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M9T

M9T Motor

Actualizado:
Motor
2298 cm3
Aspiración
Bit-Turbo, Intercooler
Combustible
Diésel
Fuel injection system
Diésel Commonrail
Potencia máxima
145 cv @ 3500 rpm
Par máximo
340 Nm @ 1500 rpm
Cilindros
4
Válvulas
16, 4 por cilindro
Posición de los cilindros
En línea
Capacidad de aceite
8 l
Refrigerante
11 l
Sistemas
Sistema Start & Stop, Filtro de partículas (DPF)

# Vehículos propulsados por este motor

Renault Master 2.3 dCi M9T (145 CV): Experiencias, problemas, consumo y consejos para la compra de usados

Resumen de lo más importante (TL;DR)

  • Fiable y duradero: El motor M9T está diseñado para vehículos comerciales pesados, tiene distribución por cadena y es considerablemente más resistente que los antiguos motores 2.2 y 2.5 dCi.
  • Sistema Twin-Turbo: Aporta una excelente elasticidad a bajas revoluciones y elimina el “turbo lag”, pero duplica los posibles costes de mantenimiento de los turbos.
  • Mantenimiento periférico costoso: El motor cuenta con volante bimasa, un filtro DPF delicado y un complejo sistema AdBlue en las versiones Euro 6 más recientes.
  • Falsa sensación de “poco mantenimiento”: El intervalo de cambio de aceite recomendado por fábrica es demasiado largo; conviene reducirlo a la mitad, a 15.000 km, para preservar la cadena y los turbos.
  • La caja de cambios requiere atención: La caja manual de 6 velocidades es más fiable que la automática robotizada, pero exige cambios de aceite regulares para proteger los rodamientos.
  • Excelente para remolcar: Con 340 Nm de par, incluso en las carrocerías más grandes y pesadas (L4H3) este motor no se siente “perezoso”.

Contenido

Introducción: Máquina de trabajo para largas distancias

El motor 2.3 dCi con denominación interna M9T es la auténtica columna vertebral de los vehículos comerciales ligeros de la alianza Renault-Nissan. La versión concreta de 106,6 kW (145 CV) se distingue por utilizar un avanzado sistema de sobrealimentación Twin-Turbo, que la diferencia de las variantes básicas con un solo turbo. Se montó de forma masiva en el Renault Master III (Phase II y Phase III), prácticamente en todas las configuraciones de carrocería: desde furgones cortos y bajos (L1H1), pasando por minibuses de pasajeros, hasta enormes furgones L4H3 con más de una tonelada de capacidad de carga. Por su diseño, este motor está obligado a soportar cargas muy elevadas, cambios frecuentes de régimen de funcionamiento y kilometrajes altos, por lo que es fundamental conocer sus ventajas y sus puntos débiles ocultos.

Especificaciones técnicas

Característica Dato
Cilindrada 2298 cc (2,3 L)
Potencia 106,6 kW (145 CV)
Par máximo 340 Nm
Código de motor M9T (varias subversiones según año y normativa Euro)
Tipo de inyección Common Rail (inyección directa)
Tipo de sobrealimentación Twin-Turbo con intercooler
Accionamiento del árbol de levas Cadena de distribución

Fiabilidad y mantenimiento

Sistema de distribución: Cadena en lugar de correa

A diferencia de los motores Renault más antiguos, el M9T utiliza cadena de distribución. Esto es una buena noticia, ya que no hay correa dentada, lo que en teoría reduce los costes de mantenimiento. Sin embargo, en la práctica, la cadena no es eterna. El llamado “gran mantenimiento” no se realiza a intervalos fijos (como ocurre con la correa, por ejemplo cada 100.000 km), sino cuando aparecen síntomas. Con kilometrajes elevados (normalmente entre 250.000 y 350.000 km) la cadena se estira y se desgastan los patines plásticos. El síntoma que el conductor puede notar es un traqueteo o ruido metálico en la parte frontal del motor al arrancar en frío (hasta que la bomba alcanza la presión de aceite adecuada). Si se ignora este síntoma, la cadena puede saltar un diente, provocando una colisión fatal entre pistones y válvulas.

Sistema de lubricación: El corazón de la longevidad

En este motor entran aproximadamente 8 litros de aceite (a menudo se compra un envase de 9 litros para el servicio y los rellenados). Se recomienda exclusivamente aceite totalmente sintético de grado 5W-30 que cumpla la norma RN0720. Esta norma es clave por la presencia del filtro DPF (aceite Low SAPS). Uno de los mayores problemas de este motor es el intervalo de cambio de aceite fijado por fábrica, claramente irreal, que en algunos países llegaba hasta los 40.000 km. Para proteger la cadena y los turbos, es imprescindible cambiar el aceite cada 15.000 a 20.000 km como máximo. Un motor M9T en buen estado prácticamente no consume aceite entre servicios. Un consumo de unos 0,3 a 0,5 litros cada 10.000 km se considera completamente normal, pero si el motor “se bebe” el aceite, el problema suele estar en segmentos de pistón desgastados o (más frecuentemente) en fugas de aceite a través de los retenes de los turbos.

Durabilidad de los inyectores y averías más comunes

El sistema de inyección es fiable y los inyectores están diseñados para un uso comercial, por lo que a menudo superan los 250.000 km sin problemas. No obstante, son muy sensibles a la mala calidad del diésel. Los síntomas de inyectores desgastados son un ralentí inestable (el motor “titubea”), humo negro al acelerar bruscamente y pérdida de potencia. Las averías más frecuentes en este motor no son de naturaleza mecánica en el bloque o la culata, sino problemas en los periféricos: los manguitos de vacío que controlan el sistema Twin-Turbo tienden a agrietarse (el motor entra entonces en “Limp mode” o modo de emergencia), y la válvula EGR suele atascarse por la acumulación de carbonilla, especialmente si la furgoneta se utiliza principalmente en ciudad y en trayectos cortos.

Componentes específicos y posibles costes

Embrague y transmisión de potencia

Teniendo en cuenta el elevado par de 340 Nm y el gran peso del vehículo cargado, este motor monta un volante bimasa (Dual Mass Flywheel - DMF). Su vida útil depende directamente del estilo de conducción (circular a muy bajas revoluciones y las aceleraciones bruscas lo deterioran rápidamente). Los síntomas de fallo son fuertes vibraciones en el pedal del embrague, golpes al apagar el motor y tirones al iniciar la marcha. La sustitución del kit de embrague con volante bimasa y bombín hidráulico se sitúa en la categoría de muy costoso (depende del mercado).

Sistema Twin-Turbo

El motor cuenta con dos turbos. El turbo pequeño trabaja a bajas revoluciones para evitar el “turbo lag”, ofreciendo una respuesta inmediata al acelerador. A regímenes más altos entra en acción el turbo grande para mantener la potencia y la velocidad. Esta solución le da al motor una elasticidad magnífica, similar a la de un turismo. Sin embargo, su vida útil depende en gran medida de los cambios de aceite regulares y del enfriamiento adecuado tras una conducción exigente. Si uno de los turbos falla (por mala lubricación o rodamientos desgastados), lo más habitual es que haya que reparar o sustituir ambos, además de limpiar todo el sistema de admisión y el intercooler, lo que resulta caro (depende del mercado).

Ecología: DPF, EGR y AdBlue

Este modelo está equipado tanto con filtro DPF como con válvula EGR. Ambos elementos son propensos a obstruirse si el vehículo no se utiliza regularmente en carretera abierta, donde se alcanzan las temperaturas necesarias para la regeneración. Un DPF saturado hace subir el nivel de aceite en el cárter (mezcla de combustible y aceite), lo que acelera el desgaste del motor.

Según el año concreto y la normativa Euro (especialmente las versiones Euro 6 Phase III y posteriores), este motor dispone de sistema AdBlue (SCR). El sistema AdBlue suele dar dolores de cabeza serios a los propietarios. Los problemas más habituales son la cristalización del líquido en la bomba y en el inyector de AdBlue, así como el fallo de los sensores de NOx y de las resistencias calefactoras del propio depósito de AdBlue. El síntoma es el encendido de avisos en el cuadro de instrumentos y una cuenta atrás de los kilómetros restantes hasta que la electrónica impida el arranque del motor. La reparación suele implicar la sustitución del depósito completo con bomba, lo que es muy costoso (depende del mercado). El mantenimiento requiere usar únicamente AdBlue fresco y, según recomiendan muchos mecánicos, aditivos anticristalización.

Consumo y prestaciones

Consumo y comportamiento en marcha

Aunque el Master es un vehículo grande, los 145 CV y 340 Nm son más que suficientes para que el motor no se sienta “perezoso”, incluso en las versiones largas y altas (L3H3 o L4H3). El Twin-Turbo desempeña un papel clave, ya que el par máximo está disponible alrededor de las 1.500 rpm. El furgón vacío acelera con bastante contundencia y, cargado, mantiene el tipo en las subidas.

El consumo real depende de la aerodinámica de la carrocería y de la carga:

  • Conducción urbana (tráfico denso, para-arranca): Se sitúa entre 9,5 y 12 l/100 km. El peso del vehículo y los arranques frecuentes pasan factura.
  • Conducción en autopista: Los furgones tienen la aerodinámica de un ladrillo. Por eso la velocidad es clave. A unos 100-110 km/h el consumo ronda los 8-9 l/100 km. Sin embargo, al cruzar a 130 km/h, el consumo aumenta drásticamente hasta 11-13 l/100 km (especialmente en techos H2 y H3).

En autopista, a 130 km/h en 6ª, el motor gira a unas agradables 2.500-2.700 rpm (el régimen puede variar según la relación de transmisión final del diferencial, que en vehículos comerciales se elige a la carta al hacer el pedido).

Opciones adicionales y modificaciones (reprogramación)

Al tratarse de un motor diésel, la instalación de GLP (autogás) no es técnicamente recomendable ni una práctica habitual en el segmento de turismos (aunque existen sistemas dual-fuel para camiones pesados, en el Master esto no es una opción realista).

En cuanto a la reprogramación (Chiptuning - Stage 1), el motor M9T en versión de 145 CV es una base excelente. La propia marca ha desarrollado este bloque para soportar grandes esfuerzos, y existen versiones de fábrica de este mismo Twin-Turbo con 165 CV y 170 CV. Por ello, este motor se puede reprogramar con seguridad hasta unos 170 - 180 CV y elevar el par a alrededor de 390 - 410 Nm sin comprometer la durabilidad del cigüeñal, los pistones ni los turbos. Por supuesto, se da por hecho que el motor está mecánicamente en perfecto estado, y hay que tener en cuenta que un mayor par acorta la vida útil del volante bimasa.

Cajas de cambios y transmisión

Con este motor y modelo se ofrecen dos opciones de caja de cambios:

  • Caja manual de 6 velocidades (habitualmente serie PF6): Es, con diferencia, la opción más recomendable y popular. Está muy bien adaptada al motor, pero tiene un defecto conocido: los rodamientos de la caja se dañan si no se cambia el aceite. Los síntomas son zumbidos o aullidos al circular (especialmente en 5ª y 6ª). Es necesario cambiar el aceite de la caja cada 60.000 a 80.000 km (unos 2,7 litros de aceite de transmisión adecuado).
  • Caja automática robotizada (Quickshift): Básicamente es la misma caja manual, a la que se le ha añadido un robot electrohidráulico (actuador) que cambia de marcha en lugar del conductor. Los cambios de marcha son relativamente lentos y bruscos. Las averías más frecuentes tienen que ver con fallos de sensores, fugas en el sistema hidráulico o fallo de la bomba del robot. Las reparaciones son complicadas y caras (depende del mercado), por lo que se recomienda evitar, en la medida de lo posible, la compra de unidades de segunda mano con esta caja.

Compra de segunda mano y conclusión

¿Qué hay que comprobar sí o sí antes de comprar?

Al comprar un Renault Master con motor 2.3 dCi (145 CV), céntrate en los siguientes puntos:

  1. Arranque en frío: Escucha el motor en el primer arranque por la mañana. Si se oye un traqueteo metálico agudo durante los primeros segundos, la cadena de distribución está estirada y lista para ser cambiada.
  2. Prueba en carretera: Acelera con decisión en 3ª o 4ª desde bajas revoluciones. El motor debe empujar de forma lineal y contundente. Cualquier tirón, titubeo o retraso en la respuesta (turbo lag) indica problemas en los manguitos de vacío, en las válvulas de los turbos o una EGR sucia.
  3. Humo azul o negro: El humo azul indica consumo de aceite (turbos al final de su vida útil), mientras que el humo negro sugiere inyectores en mal estado o un filtro DPF obstruido.
  4. Revisión con diagnosis: Es imprescindible llevarlo a un taller con equipo de diagnosis profesional. Comprueba el nivel de saturación del DPF (en porcentaje), las correcciones de los inyectores y el historial de errores del sistema AdBlue.

Conclusión

El motor M9T 2.3 dCi 145 CV Twin-Turbo es una “mula de carga” fantástica y probablemente uno de los mejores motores de su clase en vehículos comerciales en este momento. Está pensado para conductores y empresas que realizan grandes kilometrajes por carretera, donde este motor realmente brilla por su elasticidad y potencia. Sin embargo, no tolera el abandono. Si tu idea es repostar diésel de mala calidad, alargar los cambios de aceite o utilizarlo principalmente como vehículo de reparto en atascos urbanos de tipo para-arranca, te encontrarás muy pronto con averías costosas en el DPF, los turbos y el sistema AdBlue.

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