008) son conocidas por los sincronizadores débiles de tercera y quinta marcha. Se nota un “rascado” al cambiar rápido. La revisión posterior, la legendaria caja CD009 (montada a partir de 2005 en estos modelos), es una de las cajas manuales más robustas jamás fabricadas. Los modelos con cambio manual llevan volante bimasa. Su sustitución, junto con el kit de embrague, es muy cara (depende del mercado). Muchos propietarios montan por ello un volante rígido (“single mass conversion”), pero esto provoca transmisión de ruidos y vibraciones (“chatter”) al ralentí.
Caja automática
La automática es la RE5R05A de 5 velocidades, fabricada por Jatco. Es muy duradera y cambia de marcha con suavidad, aunque no es rápida según los estándares actuales. Su punto débil es el módulo de control de la caja (TCM), que va integrado en la mecatrónica (valve body) dentro de la propia caja, así como el radiador del cambio, que en algunos modelos puede fugar y mezclar el anticongelante con el aceite de la caja (el famoso “Strawberry milkshake of death”), lo que destruye por completo la transmisión. Se recomienda cambiar el ATF regularmente cada 60.000 km.
Compra de segunda mano y conclusión
¿Qué revisar antes de comprar?
- Nivel de aceite en la varilla: Si está al mínimo, probablemente al vendedor no le importa nada el coche.
- Arranque en frío: Escuche con atención los primeros segundos tras arrancar. Un sonido metálico agudo, como de raspado, indica una cadena estirada.
- Humo del escape: Si al acelerar en vacío o al pisar el gas de golpe tras un rato al ralentí sale humo azulado, las gomas de válvulas o los segmentos están en las últimas.
- Cuerpo de mariposa (Throttle body): Tirones a bajas revoluciones y un ralentí inestable suelen indicar que la mariposa está sucia o que es necesario realizar el proceso de “re-learn” mediante diagnosis.
- Revisión de las bujías: Saque la primera bobina a la que pueda acceder. Si dentro hay aceite de motor, vaya preparando dinero para unas nuevas tapas de válvulas.
¿Para quién es este motor?
El VQ35DE (283 CV) de Nissan es un propulsor fantástico para entusiastas. Es un motor de la época en la que la cilindrada importaba más que la ecología. El sonido del V6, la mecánica robusta y “pura” y las sensaciones de conducción no tienen precio. Sin embargo, no es un motor para quien va justo de presupuesto. El alto consumo de combustible, los costes de matriculación (donde la cilindrada influye) y la posible necesidad de añadir caro aceite sintético cada mil kilómetros pueden frustrar al conductor medio. Cómpralo solo si estás dispuesto a invertir en su mantenimiento y si el placer de conducir es tu prioridad absoluta.