Cuando se habla de motores de principios de los 2000, pocos propulsores se mantuvieron en tantos modelos y generaciones diferentes como el Z18XE de Opel (Vauxhall). Con sus 125 caballos de fuerza (92 kW), este atmosférico de 1,8 litros encontró su lugar desde el pequeño Corsa C y Tigra, pasando por los compactos Astra G y H, hasta el familiar Zafira A y la berlina de negocios Vectra B.
Es el sucesor del conocido motor X18XE1, pero trae mejoras en forma de cumplimiento de las normas de emisiones Euro 3 y Euro 4, mariposa de acelerador electrónica y la eliminación de la problemática válvula EGR. Si busca un coche de segunda mano que ofrezca un equilibrio entre potencia decente y mantenimiento económico, este es uno de esos motores sobre los que cualquier mecánico experimentado tiene una opinión formada. No es un corredor, pero es un mecanismo extremadamente resistente, capaz de recorrer cientos de miles de kilómetros si se le presta la atención básica.
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 1796 cc |
| Potencia | 92 kW (125 CV) a 5600 rpm |
| Par motor | 170 Nm a 3800 rpm |
| Código de motor | Z18XE |
| Tipo de inyección | MPI (Multi-Point Injection - en el colector) |
| Aspiración | Atmosférico (Naturally aspirated engine) |
| Distribución | Correa dentada (DOHC, 16 válvulas) |
El Z18XE utiliza una correa de distribución clásica para la distribución del motor. A diferencia de las cadenas modernas, que a menudo suenan y se estiran, aquí el sistema es sencillo, pero no perdona el descuido. El kit de distribución debe cambiarse cada 60.000 km o cada 4 a 5 años, según lo que ocurra antes. La razón de un intervalo tan estricto es la bomba de agua, que es accionada por la propia correa. Si la bomba pierde líquido o se bloquea (lo que sucede con la edad), la correa se rompe y los pistones golpean las válvulas, provocando una avería total. El kit de distribución no es caro: suele costar entre 80 y 150 euros (según el mercado), sin mano de obra.
En este motor caben unas 4,25 litros de aceite, y la graduación recomendada es 5W-30 o 5W-40 (con especificación GM-LL-A-025 o la más reciente Dexos). Estos motores pueden “beber” algo de aceite entre cambios, lo cual es característico en ellos. Los principales culpables suelen ser los retenes de válvulas, que con el tiempo se endurecen, o los segmentos si el motor ha superado los 250–300 mil kilómetros. Un consumo de hasta 0,5 litros cada 1000 km se considera “normal” según el fabricante, pero en la práctica un Z18XE sano no debería consumir más de 1 litro cada 5000 a 8000 km. Si ve humo azul al arrancar o después de estar al ralentí, ha llegado la hora de cambiar los retenes de válvulas.
Lo que más dolores de cabeza da a los mecánicos en este propulsor es la electrónica, concretamente la unidad de mando del motor (ECU - Simtec 71). La fábrica la colocó directamente sobre el bloque del motor. Por eso la centralita sufre enormes ciclos térmicos (calentamiento/enfriamiento) y fuertes vibraciones, lo que provoca con el tiempo fisuras en las micro soldaduras de la placa. Los síntomas incluyen apagado del motor en marcha, funcionamiento en tres cilindros o imposibilidad de arrancar hasta que el motor se enfríe. La reparación es posible (reacondicionamiento de la ECU) y cuesta entre 150 y 300 euros (según el mercado).
Además de la centralita, es frecuente que se ensucie la mariposa de acelerador. Como el respiradero de gases de aceite (retorno de vapores) desemboca cerca de la mariposa, esta se ensucia de hollín y aceite, de modo que el motor empieza a funcionar de forma irregular al ralentí o se apaga al pisar el embrague. La limpieza de la mariposa soluciona el problema y normalmente no es cara. Asimismo, preste atención a la bobina (módulo de encendido), que es una pieza única para los cuatro cilindros. Cuando falla, el coche ratea y pierde potencia.
Al tratarse de un motor de gasolina, el cambio de bujías forma parte del mantenimiento regular. Se recomienda sustituirlas cada 30.000 a 60.000 km, dependiendo de si monta bujías estándar o de iridio. Si circula con gas (GLP), cambie las bujías antes (sobre los 30.000 km), ya que el gas exige una chispa más fuerte y desgasta más rápido los electrodos.
Una de las mayores ventajas de este motor frente a los propulsores modernos es su sencillez mecánica.
El comportamiento del motor Z18XE depende mucho de la carrocería en la que esté montado. En la carrocería del Corsa C o la Tigra, estos 125 CV ofrecen unas prestaciones bastante deportivas y el coche “vuela”. En compactos como el Astra G y H, el motor es el equilibrio perfecto: ágil para el día a día y con potencia suficiente para adelantamientos seguros. Sin embargo, en vehículos más pesados como el Zafira A o la Vectra B familiar, el motor puede parecer algo “perezoso”, especialmente cuando el coche va cargado de pasajeros y equipaje, por lo que exige pisar más el acelerador y llevarlo algo más alto de vueltas para que responda.
El Z18XE no es un campeón de la economía. El consumo real en conducción urbana se sitúa entre 9,5 y 11,5 litros a los 100 km, según el peso del vehículo y el tráfico. En carretera convencional, esa cifra baja a unos razonables 6 a 7 litros.
En autopista, el motor se ve penalizado por los desarrollos cortos de la caja de cambios manual de 5 velocidades. A 130 km/h, el motor gira a unas 3500 a 3800 rpm. Por ello, en el habitáculo aumenta el nivel de ruido y el consumo sube hasta unos 8 l/100 km. Si busca silencio en autopista, este motor con esta caja puede resultar algo cansado en viajes largos.
Esta es una de las mejores noticias para los futuros propietarios: ¡el Z18XE es absolutamente perfecto para instalar GLP! A diferencia de su sucesor (Z18XER, que no tiene taqués hidráulicos y sufre en las asientos de válvulas con gas), el Z18XE tiene taqués hidráulicos que ajustan automáticamente el juego de válvulas. Gracias a ello, no hay riesgo de sobrecalentamiento y daños en las válvulas. La instalación de un equipo de gas secuencial se amortiza muy rápido, teniendo en cuenta el consumo urbano de gasolina de unos 10 litros.
Dado que se trata de un gasolina atmosférico sin turbo, el llamado “chip tuning” o modificación del mapa de la ECU (Stage 1) es totalmente absurdo. En el mejor de los casos puede ganar entre 5 y 8 CV, algo imperceptible en la conducción. Es mejor guardar ese dinero para el mantenimiento regular o el kit de distribución.
El motor se combinó con varios tipos de cajas de cambios, y aquí hay que ser especialmente cuidadoso al comprar.
Antes de firmar el contrato por un Astra, Zafira o Vectra con este motor, haga una rápida revisión mecánica:
El Z18XE de Opel es un excelente ejemplo de ingeniería robusta y fiable de la época en la que los motores se hacían para durar, no para ganar pruebas de emisiones. Está destinado a conductores que valoran la sencillez y el mantenimiento económico. Su mayor baza es la fantástica compatibilidad con el GLP, lo que reduce al mínimo los costes de uso.
Si encuentra una unidad en la que la ECU ya esté reparada o en buen estado y el aceite se haya cambiado con regularidad, tendrá un compañero de viaje fiable. Evite las cajas Easytronic, revise sí o sí el estado del embrague y de la caja manual, instale GLP y disfrute conduciendo uno de los motores 1.8 más duraderos del mercado europeo.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.