El motor con código YHZ (DV5RC) representa la generación de motores diésel de 1,5 litros del grupo PSA (ahora Stellantis), comercialmente conocida como 1.5 BlueHDi. Fue diseñado como sucesor directo del probado motor 1.6 HDi/BlueHDi, con el objetivo de cumplir con las estrictas normas de emisiones Euro 6d. Con una potencia de 96 kW (131 CV) y un respetable par de 300 Nm, se ha convertido en el “caballo de batalla” de una amplia gama de vehículos.
Se puede encontrar en familiares ruteros como el Citroën C4 SpaceTourer y el C5 Aircross, en SUV populares como el Peugeot 3008, así como en vehículos mixtos comerciales y de pasajeros como el Peugeot Partner y Rifter (incluyendo conceptos 4x4). Su principal baza es un funcionamiento más refinado que el de su predecesor, menor peso y una entrega de potencia impresionante a bajas revoluciones. Sin embargo, el avance tecnológico también ha traído ciertos “problemas de juventud” a los que todo futuro propietario debe prestar atención.
Nota del editor: Aunque en algunos catálogos puede aparecer por error como motor atmosférico, el YHZ DV5RC está siempre equipado con un turbocompresor de geometría variable, tal y como se indica en la tabla de abajo según el estado real del motor.
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 1499 cc (1,5 l) |
| Potencia | 96 kW (131 CV) |
| Par máximo | 300 Nm |
| Código de motor | DV5RC / YHZ |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyección directa) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor (VGT - geometría variable) |
| Norma de emisiones | Euro 6d (con DPF y sistema SCR/AdBlue) |
Probablemente esta sea la pregunta más importante sobre el motor DV5RC, ya que utiliza un sistema híbrido. El accionamiento principal desde el cigüeñal hasta el árbol de levas es mediante correa de distribución. Sin embargo, como el motor tiene 16 válvulas y dos árboles de levas, estos dos árboles están conectados entre sí mediante una cadena corta dentro de la propia culata. Precisamente aquí reside el mayor defecto de diseño de las primeras series (fabricadas aproximadamente hasta principios de 2020).
El principal problema de este motor es la rotura de la cadena del árbol de levas. PSA montó inicialmente una cadena de 7 mm de grosor. Debido a las cargas y a la acumulación de carbonilla en el aceite, esta cadena se estira y acaba rompiéndose, lo que provoca una avería catastrófica del motor (rotura de balancines, doblado de válvulas). Los síntomas previos a la rotura incluyen un traqueteo metálico en la parte alta del motor en el arranque en frío. Posteriormente, la marca revisó el diseño e introdujo una cadena de 8 mm, junto con árboles de levas modificados. Si compras un coche de segunda mano, es imprescindible comprobar a través del número de bastidor o mediante inspección visual (forma de la carcasa de la cadena) si lleva montada la cadena más gruesa. El cambio preventivo de la cadena de 7 mm por la versión nueva es una opción costosa (depende del mercado), pero sigue siendo más barata que sustituir todo el motor.
Aunque el fabricante establece intervalos largos, la experiencia ha demostrado que el cambio completo de distribución (correa, tensor y bomba de agua) debe hacerse como máximo cada 100.000 a 120.000 km, o cada 5 años. Si el coche se utiliza exclusivamente en ciudad con sistema start-stop, este intervalo debería acortarse aún más.
En el motor caben alrededor de 3,95 litros de aceite (prácticamente 4 litros con el filtro). Debido al delicado conjunto de cadena y taqués hidráulicos, es extremadamente importante usar la graduación de aceite prescrita. Generalmente se recomienda aceite 0W-20 (norma PSA B71 2010) para las versiones más nuevas, o 5W-30 (PSA B71 2312). El consumo normal de aceite entre servicios es mínimo (no debería superar 0,5 litros cada 10.000 km). Si observas un consumo mayor, la causa suele estar en segmentos debilitados por intervalos de cambio de aceite demasiado largos (el fabricante los fija de forma poco realista en 30.000 km) o en cojinetes desgastados del turbocompresor.
Los inyectores de este motor son de generación piezoeléctrica o solenoide (generalmente Bosch). Han demostrado ser muy fiables. En condiciones normales de uso y repostando gasóleo de calidad con aditivos, los inyectores superan sin problemas los 200.000 a 250.000 km sin necesidad de reparación. Los primeros síntomas de inyectores desgastados son un ralentí inestable, un sonido de “clic” más marcado al acelerar y humo grisáceo-negro en el escape a plena carga.
Sí, todas las versiones equipadas con cambio manual llevan volante bimasa (Dual Mass Flywheel), ya que el motor desarrolla 300 Nm de par que hay que amortiguar para proteger la caja de cambios. La vida útil media del conjunto embrague + bimasa ronda los 150.000 a 180.000 km. El precio del kit completo con mano de obra se considera elevado (depende del mercado). Los síntomas de fallo son tirones al iniciar la marcha y vibraciones en el pedal de embrague.
El motor dispone de un único turbocompresor de geometría variable (VGT). Su vida útil es satisfactoria, pero depende estrictamente de los cambios regulares de aceite. Un conducto de alimentación de aceite al turbo obstruido puede provocar su rápida avería. Si escuchas un “silbido” marcado al acelerar o el coche pierde potencia y entra en “modo seguro”, el turbo está listo para una reparación.
Como todo diésel moderno, el 1.5 BlueHDi equipa EGR y DPF. Si el coche circula principalmente en ciudad y en trayectos cortos, el filtro DPF se llena rápidamente de hollín y no llega a realizar regeneraciones pasivas. La válvula EGR también sufre por la acumulación de carbonilla, lo que puede provocar que se quede atascada. Conducir regularmente por carretera (al menos una vez a la semana por encima de 2500 rpm) es una medida preventiva obligatoria.
Este es, junto con la cadena de levas, el mayor punto débil de este vehículo. El sistema de inyección de urea (AdBlue) es notoriamente problemático en el grupo PSA. El problema surge porque el líquido se cristaliza dentro del depósito, lo que daña la bomba de AdBlue integrada o bloquea el inyector en el escape. Los síntomas son el encendido del aviso “UREA” en el cuadro, junto con una cuenta atrás de los kilómetros restantes antes de que el motor se niegue por completo a arrancar (por ejemplo, “Engine start prevented in 1000 km”).
La solución suele ser sustituir el depósito completo con la bomba, lo que es extremadamente caro (depende del mercado). La prevención consiste en utilizar aditivos especiales anticristalización que se añaden directamente al líquido AdBlue en cada rellenado.
El motor es impresionantemente ahorrador. En conducción urbana, dependiendo de la carrocería (un Peugeot 3008 más ligero o un Citroën Grand C4 SpaceTourer más grande), el consumo real se sitúa entre 6,0 y 7,5 litros a los 100 km. El sistema start-stop ayuda en los semáforos, aunque muchos conductores prefieren desconectarlo para preservar la batería y el motor de arranque.
Con 131 CV y 300 Nm disponibles ya desde 1750 rpm, este motor es todo menos perezoso en condiciones de conducción normales. En los modelos C5 Aircross y Peugeot 3008 ofrece un excelente compromiso entre agilidad y eficiencia. Sin embargo, si eliges este motor en vehículos como el Peugeot Rifter en versión L2 (larga) con 7 plazas, y además lo cargas al máximo con pasajeros y equipaje, notarás falta de aliento en subidas y adelantamientos en carretera secundaria. Para vehículos ligeros y medianos es ideal, pero para cargas máximas está en el límite del confort.
En autopista este motor brilla. Es extremadamente refinado y silencioso. Con la caja automática EAT8, a 130 km/h en octava marcha el motor gira a unos relajados ~2100 a 2200 rpm (con la caja manual es alrededor de 2400-2500 rpm). A esas velocidades, el consumo en carretera baja a unos 5,5 a 6,0 l/100 km.
Dado que el bloque motor está diseñado de forma bastante robusta (salvo por la mencionada cadena de levas), el motor YHZ responde muy bien a la optimización de la centralita (chiptuning). Con una buena reprogramación Stage 1, sin modificaciones mecánicas, la potencia puede aumentarse de forma segura desde los 131 CV de serie hasta unos 155 - 160 CV, mientras que el par sube de 300 Nm a unos respetables 350 - 360 Nm.
Advertencia del editor: Antes de cualquier reprogramación, es absolutamente imprescindible confirmar que el motor dispone de la cadena de levas modificada de 8 mm. Si se reprograma un motor con la cadena antigua de 7 mm, el par adicional y el mayor esfuerzo sobre los componentes acelerarán drásticamente la rotura de la cadena.
Con el 1.5 BlueHDi se combinan dos tipos de cajas de cambios:
Para la caja manual se recomienda cambiar el aceite de transmisión aproximadamente cada 80.000 km. En la automática EAT8, aunque algunos servicios oficiales afirman que el aceite es “de por vida” (Lifetime), la experiencia de los especialistas en cajas indica de forma tajante que se debe cambiar el aceite de la caja automática cada 60.000 a 80.000 km. Puede hacerse mediante vaciado por gravedad (cambio parcial) o con máquina de intercambio. El coste del servicio de la automática no es despreciable, pero es mucho más barato que reparar toda la caja.
El motor YHZ DV5RC 131 CV es un propulsor moderno, muy suave y tremendamente económico. Es ideal para conductores que recorren muchos kilómetros por carretera, así como para familias que necesitan un vehículo fiable para vacaciones de verano e invierno. Combina de maravilla con la caja automática EAT8, ofreciendo una conducción muy relajada.
¿Merece la pena comprarlo? Sí, pero con precauciones. Si encuentras una unidad (especialmente desde mediados de 2020 en adelante) que ya lleva de fábrica la cadena de levas de 8 mm y cuyo propietario puede demostrar un mantenimiento regular, obtendrás un gran coche. Si compras modelos anteriores de 2018 o 2019, cuenta de entrada con el coste de la conversión a la cadena más gruesa y con posibles intervenciones en el sistema AdBlue. Evita ejemplares sin historial de mantenimiento conocido que hayan circulado exclusivamente en atascos urbanos.
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