El motor con denominación A16XER pertenece a la familia Ecotec de GM y es uno de los propulsores de gasolina más extendidos en la gama Opel (y Vauxhall) del periodo en el que la industria pasaba al “downsizing” y a la era turbo. Se montó en un gran número de modelos, incluyendo el Astra J (hatchback, familiar y sedán), el SUV Mokka e incluso la voluminosa Insignia A. La característica principal de este motor es su construcción atmosférica, sin turbo, lo que de entrada lo hace mecánicamente más sencillo. Aunque por ello es más fiable en cuanto a la ausencia de averías muy caras, este propulsor tiene que “estirarse” bastante para mover las pesadas carrocerías de los Opel modernos, lo que conlleva determinadas consecuencias en consumo y dinámica de conducción.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1598 cc |
| Potencia | 85 kW (115 CV) a 6000 rpm |
| Par motor | 155 Nm a 4000 rpm |
| Código de motor | A16XER |
| Tipo de inyección | Inyección indirecta (MPI) |
| Aspiración | Motor atmosférico (Naturally aspirated) |
El motor A16XER utiliza correa de distribución y no cadena. La recomendación de fábrica para el “gran” servicio (sustitución de correa, rodillos, tensor y bomba de agua) era antes muy optimista, pero la experiencia de los mecánicos indica que esta operación debe hacerse cada 90.000 a 100.000 km (o cada 5 años). Si la correa se rompe, se produce un grave encuentro entre válvulas y pistones, por lo que aquí no hay lugar para apostar.
En el cárter entran unas 4,5 litros de aceite, y la graduación recomendada es 5W-30 (que cumple la norma Dexos 2). Debido a la temperatura de trabajo del motor, que es bastante alta (el termostato abre recién a 105 °C para cumplir estrictas normas ecológicas), el aceite se degrada más rápido. Por ello es sensato hacer el servicio menor cada como máximo 10.000 a 12.000 km. En cuanto al consumo de aceite, las holguras de trabajo son algo mayores. La fábrica tolera un consumo de hasta 0,6 l cada 1000 km, pero una cifra realista y saludable es un consumo de alrededor de 1 a 1,5 litros cada 10.000 km entre dos servicios. Si consume más que eso, el problema suele estar en segmentos de aceite agarrotados o en retenes de válvula endurecidos por la alta temperatura de funcionamiento.
Es un motor con una base sólida, pero lo acompañan problemas específicos que pueden poner a prueba la paciencia del conductor, aunque su solución generalmente no es muy cara:
La buena noticia para los compradores de este motor es la ausencia de conjuntos desorbitadamente caros. Este motor no tiene turbo, por lo tanto tampoco intercooler ni caros sensores de presión de sobrealimentación. Asimismo, al tratarse de un gasolina puro, no existe ni filtro DPF, ni sensible válvula EGR que se atasque por hollín, ni sistema AdBlue, que es una pesadilla en los diésel modernos.
La inyección es indirecta (MPI - Multi Point Injection) en el colector de admisión. Los inyectores de gasolina de este motor son extremadamente fiables, rara vez se averían y no son tan sensibles a la mala calidad del combustible como en los motores de inyección directa (GDI/SIDI). Si llegan a obstruirse por recorridos cortos urbanos, una simple limpieza ultrasónica de inyectores es una solución muy económica (no es cara, depende del mercado).
Esta es la sección en la que el A16XER recibe más críticas. El Opel Astra J y, sobre todo, el Insignia son coches muy pesados (a menudo rondan los 1400–1500 kg en vacío). Un motor con solo 155 Nm de par, disponibles recién a altas 4000 rpm, en la práctica se comporta de forma muy “perezosa”. Para cualquier adelantamiento mínimamente seguro, hay que reducir una marcha y hacer que el motor suba por encima de las 4000 rpm, momento en el que se vuelve bastante ruidoso.
Debido a que hay que pisar constantemente el acelerador para mover la masa, el consumo real en ciudad se sitúa entre 9 y 11 l/100 km, según el tráfico y el estilo de conducción. El aire acondicionado conectado en ciudad ahoga aún más el motor al salir desde parado.
En autopista la situación tampoco es ideal por los desarrollos de la transmisión. En las versiones con caja manual de 5 velocidades, a 130 km/h el motor gira a unas 3800 a 4000 rpm. Por ello el ruido en el habitáculo se hace notable y el consumo en autopista rara vez baja de 7,5 a 8,5 l/100 km.
La respuesta corta es: Requiere especial cuidado. A diferencia de los motores Opel más antiguos, el A16XER no tiene taqués hidráulicos (las “cazoletas” de válvula son fijas). El gas quema a mayor temperatura que la gasolina, lo que provoca un rápido “hundimiento” de las válvulas en sus asientos. Si se instala GLP, es imprescindible controlar y, en su caso, ajustar manualmente el juego de válvulas cada 30.000 a 40.000 km (lo que exige desmontar los árboles de levas, cambiar las cazoletas y puede ser caro). Una recomendación obligatoria al montar un sistema secuencial de GLP en este motor es instalar también un sistema de lubricación de asientos de válvula de calidad (las llamadas “goteras” tipo sistema Flashlube).
Como motor atmosférico clásico, el A16XER no compensa en absoluto para ningún tipo de chiptuning (Stage 1). Modificando el mapa de encendido se pueden obtener como máximo 5 a 8 CV, algo que el conductor en la práctica ni notará. Eventualmente se puede lograr una respuesta del acelerador algo mejor (eliminando el retardo de la mariposa electrónica), pero las prestaciones no cambiarán de forma sustancial. No malgastes el dinero.
La caja de cambios manual estándar que se asocia a este motor es la conocida caja GM de 5 velocidades F17. Su mayor problema son los conjuntos de rodamientos, propensos al desgaste prematuro, especialmente por el peso del vehículo. El síntoma es un zumbido o aullido suave en primera, segunda o quinta al acelerar o al soltar el gas. Para alargar la vida útil de la caja, se recomienda cambiar el aceite de la transmisión (admite algo menos de 2 litros) cada 60.000 km.
La parte positiva es que con esta caja manual no se monta volante bimasa. El embrague es estándar, con volante rígido, y el precio del kit de embrague y el bombín hidráulico (cojinete de empuje) es muy asequible y no resulta caro (depende del mercado).
Las versiones automáticas utilizan un convertidor de par hidráulico clásico (GM 6T30/6T40, 6 velocidades). Estas cajas ofrecen una conducción cómoda, pero hacen el motor aún más perezoso y suben el consumo en ciudad en aproximadamente un litro. Las averías suelen deberse al mantenimiento deficiente: fallan las válvulas del bloque hidráulico. Es necesario hacer un cambio parcial o por máquina del aceite ATF cada 60.000 a 80.000 km. Con la caja automática se evitan los problemas de la F17 manual, pero se asume un mantenimiento periódico algo más caro y un aumento de consumo.
El Opel A16XER 1.6 Ecotec de 115 CV no está hecho para conductores que disfrutan de una conducción dinámica y adelantamientos bruscos. Es un auténtico trabajador, pensado para una conducción tranquila de punto A a punto B, principalmente en zonas llanas o para un uso urbano/periurbano. Gracias a la ausencia de volante bimasa, turbo, DPF y complejos inyectores, los costes de mantenimiento extraordinario son considerablemente más bajos que en los modernos diésel CDTI. Si no te molesta un consumo algo más elevado y un motor perezoso, y tu prioridad es la sencillez mecánica y la durabilidad, un Astra J o un Mokka con este motor puede ser una compra de segunda mano muy razonable y rentable.
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