Si alguna vez has hablado con mecánicos sobre los diésel de Renault de principios de los 2000 (como el tristemente célebre 1.9 dCi o el 2.2 dCi), probablemente hayas oído historias de terror sobre el giro de los casquillos de biela en el cigüeñal. Por suerte, el motor M9R 2.0 dCi, desarrollado en colaboración con Nissan, representa todo lo contrario. Este propulsor fue diseñado desde cero con el objetivo de ser duradero, refinado y capaz de mover carrocerías pesadas como las del Renault Espace, Nissan X-Trail y Koleos. Apareció a finales de la primera década del siglo XXI y se convirtió en uno de los diésel de dos litros más valorados del mercado europeo.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1998 cc |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par máximo | 340 Nm |
| Código de motor | M9R |
| Tipo de inyección | Common Rail (Bosch Piezo) |
| Sobrealimentación | Turbo (VNT), intercooler |
Buena noticia para todos los conductores: el M9R utiliza cadena de distribución. Esto reduce significativamente los costes de mantenimiento periódico en comparación con los motores con correa. Sin embargo, es un error pensar que la cadena es eterna. No se realiza un “kit de distribución” clásico (donde se cambian todos los componentes a un kilometraje exacto), pero sí es necesario revisar la cadena, las guías y los tensores. En la práctica, la cadena puede empezar a sonar (traqueteo en el arranque en frío) alrededor de los 250.000 a 300.000 km. Sustituir el kit de cadena es bastante caro (depende del mercado), por lo que es importante reaccionar ante los primeros síntomas de estiramiento para evitar una avería grave del motor.
En este motor entran la impresionante cifra de 7,4 litros de aceite. Aunque esto significa que el mantenimiento menor es más caro, esta cantidad de aceite es precisamente la razón por la que el motor puede soportar kilometrajes enormes: se refrigera mejor y arrastra mejor las impurezas. Se recomienda la graduación 5W-30. Si tu unidad tiene filtro DPF (y la gran mayoría de las versiones de 150 CV lo llevan), es obligatorio utilizar un aceite con especificación ACEA C4 (Renault RN0720). Los aceites de bajo contenido en cenizas protegen el DPF de un taponamiento prematuro.
En cuanto al consumo de aceite entre servicios, el M9R es en general un motor “seco”. El consumo normal es despreciable (hasta medio litro entre cambios). Si el motor consume más de 1 litro cada 10.000 km, es una señal clara de que hay que revisar los segmentos de los pistones o el turbo, ya que esto no es una característica de fábrica de este propulsor.
El motor utiliza un sofisticado sistema Common Rail Bosch con inyectores piezoeléctricos. Estos inyectores son extremadamente precisos y permiten un funcionamiento muy suave del motor, pero la duración de los inyectores depende en gran medida de la calidad del combustible y del cambio regular del filtro de combustible. En la práctica, superan sin problemas los 250.000 km. Cuando empiezan a fallar, el conductor notará un ralentí inestable, aumento del consumo, humo negro por el escape al acelerar con fuerza o dificultades de arranque. Lamentablemente, la reparación de los inyectores piezoeléctricos es muy cara y a veces imposible, por lo que hay que recurrir a inyectores nuevos o de segunda mano comprobados (depende del mercado).
Todas las versiones con cambio manual montan volante bimasa. Con 340 Nm de par y una carrocería pesada (por ejemplo, Renault Grand Espace o Nissan X-Trail), el volante sufre enormes esfuerzos, especialmente al arrancar en cuesta. Su vida útil suele estar entre los 180.000 y los 220.000 km. Los síntomas de desgaste son vibraciones en el pedal de embrague, tirones al iniciar la marcha y golpes metálicos al apagar el motor. El precio del kit de embrague con volante bimasa es alto o muy alto (depende del mercado).
El turbo es de geometría variable (VNT) y, según la versión, está refrigerado por agua. Gracias a su construcción de calidad y a la gran cantidad de aceite, rara vez falla antes de los 300.000 km, salvo que el conductor apague el motor inmediatamente después de una conducción exigente por autopista. Silbidos y pérdida de potencia son los primeros síntomas de problemas.
El filtro DPF y la válvula EGR forman parte del equipamiento obligatorio. La EGR suele obstruirse con carbonilla si el vehículo circula constantemente en atascos y tráfico urbano de “para y arranca”. El síntoma de una EGR obstruida es que el motor se “ahoga” a bajas revoluciones y se enciende la luz de “Check Engine”. El filtro DPF en los motores M9R está razonablemente bien resuelto (en algunas generaciones existe un llamado quinto inyector en el escape que ayuda a la regeneración), pero la conducción urbana lo va deteriorando inevitablemente. Solucionar los problemas de DPF (limpieza) no es caro (depende del mercado).
En cuanto al sistema AdBlue (catalizador SCR), la buena noticia es que esta versión específica de 150 CV (que cumple normas Euro 4 y Euro 5) en el 99% de los casos no lleva AdBlue. Esto significa una gran preocupación menos (y menos gastos por averías de la bomba y el inyector en el depósito de urea).
Con 150 CV y 340 Nm de par, este motor se defiende muy bien frente al peso del vehículo. Sin embargo, es importante en qué coche va montado. En un Renault Laguna o un Nissan Qashqai, este motor es muy vivo y ofrece excelentes recuperaciones. En “pesos pesados” como el Grand Espace (que pesa casi dos toneladas), el motor puede parecer algo “perezoso” al salir desde parado, pero en cuanto el turbo alcanza presión (por encima de 1800 rpm), el coche empuja con fuerza y de forma constante.
Hay que estar preparado para el consumo real en ciudad. En SUV pesados con tracción 4x4 y cambio automático, el consumo urbano llega fácilmente a 9 - 10 l/100 km. En modelos más ligeros con tracción delantera y cambio manual, se sitúa alrededor de 7,5 - 8,5 l/100 km.
La verdadera cara de este motor se aprecia en autopista. Está diseñado para largos viajes. A 130 km/h en sexta, el motor gira muy desahogado a unas ~2400 a 2600 rpm (según la caja de cambios). En estas condiciones, el motor es extremadamente silencioso y el consumo baja a 6,5 a 7 l/100 km.
El motor M9R está mecánicamente sobredimensionado y es muy adecuado para reprogramaciones. Sin ninguna modificación de hardware, con una modificación de software Stage 1 la potencia se eleva con total seguridad de 150 CV a 175 - 180 CV, mientras que el par aumenta hasta unos impresionantes 400 - 420 Nm. Esta modificación mejora drásticamente la agilidad de modelos más pesados como el X-Trail y el Espace. No obstante, hay que tener en cuenta que un mayor par desgasta más rápido el volante bimasa y el disco de embrague.
Con este motor normalmente se combinan dos tipos de cajas de cambios:
¿A quién va destinado este motor? El motor M9R 2.0 dCi de 150 CV es una auténtica herramienta de trabajo. Está pensado para conductores que viajan con frecuencia fuera de la ciudad, familias que necesitan potencia para llevar el coche cargado y personas que buscan un diésel fiable sin las “enfermedades infantiles” de los modernos sistemas ecológicos (como las averías de AdBlue). No está pensado para ir a la panadería o para trayectos urbanos cortos, ya que ahí pagarás el precio en forma de mayor consumo y un posible taponamiento del DPF. Si encuentras una unidad bien mantenida, con historial de cambios de aceite, te servirá fielmente durante cientos de miles de kilómetros.
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