El motor con código HNZ EB2DT, conocido comercialmente como 1.2 PureTech de 110 CV, ha sido la columna vertebral de la motorización del grupo PSA en la última década. Se ha montado en una amplia gama de vehículos, desde utilitarios urbanos como el Peugeot 208 y el Citroën C3, pasando por el atractivo DS3, hasta modelos familiares como el Peugeot 308 y el Citroën C4 Picasso. Este tricilíndrico turbo de gasolina ha sido galardonado en múltiples ocasiones con el título de “Motor del Año” por su excelente equilibrio entre prestaciones y consumo. Sin embargo, detrás de los elogios de la prensa se esconden varias soluciones de ingeniería delicadas que exigen al propietario un régimen de mantenimiento muy estricto. Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano con este motor, es imprescindible que conozcas bien sus particularidades, porque no tolera el descuido.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Nombre y código del motor | 1.2 PureTech (HNZ / EB2DT) |
| Cilindrada | 1199 cc |
| Potencia | 81 kW (110 CV) |
| Par motor | 205 Nm |
| Tipo de inyección | Inyección directa de gasolina |
| Aspiración (sobrealimentación) | Turbocompresor con intercooler |
Este motor utiliza una correa de distribución que trabaja bañada en aceite de motor. Esta solución de ingeniería se introdujo para reducir la fricción y el ruido, pero en la práctica es su mayor debilidad. Con el paso del tiempo, debido a la exposición al aceite, a los vapores de combustible (sobre todo en conducción urbana) y al calor, el material de la correa comienza a desintegrarse. Las fibras de la correa caen al cárter y obstruyen la rejilla de la bomba de aceite. Los síntomas incluyen el encendido del testigo de presión de aceite y problemas con la bomba de vacío (el pedal de freno de repente se pone duro). Si se ignora, se produce una pérdida total de lubricación y el gripado del motor, así como daños en el turbo.
Además del problema de la correa, los propietarios se encuentran con frecuencia con la acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión. Como el motor tiene inyección directa, el combustible no limpia las válvulas. Los síntomas son ralentí inestable, pérdida de potencia y aumento de consumo. Asimismo, debido a la carbonilla acumulada y al uso de aceite inadecuado, puede aparecer el fenómeno LSPI (Low Speed Pre-Ignition): autoencendido a bajas revoluciones que puede dañar pistones y segmentos. Las bobinas de encendido son bastante resistentes, pero sensibles al uso prolongado de bujías viejas.
Aunque el fabricante inicialmente indicó el cambio de la correa de distribución a unos optimistas 160.000 km o 10 años, en la práctica esto resulta desastroso. La recomendación de cualquier mecánico con experiencia es realizar la distribución como muy tarde entre los 60.000 y 80.000 km, o cada 5 a 6 años. El coste de la distribución completa oscila entre 300 y 500 EUR (según mercado). El cambio de aceite y filtros debe hacerse estrictamente cada 10.000 a 15.000 km, nunca a los 30.000 km que permite el ordenador de a bordo.
En el motor entran aproximadamente 3,5 litros de aceite. La graduación es absolutamente crítica: se debe usar 0W-30 que cumpla la norma PSA B71 2312 (o la más reciente 0W-20 B71 2010 para determinados mercados, es obligatorio comprobarlo por número de bastidor). Un aceite de especificación incorrecta literalmente “se comerá” la correa de distribución. En cuanto al consumo de aceite, el límite de tolerancia de trabajo es de hasta 0,2 litros cada 1000 km. Sin embargo, si el motor consume más que eso, es un síntoma claro de que los segmentos de aceite están pegados por la carbonilla o de que el turbo pierde aceite. La reparación de segmentos es muy costosa y requiere abrir el motor.
En este motor turbo de gasolina con alta presión de inyección, las bujías trabajan bajo gran esfuerzo. Se recomienda cambiar las bujías (exclusivamente de iridio) cada 40.000 a 50.000 kilómetros. Si se alarga el intervalo, el conductor puede notar tirones al acelerar y pueden llegar a fallar las bobinas de encendido.
Este motor suele ir asociado al cambio manual de cinco velocidades (BVM5) y en esa configuración normalmente no lleva volante bimasa, sino un volante rígido clásico con un disco de embrague dotado de muelles para amortiguar vibraciones. Esto abarata mucho el mantenimiento. Las versiones con cambio automático (EAT6) no tienen embrague convencional, sino un convertidor de par hidráulico (torque converter). (Nota: La versión más potente de 130 CV con 6 marchas a menudo sí equipa volante bimasa, pero en el modelo de 110 CV no es lo habitual.)
El motor cuenta con inyección directa de gasolina a alta presión. Los inyectores son precisos y en general fiables, pero muy sensibles al combustible sucio. El problema más habitual no es la avería mecánica del propio inyector, sino la suciedad en la punta por la carbonilla, lo que altera el patrón de pulverización. La limpieza en cuba de ultrasonidos suele resolver el problema, pero un inyector nuevo es muy caro. Por eso es imprescindible cambiar el filtro de combustible con regularidad y repostar gasolina de calidad.
Equipa un pequeño pero eficiente turbocompresor BorgWarner. Su vida útil está estrechamente ligada a los cambios de aceite regulares. Si la rejilla de la bomba de aceite se obstruye (por las fibras de la correa), el turbo es el primero en sufrir por falta de lubricación. Los síntomas son un silbido característico, humo azul por el escape y pérdida de potencia. La reparación del turbo cuesta entre 250 y 450 EUR (según mercado).
Al ser un motor de gasolina de generación anterior, no lleva filtro DPF (el filtro de partículas para gasolina GPF/OPF se introdujo sólo a partir de 2018 con las normas Euro 6d-TEMP). Tampoco lleva sistema AdBlue, lo que supone una gran ventaja en mantenimiento frente a los diésel modernos. No tiene una válvula EGR clásica que se ensucie; el retorno de gases de escape se controla mediante el solapamiento de las fases de apertura de las válvulas (sistema VVT).
En circulación urbana, el motor consume entre 6,5 y 8 l/100 km, dependiendo de lo pesado que seas con el acelerador y del tipo de cambio (el automático suma unos 0,5 l). En carretera convencional puede ser muy ahorrador, con unos 4,5 a 5 l/100 km.
¿Es un motor “perezoso”? En absoluto. Con sus 205 Nm de par disponibles ya desde las 1500 rpm, este motor se comporta casi como un diésel. Mueve con mucha soltura carrocerías como el Peugeot 208 o el Citroën C3 Cactus, y se defiende bastante bien incluso en el más grande Peugeot 308. El turbo permite excelentes recuperaciones sin necesidad de estar reduciendo constantemente de marcha.
En autopista, a 130 km/h, el motor no resulta excesivamente ruidoso pese a tener tres cilindros. Con el cambio manual de cinco velocidades el régimen es algo más alto (unos 2800 - 3000 rpm), mientras que con el automático EAT6 la situación es bastante más relajada. Crucerea con suavidad y el consumo a esa velocidad ronda los 6 a 6,5 l/100 km.
Dado que el HNZ EB2DT tiene inyección directa de gasolina a alta presión, la instalación de GLP es técnicamente complicada y cara. Se necesitan equipos de GLP especializados que trabajen con inyección en fase líquida, o sistemas que sigan consumiendo un cierto porcentaje de gasolina para refrigerar los inyectores (para que no se quemen en la culata). La inversión en este tipo de sistema va de 800 a 1200 EUR (según mercado) y normalmente no compensa si no se recorren muchos kilómetros al año.
Este motor admite muy bien las modificaciones de software (Stage 1). La potencia se eleva fácil y de forma segura de 110 CV a 130-135 CV, mientras que el par motor pasa de 205 Nm a unos 240 Nm. No obstante, ten en cuenta que un aumento de potencia genera mayores temperaturas en los cilindros, lo que exige bujías en perfecto estado y aceite de la máxima calidad para evitar la aparición del mencionado fenómeno LSPI y la rotura de pistones.
Con este motor hay dos opciones principales:
1. Cambio manual de 5 velocidades (BVM5): Esta caja es conocida por el tacto algo “gomoso” y poco preciso de la palanca, algo típico de modelos PSA más antiguos. Mecánicamente es fiable, pero con el tiempo pueden dañarse los sincronizadores de segunda y tercera si se cambia de forma agresiva.
2. Cambio automático de 6 velocidades (EAT6 - Aisin): Una auténtica joya. Se trata de un automático hidráulico clásico del fabricante japonés. Las averías son muy raras, los cambios de marcha son muy suaves y lo único que puede acortar su vida es un mantenimiento inadecuado.
Dado que el cambio manual BVM5 no lleva volante bimasa, el coste de sustituir el kit completo de embrague (plato, disco y cojinete) se sitúa entre 150 y 250 EUR, mano de obra aparte (según mercado). Se considera una operación bastante asequible para un coche moderno.
En el cambio manual se recomienda sustituir el aceite cada 80.000 a 100.000 km, lo que facilita mucho el engranaje de marchas a bajas temperaturas (en invierno). En el EAT6 automático, el fabricante suele indicar que la caja es “sealed for life” (sellada de por vida), algo que los mecánicos experimentados niegan rotundamente. El aceite del automático debe cambiarse cada 60.000 a 80.000 km. Normalmente se realiza un “refresco” del aceite (cambio parcial del fluido), ya que el lavado a máquina a presión en cajas descuidadas puede levantar sedimentos y dañar el cuerpo de válvulas (hidrobloque).
Al comprar un coche de segunda mano con el motor 1.2 PureTech 110, presta especial atención al historial de mantenimiento y a los siguientes puntos:
El PSA 1.2 PureTech 110 CV (HNZ EB2DT) es un motor brillante en conducción. Gracias a su bajo peso y a sus 205 Nm de par, ofrece muy buenas sensaciones al volante y un consumo contenido, por lo que es ideal para entornos urbanos y escapadas ocasionales por autopista. Sin embargo, exige un propietario meticuloso. La correa de distribución en aceite es un defecto de diseño con el que hay que convivir. Si no eres una persona que respete estrictamente los intervalos de servicio y el tipo de aceite que el mecánico vierte en el motor, es mejor que lo descartes. Pero si encuentras una unidad bien cuidada, con historial claro, y programas la distribución nada más comprarlo, este motor puede darte muchos kilómetros de servicio fiel y un gran placer de conducción.
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