El motor de Renault con la denominación F4R, en su variante turbo de dos litros (conocido también como 2.0 TCe o 2.0 Turbo 16V), representa la cima de toda una época. Se montó en la gama de vehículos grandes del fabricante francés, incluyendo el Laguna II y III, el precioso Laguna Coupé, así como el masivo Espace IV (normal y Grand). Gracias a sus 170 CV (existían versiones más potentes), este motor estaba encargado de ofrecer prestaciones de gasolina con un par motor elevado que recuerda a los diésel.
Lo que distingue a este motor en el mercado de segunda mano es su mecánica de la "vieja escuela". No tiene la problemática inyección directa de combustible, el bloque es prácticamente indestructible y las reservas de potencia son grandes. Aun así, debido a la edad de estos vehículos, el mantenimiento y sus manías específicas requieren la atención de un mecánico que conozca bien la mecánica francesa.
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 1998 cc |
| Potencia | 125 kW (170 CV) |
| Par motor | 270 Nm |
| Códigos de motor | F4R (F4R 764, F4R 811, etc. - depende del modelo) |
| Tipo de inyección | Indirecta (MPI - Inyección multipunto) |
| Sistema de admisión | Turbo (Mitsubishi), intercooler |
El motor F4R lleva correa de distribución. Este dato es extremadamente importante, ya que ignorar los intervalos de sustitución puede provocar la rotura de la correa, el choque de válvulas y pistones y una avería cuyo coste a menudo supera el valor completo del vehículo. El sistema es complejo debido a la presencia del variador de fase, por lo que se recomienda usar exclusivamente recambios originales o marcas alternativas de gama alta.
Aunque mecánicamente es muy robusto (el cigüeñal, los pistones y los segmentos están sobredimensionados), el F4R tiene sus manías:
La revisión grande se realiza cada 90.000 a 120.000 km o cada 5 años (lo que ocurra antes). En ese momento es obligatorio cambiar la bomba de agua, todos los rodillos, tensores y el anticongelante. Durante la revisión grande es recomendable sustituir también el variador de fase mencionado si se escucha ruido.
En el motor entran unos 5,4 litros de aceite. La graduación recomendada es 5W-40 (o 5W-30 para climas más fríos), que debe cumplir la especificación Renault RN0700 / RN0710. Cambie el aceite obligatoriamente cada 10.000 y como máximo cada 15.000 km, para proteger el turbo.
Consumo de aceite: Sí, este motor consume algo de aceite. Una pérdida de 1 a 1,5 litros entre dos servicios (cada 10.000 km) se considera completamente normal. Si el consumo supera los 3-4 litros cada 10.000 km, el problema suele estar en los retenes de válvulas o en las juntas del turbo.
Al tratarse de un motor turbo de gasolina que trabaja a mayor presión y temperatura, una chispa de calidad es clave. Las bujías se cambian cada 60.000 km. Unas bujías en mal estado llevan directamente a la avería de las bobinas, así que no escatime en este componente.
Sí, las versiones con cambio manual llevan volante bimasa. Su función es amortiguar el fuerte par motor de 270 Nm. Los síntomas de desgaste son tirones al iniciar la marcha, vibraciones en el pedal de embrague y golpes secos al apagar el motor.
A diferencia de los modernos TSI o TCe (con denominación H5F), el F4R utiliza la vieja y fiable inyección indirecta (MPI). Los inyectores trabajan a baja presión, son casi indestructibles y muy raramente dan problemas. No existe acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión, lo que es una enorme ventaja a largo plazo.
Está equipado con un turbo (Twin-scroll o estándar), normalmente de la serie Mitsubishi TD04. Su vida útil es excelente y con cambios de aceite regulares supera sin problemas los 250.000 km. Si nota humo azulado en el escape al acelerar en vacío o un fuerte silbido bajo carga, es señal de que los cojinetes del turbo están agotados.
Dado que se trata de un motor de gasolina, NO lleva filtro DPF (reservado para los diésel dCi), ni sistema AdBlue. Tampoco tiene la clásica y problemática válvula EGR que ahoga a los diésel, sino que utiliza un sistema de recuperación de vapores de gasolina (EVAP) que funciona perfectamente. Esto reduce significativamente los costes y el estrés en conducción urbana.
No es un motor ahorrador. Su construcción y potencia pasan factura. En ciudad (tráfico de para y arranca), en un Laguna más ligero consumirá unos 11 a 12,5 l/100 km. En el masivo Espace IV, con la aerodinámica de un armario, el consumo urbano suele subir a 13 a 15 l/100 km en invierno o con el aire acondicionado encendido.
Este motor definitivamente no es perezoso. Con 170 CV y 270 Nm disponibles ya desde 3250 rpm, se conduce con mucha facilidad. En el Laguna ofrece unas prestaciones casi deportivas. En el Espace IV se defiende con éxito de sus 1,8 toneladas de peso; no batirá récords en los semáforos, pero los adelantamientos en carretera son seguros y fluidos incluso con siete ocupantes a bordo.
En carretera abierta este motor brilla. Debido a los desarrollos largos del cambio (especialmente en el manual), a una velocidad de 130 km/h el motor gira a unos muy razonables 2.800 a 3.000 rpm. En el habitáculo el silencio es notable y el consumo en autopista baja a unos aceptables 8 a 9 l/100 km.
Absolutamente SÍ. Este es uno de los principales motivos por los que la gente busca este motor. Gracias a la inyección indirecta, la instalación de un equipo de GLP secuencial es sencilla, económica y segura. El motor soporta el gas de forma fantástica, las válvulas no se queman (los materiales del bloque y la culata son de primera). Dado su elevado consumo de gasolina, la instalación de GLP se amortiza muy rápido.
En Renault este motor está considerado como "under-stressed" (no va forzado de fábrica). Con una simple reprogramación de software (Stage 1), la potencia sube de forma totalmente segura hasta 200 a 210 CV, y el par supera los 300 Nm. El cigüeñal, las bielas y el turbo lo soportan sin ningún problema, y el coche se vuelve mucho más enérgico.
Con el 2.0 Turbo F4R se montaron dos tipos de cajas de cambio (según el año y el modelo):
Si compra una versión con cambio manual, tenga en cuenta que el material de desgaste es caro. El cambio del kit completo de embrague con bombines hidráulicos y volante bimasa se sitúa en un rango de 600 a 900 euros (depende del mercado).
En la caja manual, cambie el aceite cada 60.000 km (entran unos 2,4 litros). En las automáticas (aunque el fabricante en su día las anunciara como "selladas de por vida"), es obligatorio sustituir el aceite ATF cada 60.000 a 80.000 km para evitar costosas averías en el bloque hidráulico.
El Renault 2.0 TCe (F4R 170 CV) es una auténtica joya para quienes desean buenas prestaciones, una conducción cómoda en autopista y evitar los complejos problemas que traen los diésel modernos (sin DPF, sin EGR, sin inyectores piezoeléctricos caros ni problemas con AdBlue). Debido a su elevado consumo, es un candidato perfecto para instalar GLP. Si encuentra una unidad bien mantenida, con el turbo en buen estado y la revisión grande hecha, se lleva una nave cómoda, segura y rápida sobre ruedas que le servirá durante cientos de miles de kilómetros.
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