El motor con código D4F (1.2 16V) es uno de los motores pequeños de gasolina más conocidos y más extendidos del grupo Renault. Sustituyó al antiguo motor de 8 válvulas D7F y aportó una mejor entrega de potencia de 55 kW (75 CV). Se montó en una enorme cantidad de modelos durante muchos años: desde el pequeño Twingo y Clio, pasando por el Modus, hasta modelos Dacia como el Logan y el espacioso Logan MCV, así como en vehículos de trabajo como el Kangoo. Este motor es de la "vieja escuela": hecho para durar, para ser asequible de reparar y para servir como medio de transporte ideal de punto A a punto B.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1149 cc |
| Potencia | 55 kW (75 CV) |
| Par motor | 105 Nm |
| Códigos de motor | D4F (varias iteraciones, p. ej. 702, 712, 722, 732 según la norma Euro) |
| Tipo de inyección | Indirecta, en el colector (Multipoint - MPI) |
| Tipo de alimentación | Atmosférico (Naturally aspirated) |
Este motor utiliza correa de distribución. Las recomendaciones de fábrica para la revisión grande han cambiado con los años (a menudo declaradas a 90.000 km o 5 años), pero los mecánicos con experiencia siempre recomiendan cambiar el kit de correa de distribución, tensores, rodillos y bomba de agua en un intervalo de 60.000 a 80.000 km o cada 5 años. Si la correa se rompe, las válvulas se encuentran con los pistones, lo que obliga a abrir el motor y rectificar la culata, con un coste bastante elevado.
La mecánica del motor D4F es muy resistente, pero sufre los típicos “vicios” de los pequeños motores de gasolina:
En el cárter de este motor caben unos 4 litros de aceite. Lo más habitual es recomendar la graduación 5W-40 (o 10W-40 para unidades con mucho kilometraje y en climas más cálidos). Se recomienda hacer el cambio de aceite y filtros cada 10.000 a 15.000 km o una vez al año. Un motor D4F en buen estado no debería consumir aceite de forma drástica entre servicios. Una pérdida de hasta 0,5 litros cada 10.000 km se considera normal por evaporación. Si el motor pierde mucho más aceite y echa humo azulado, el problema suele estar en los retenes de válvula endurecidos o en segmentos desgastados.
Al tratarse de un motor de gasolina, las bujías se cambian cada 30.000 a 60.000 km. En el motor D4F el colector de admisión pasa por encima de la tapa de válvulas, lo que dificulta un poco el acceso a las bujías. Unas bujías en mal estado son la causa más frecuente de avería de la bobina (que es cara), por lo que no conviene ahorrar en este elemento.
En cuanto a costes, el D4F es uno de los motores más recomendables porque carece de periféricos caros que suelen desesperar y vaciar el bolsillo a los propietarios de coches más modernos.
El consumo del motor varía según la carrocería. En modelos pequeños como el Twingo o el Clio, en tráfico urbano denso (para-arranca), el consumo real se sitúa en torno a 7 a 8,5 l/100 km. En estos coches ligeros, 75 CV son suficientes y el motor se siente ágil, sobre todo en marchas cortas.
Sin embargo, la pregunta “¿Es un motor perezoso?” obtiene una respuesta afirmativa en cuanto este propulsor se monta en vehículos más pesados como el Dacia Logan MCV, Renault Kangoo o Grand Modus. Con un par motor de solo 105 Nm (disponible por encima de las 4.000 rpm), cuando en un familiar o furgón viajan dos personas y algo de carga, los adelantamientos se convierten en maniobras que hay que planificar con mucha antelación y obligan a llevar el motor muy alto de vueltas.
No es un motor para autopista. Debido a los desarrollos cortos del cambio (pensados para ciudad), a una velocidad de crucero de 130 km/h el motor gira a unas 4.000 rpm (varía ligeramente según el modelo de caja de cambios). Por ello, el ruido en el habitáculo se vuelve molesto y el consumo de combustible sube hasta unos 8,5–9 litros. Su zona de confort en carretera abierta es una velocidad entre 90 y 110 km/h.
Esta es una de las mejores cualidades del motor D4F: admite el GLP a la perfección. Gracias a la inyección indirecta, la instalación de un sistema secuencial clásico es rutinaria y no es cara (depende del mercado). Las válvulas y sus asientos son de buena calidad, por lo que no se dañan fácilmente por las temperaturas más altas de combustión del gas. Un sistema de GLP bien ajustado no reduce de forma apreciable la potencia y prácticamente reduce a la mitad los costes de uso.
La cuestión de la reprogramación (chip tuning) de un motor atmosférico 1.2 es muy sencilla: no tiene ningún sentido. Sin turbo, una repro Stage 1 en este motor puede aportar, como mucho, 3 a 5 CV, algo totalmente imperceptible en conducción, mientras que la curva de par apenas cambia. No se recomienda gastar dinero en reprogramar este propulsor.
Con este motor se montaron, a lo largo de los años, tres tipos de cajas de cambios:
Al revisar un coche de segunda mano con motor D4F, confíe en el oído y la vista:
El D4F 1.2 16V de 75 CV es un motor ideal para principiantes, estudiantes y reparto urbano (en vehículos ligeros). Su mayor virtud es el bajo coste de mantenimiento y la ausencia de sistemas caros que den quebraderos de cabeza. Si busca un “caballo de batalla” fiable y económico que pueda usar con gasolina o gas, una versión manual de Clio, Twingo o Modus con este motor es un acierto total.
Por otro lado, si viaja a menudo por autopista, lleva mucha carga o está mirando un Dacia Logan MCV familiar, este motor le frustrará por la falta de potencia y el elevado ruido. Asimismo, evite las cajas Quickshift a toda costa, porque el coste de reparación de la transmisión puede superar el valor del propio coche.
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