Cuando en una charla de bar entre mecánicos veteranos se habla de motores que "pueden hacer un millón de kilómetros", el dos litros de gasolina de Opel con código C20NE casi siempre aparece en la lista. Presentado en los años ochenta y montado masivamente durante los noventa, este motor impulsó de todo: desde compactos deportivos ligeros como el Kadett E GSi, pasando por berlinas como el Vectra A y el Omega A, hasta todoterrenos como el Frontera. Aunque según los estándares actuales ofrece modestos 115 caballos de dos litros de cilindrada, su robustez y sencillez lo convierten en el sueño de cualquier mecánico. No hay electrónica complicada, ni filtros anticontaminación que ahoguen las prestaciones: solo pura ingeniería mecánica.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Código del motor | C20NE |
| Cilindrada | 1998 cc |
| Potencia | 85 kW (115 CV) a 5200 rpm |
| Par máximo | 170 Nm a 2600 rpm |
| Tipo de motor | Atmosférico (Naturally aspirated) |
| Número de cilindros / válvulas | 4 cilindros / 8 válvulas (SOHC) |
| Sistema de inyección | Multipunto (Bosch Motronic) |
El motor C20NE utiliza correa dentada para la distribución. Su mayor ventaja está en el propio diseño: es un motor de tipo "freilauf" (no interferente). En la práctica, esto significa que si la correa de distribución se rompe por antigüedad o falta de mantenimiento, no se produce un choque catastrófico entre pistones y válvulas. El mecánico simplemente vuelve a calar la distribución, monta una correa nueva y el coche sigue rodando.
Se recomienda hacer la distribución cada 60.000 km o cada 5 años. Las piezas para este servicio son extremadamente baratas (Depende del mercado). En cuanto al aceite de motor, en el cárter entran unas 4,0 a 4,5 litros incluyendo el cambio de filtro. La graduación recomendada es 10W-40, teniendo en cuenta las tolerancias y la antigüedad de la tecnología del motor. No se recomiendan aceites sintéticos como 5W-30, ya que son demasiado fluidos para esta generación de motores y pueden aumentar las fugas en juntas envejecidas.
¿Consume aceite? Por su edad, la mayoría de estos motores hoy en día presenta cierto consumo. Es normal alrededor de 0,3 a 0,5 litros cada 1000 km. Sin embargo, la causa rara vez está en los segmentos, sino en los retenes de válvulas gastados. El síntoma típico es un humo azulado por el escape en el primer arranque de la mañana o al acelerar bruscamente tras retener con el motor. Además, el motor sufre de "sudoración crónica" del bloque: las fugas de aceite en la junta de la tapa de válvulas y en la junta del cárter son algo cotidiano. La reparación es rutinaria y no es cara (Depende del mercado).
Las bujías, al tratarse de un gasolina clásico de vieja escuela con distribuidor de encendido (o módulo DIS en las series posteriores), se cambian cada 30.000 a 40.000 km. No necesitan ser de iridio; unas bujías de cobre normales funcionan perfectamente.
Esto es vieja escuela: no tiene volante bimasa, sino un volante fijo robusto que prácticamente no se avería. No lleva turbocompresor, lo que le evita al propietario las preocupaciones por costosas reparaciones de turbos e intercoolers. No tiene filtro DPF ni sistema AdBlue, que tantos quebraderos de cabeza dan a los dueños de diésel modernos.
El sistema de inyección corre a cargo de Bosch Motronic. Los inyectores de gasolina son increíblemente duraderos. Los problemas de obstrucción de inyectores suelen aparecer en coches con instalación de GLP, cuando los conductores se olvidan de circular con gasolina durante meses y la gasolina se reseca en los inyectores. En ese caso, una limpieza por ultrasonidos suele resolver el problema.
Lo que sí puede dar problemas son los sensores envejecidos. El más problemático es el motor paso a paso (regulador de ralentí). Los síntomas son muy evidentes para el conductor: el régimen de ralentí oscila, el motor se cala al pisar el embrague antes de un semáforo o se queda a un régimen demasiado alto. Limpiarlo con spray para carburadores ayuda, pero a veces es inevitable sustituirlo. Asimismo, en las primeras versiones, la tapa del distribuidor y el rotor pueden oxidarse, provocando tirones del motor y problemas de encendido en tiempo húmedo.
Hay que tener claro que un dos litros de gasolina diseñado en los años ochenta no es ahorrador según los criterios actuales. En ciudad pura, con mucho tráfico y paradas constantes, el consumo rara vez baja de 10 a 12 l/100 km. En carretera convencional la cosa mejora bastante, pudiendo situarse en torno a 6,5 a 7,5 l/100 km. En autopista, a 130 km/h, el motor gira en torno a 3200–3500 rpm (según la relación de la caja de cambios montada) y el consumo ronda los 8–9 litros.
La respuesta depende del coche en el que esté montado. En un Kadett GSi o Astra F, este motor convierte el coche en un auténtico cohete, con una respuesta al acelerador excelente a bajo régimen, ya que entrega su par máximo de 170 Nm ya a 2600 rpm. Sin embargo, cuando se monta en carrocerías pesadas como la Omega A o la Frontera A, el motor pierde brillo. En esos vehículos se siente "perezoso" y necesita más revoluciones para adelantar con seguridad, aunque para viajar a ritmo de crucero es más que suficiente.
El C20NE es uno de los mejores motores jamás fabricados para funcionar con gas licuado (GLP). Sus válvulas y asientos de válvulas son extremadamente resistentes. Funciona perfectamente tanto con los sistemas "Venturi" más sencillos como con instalaciones de GLP secuenciales. Debido a su elevado consumo de gasolina en ciudad, circular con GLP es, con diferencia, la opción más rentable y el motor no sufrirá absolutamente ningún daño por ello.
Claro y directo: no tiréis el dinero en reprogramar este motor. Al tratarse de un atmosférico de ocho válvulas, optimizar los mapas de inyección (Stage 1) aportará una ganancia de apenas 5 a 8 CV, algo imperceptible en la conducción. Un tuning serio de este motor exigiría modificaciones mecánicas (montar un árbol de levas del 1.8E, caudalímetro del 3.0, trabajar la culata), pero eso se sale por completo de los límites de un mantenimiento económico.
Con el C20NE se montaban sobre todo cajas de cambios manuales de 5 velocidades de la serie GM, principalmente las muy robustas F16 y F18. La avería más habitual en estas cajas no tiene que ver con los engranajes, sino con el varillaje (selector de marchas), por lo que la palanca adquiere mucha holgura y cuesta engranar primera y segunda. Cambiar los casquillos del selector soluciona el problema y no es caro (Depende del mercado). El kit de embrague se cambia completo, y la sustitución es rápida porque estas cajas dejan bastante espacio para trabajar. Es recomendable cambiar o al menos revisar el aceite de la caja manual cada 100.000 km.
Entre las cajas automáticas, se ofrecía una de 4 velocidades (normalmente la Aisin-Warner AF20). Son transmisiones con convertidor de par antiguas, "lentas" pero muy duraderas. No hacen cambios de marcha rápidos, pero rara vez se rompen si se mantienen correctamente. El aceite del cambio automático debe sustituirse cada 60.000 km. Si al engranar "D" o "R" el coche da un tirón fuerte, lo más probable es que el cuerpo de válvulas o el paquete de discos de embrague esté desgastado, lo que puede resultar muy caro de reparar (Depende del mercado).
Al mirar un coche con motor C20NE, presta atención a lo siguiente:
El C20NE está pensado para conductores que valoran la mecánica de la vieja escuela. Es una mula incansable que perdona retrasos en los mantenimientos, tolera las piezas de recambio más baratas y traga gasolina de mala calidad o GLP sin quejarse. No es para hacer carreras en autopista ni para batir récords de bajo consumo, pero es un motor con el que nunca tendrás que preocuparte por averías carísimas propias de la era moderna. Si consigues encontrar un coche de aquella época que no haya sido devorado por el óxido, el corazón de ese coche, con código C20NE, te servirá durante muchos años.
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