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Código del motor · Renault

F9Q Turbo

1.9L En línea
Actualizado ·
Diésel Turbocompresor, Intercooler En línea 4-Cilindro OHC
130cv
Potencia máxima
300Nm
Par máximo
1870cc
Despl.
4cil
En línea
8vOHC
Distribución
01

Resumen

Motor
1870 cm³
Aspiración
Turbocompresor, Intercooler
Combustible
Diésel
Sistema de inyección de combustible
Diésel Commonrail
Potencia máxima
130 cv @ 4000 rpm
Par máximo
300 Nm @ 2000 rpm
Cilindros
4
Válvulas
8, 2 por cilindro
Posición de los cilindros
En línea
Distribución
OHC
Capacidad de aceite
4.5 l
Refrigerante
7.9 l
Sistemas
Filtro de partículas (DPF)
Artículo · lectura larga

Renault F9Q Turbo — reseña del motor

Renault 1.9 dCi 130 CV (F9Q): Experiencias, problemas, consumo y consejos para comprar de segunda mano

Lo más importante en breve (TL;DR)

  • Mucho más fiable que la tristemente célebre versión de 120 CV; se han corregido muchos fallos iniciales.
  • El motor ofrece un rendimiento excelente gracias a un par de 300 Nm; no es “perezoso” ni siquiera en las carrocerías más pesadas.
  • Para la transmisión de la potencia utiliza un volante bimasa cuya sustitución es un gasto elevado.
  • Lleva correa de distribución, y la revisión grande se hace cada 80.000 a 100.000 km.
  • Está equipado con filtro FAP (DPF) y válvula EGR: no le sienta bien un uso exclusivamente urbano con recorridos cortos.
  • No lleva sistema AdBlue, lo que le evita una gran preocupación y posibles averías costosas.

Contenido

Introducción: Recuperar la confianza en los dCi

Cuando se menciona el motor 1.9 dCi de Renault (código F9Q), muchos mecánicos recuerdan primero las versiones antiguas de 120 CV que sufrían problemas serios con los turbos y la lubricación del cigüeñal. Sin embargo, la versión de 130 CV, montada en el Renault Megane II restyling (Phase II) a partir de 2006, cuenta una historia totalmente distinta. Renault hizo un esfuerzo serio para revisar este propulsor, mejorando el sistema de lubricación, inyección y refrigeración, creando así un motor mucho más fiable.

Este motor se montó en una amplia gama de Megane II: desde la berlina clásica (Classic), el práctico familiar (Grandtour), el cabriolet (CC) más enfocado al diseño, hasta las versiones GT más dinámicas del hatchback y el coupé. Independientemente de la carrocería, el 1.9 dCi de 130 CV ofrece un compromiso muy interesante entre prestaciones y economía, aunque con algunas condiciones de mantenimiento específicas que todo propietario debe respetar.

Especificaciones técnicas

Característica Dato
Cilindrada 1870 cc
Potencia 96 kW (130 CV)
Par máximo 300 Nm
Códigos de motor F9Q (los más habituales: 803, 804, 816, 818)
Tipo de inyección Common Rail (Bosch)
Sobrealimentación Turbo de geometría variable (VNT) con intercooler

Fiabilidad, mantenimiento y averías

Correa de distribución y revisión grande

El motor 1.9 dCi F9Q utiliza una clásica correa de distribución para el arrastre, y no cadena. La revisión grande, que incluye sustitución de correa, tensor, rodillos y bomba de agua, se recomienda cada 80.000 a 100.000 km o cada 5 años, lo que ocurra antes. Saltarse este intervalo puede provocar la rotura de la correa, lo que conlleva una avería grave del motor (contacto entre pistones y válvulas), cuya reparación es extremadamente costosa.

Aceite: cantidad, grado y consumo

En este motor entran aproximadamente 4,6 a 4,8 litros de aceite. Debido a la presencia del filtro FAP (DPF), es obligatorio utilizar aceite que cumpla la norma ACEA C3 y Renault RN0720 (normalmente 5W-30). Estos aceites “Low SAPS” generan menos cenizas al quemarse, protegiendo así el DPF de una obstrucción irreversible.

En cuanto al consumo de aceite, es completamente normal que este motor consuma alrededor de 0,3 a 0,5 litros de aceite cada 10.000 km. No obstante, si observas que el motor consume más de un litro de servicio a servicio, es un síntoma claro de segmentos desgastados, retenes de válvula en mal estado o, con más frecuencia, un turbo que deja pasar aceite hacia la admisión.

Inyectores e inyección

A diferencia del pequeño 1.5 dCi de la misma época, que sufría por las bombas e inyectores Delphi (aparición de limaduras), el 1.9 dCi F9Q utiliza un probado sistema de inyección Bosch Common Rail. Los inyectores son robustos y rara vez fallan antes de los 250.000 a 300.000 km. Cuando empiezan a dar problemas, el conductor lo nota por un arranque en frío más difícil, ralentí inestable, aumento del consumo y humo negro al acelerar bruscamente. La reparación suele consistir en una reconstrucción (reacondicionamiento), lo que resulta asumible en comparación con comprar inyectores nuevos.

Averías más frecuentes

Aunque es mejor que su predecesor, este motor no es perfecto. El problema potencial más serio es el desgaste de los cojinetes de biela. La causa principal son los intervalos de cambio de aceite excesivamente largos marcados de fábrica (a menudo 30.000 km). Para evitarlo, es imprescindible cambiar aceite y filtro cada 10.000 a 15.000 km como máximo. El síntoma de cojinetes en mal estado es un golpeteo metálico agudo en la parte baja del motor al acelerar. Si se ignora, el cigüeñal puede llegar a griparse. Muchos mecánicos experimentados recomiendan una sustitución preventiva de cojinetes alrededor de los 150.000 km.

Componentes específicos y costes

Volante bimasa

Sí, el 1.9 dCi de 130 CV viene con volante bimasa (Dual Mass Flywheel - DMF). Gracias a él, la conducción es suave y sin vibraciones, pero es un elemento de desgaste. Los síntomas de un bimasa gastado son: vibraciones de toda la carrocería al iniciar la marcha, traqueteos al ralentí y un golpe sordo al apagar el motor. El kit de embrague con volante bimasa es una partida cara (depende del mercado), pero su sustitución garantiza otros 150.000 km (o más) de tranquilidad.

Turbo

El motor lleva un turbo de geometría variable (VNT). Su vida útil es mucho mayor que en las versiones antiguas y supera sin problemas los 200.000 km con cambios de aceite regulares. Aun así, es sensible a “exprimirlo” en frío. Si oyes un silbido muy marcado al acelerar o ves humo azulado por el escape, el turbo está listo para una reconstrucción. Hoy en día la reparación del turbo es una intervención rutinaria y de coste medio (depende del mercado).

Válvula EGR y filtro FAP (DPF)

Los modelos de 2006 (Phase II) vienen de serie con filtro de partículas FAP (conocido como DPF en otros fabricantes). El FAP tiende a obstruirse si el coche se usa exclusivamente en ciudad y a bajas revoluciones. Los síntomas son el encendido de la luz “Check Injection” o “Anti-pollution fault” en el cuadro y la pérdida de potencia (el motor entra en “modo protección” o “Limp mode”). La válvula EGR también acumula carbonilla y puede quedarse atascada en posición abierta, provocando ahogo del motor y humo negro. Es recomendable limpiar la EGR de forma preventiva cada dos años.

Sistema AdBlue

Buena noticia: este motor no lleva sistema AdBlue. Al ser un propulsor Euro 4, se apoya únicamente en el filtro FAP, de modo que no tienes gastos de rellenar urea ni riesgos de avería del inyector de AdBlue, la bomba o las resistencias del depósito, lo cual es una gran ventaja en un coche de segunda mano de estos años.

Consumo y prestaciones

Consumo real

La combinación del peso de la carrocería (especialmente en las versiones Grandtour y CC, que rondan las 1,4 toneladas) y la cilindrada de 1,9 litros se traduce en un consumo real en ciudad de 7,5 a 8,5 l/100 km. En carretera secundaria el consumo baja a unos 5,0 a 5,5 l/100 km. De media, en uso mixto, suele situarse alrededor de 6,5 l/100 km.

Prestaciones y comportamiento en marcha

Con 130 CV y unos contundentes 300 Nm de par, este motor dista mucho de ser perezoso. Incluso a plena carga con pasajeros y equipaje (familiar), el motor empuja con autoridad. La tracción es muy buena desde unas 1.800 rpm, cuando el turbo empieza a soplar con toda su fuerza.

Conducción en autopista

En autopista, combinado con la caja manual de seis velocidades, el F9Q rueda a 130 km/h a unas agradables y silenciosas ~2300 a 2400 rpm. Esto garantiza un bajo nivel de ruido en el habitáculo y mantiene el consumo en torno a 6 a 6,5 l/100 km. Si llevas una versión con cambio automático, las revoluciones son algo más altas y el consumo aumenta aproximadamente entre 0,5 y 1 litro.

Opciones adicionales y modificaciones

Reprogramación (Chiptuning / Stage 1)

Este propulsor tiene un excelente potencial para aumentar la potencia mediante software. Una reprogramación “Stage 1” segura eleva la potencia hasta unos 160 CV y el par hasta 350 a 360 Nm. El motor soporta muy bien esta modificación, volviéndose claramente más contundente al acelerar. Sin embargo, advertencia: antes de reprogramar es imprescindible comprobar en qué estado están el embrague, el volante bimasa y el turbo. El aumento de par puede destruir en muy poco tiempo un bimasa ya tocado.

Caja de cambios y embrague

Cambios manuales y automáticos

La opción más habitual con este motor es la resistente caja manual de 6 velocidades (ND0). Es una caja precisa, pero con el tiempo pueden dañarse los rodamientos internos del conjunto si se conduce de forma muy agresiva o se descuida el nivel de aceite. El síntoma es un zumbido similar al de un rodamiento de rueda defectuoso, que cambia según la presión sobre el acelerador.

La otra opción es la caja automática de 4 velocidades (sistema DP0/AL4). Es un automático anticuado, que hace el coche más lento y aumenta el consumo. Las averías más frecuentes están relacionadas con las electroválvulas (solenoides) del bloque hidráulico. Los síntomas son golpes bruscos al pasar de 1ª a 2ª en frío, o el paso a “Safe mode” (se queda bloqueado en 3ª).

Mantenimiento de la caja de cambios

Para que la caja manual dure, se recomienda cambiar el aceite cada 80.000 km (el coste es insignificante comparado con una reparación). En la caja automática, los cambios parciales de aceite de forma regular (lo que suele llamarse “refrescar” el aceite) son absolutamente necesarios cada 60.000 km para eliminar las limaduras que pueden obstruir las válvulas.

Como ya se ha mencionado, las versiones manuales llevan volante bimasa, cuya sustitución junto con el kit de embrague y el cojinete de empuje hidráulico resulta muy cara (depende del mercado).

Compra de segunda mano y conclusión

¿Qué revisar exactamente antes de comprar?

Al comprar un Megane II 1.9 dCi 130 CV, presta atención a lo siguiente:

  • Ruidos en frío: Pide al vendedor que el motor esté completamente frío cuando llegues. Déjalo al ralentí. Si escuchas un golpeteo metálico sordo en la parte baja, puede indicar cojinetes de cigüeñal dañados.
  • Prueba del embrague y del bimasa: Nota si el pedal de embrague “rasca” o tiene pequeños escalones al pisarlo. Al ralentí, escucha si hay algún traqueteo leve y luego apaga el coche sin pisar el embrague: un golpe sordo es señal de un volante bimasa en mal estado.
  • Humo en el escape: Humo negro a plena carga indica una EGR obstruida o problemas con los inyectores. Humo blanco cuando el motor ya está caliente (y no es condensación) apunta a agua en la cámara de combustión, mientras que el humo azulado significa que se está quemando aceite (turbo o segmentos).
  • Diagnóstico (OBD): Es IMPRESCINDIBLE leer con diagnosis los parámetros del filtro FAP (DPF). Comprueba cuándo se hizo la última regeneración y cuál es el porcentaje de saturación. La sustitución del DPF es extremadamente cara.

Conclusión final

El Renault 1.9 dCi 130 CV (F9Q) es, en conjunto, un motor muy capaz y cómodo para viajes largos y autopista. Ha corregido los fallos fatales de generaciones anteriores y ofrece al conductor una elasticidad excelente y prestaciones más que serias para su categoría. ¿A quién va dirigido? A conductores que recorren más de 15.000 km al año, con trayectos frecuentes por carretera y fuera de la ciudad. ¿Para quién no es? Para quienes usan el coche exclusivamente para trayectos cortos de semáforo a semáforo: en ese tipo de uso, el FAP, la EGR y el volante bimasa te castigarán muy pronto con facturas elevadas en el taller.

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